Los riesgos eléctricos son peligros derivados del uso de la electricidad, que pueden causar daños físicos al ser humano y son difíciles de detectar por los sentidos. Las causas más comunes de accidentes eléctricos incluyen el uso de equipos de protección defectuosos y el contacto con conductores no aislados. Se destacan cinco reglas de oro para trabajar en instalaciones eléctricas de manera segura, que incluyen cortar la fuente de tensión y verificar la ausencia de tensión.