El ATP proporciona energía para numerosos procesos celulares como la síntesis de componentes celulares, la contracción muscular, el transporte activo a través de membranas, la secreción glandular y la conducción nerviosa. El ATP se genera a través de la combustión de hidratos de carbono, proteínas y ácidos grasos. Actividades como correr y subir escaleras requieren grandes cantidades de energía, mientras que actividades sedentarias como dormir o estar sentado requieren menos energía.