La paz se define como un estado de bienestar y justicia que comienza en el hogar y debe irradiarse en la comunidad. La verdadera paz implica acciones constantes y responsabilidad social, promoviendo el respeto, la tolerancia y la justicia. Referencias bíblicas y resoluciones de la ONU enfatizan que la paz es un compromiso colectivo y una búsqueda activa, no solo la ausencia de conflictos.