El ensayo de tracción es fundamental para evaluar el comportamiento mecánico de los materiales al aplicarse fuerzas de estiramiento. Este método permite determinar la plasticidad y la resistencia al esfuerzo de diversos materiales, como metales y plásticos, utilizándose 'probetas' de dimensiones normalizadas. Los datos obtenidos son esenciales para el diseño de piezas en aplicaciones donde se espera que los materiales soporten cargas y no sufran deformaciones excesivas.