Las centrales termoeléctricas convierten energía térmica en eléctrica principalmente a través de la combustión de combustibles fósiles en ciclos convencionales y combinados, siendo estas últimas más eficientes y menos contaminantes. La central más grande de Panamá, Bahía Las Minas, combina tecnologías de ciclo combinado y carbón, con una capacidad total de 280 MW. Sin embargo, el uso de combustibles fósiles conlleva desventajas significativas, como emisiones contaminantes y limitaciones por la finitud de estas fuentes de energía.