UNIVERSIDAD AUTONOMA DE ENTRE RIOS
PROFESORADO UNIVERSITARIO
TRADICIONES, PROBLEMATICAS Y DESAFIOS
“LA CUESTION DE LAS MODALIDADES DE ENSEÑANZA Y EL COMPROMISO
SOCIAL EN LA ECUCACION”
ALFREDO ALESSANDRINI
PROFESOR.: ANDRES CASARETTO
CICLO LECTIVO 2015
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LAS MODALIDADES DE ENSEÑANZA Y EL COMPROMISO SOCIAL
INTRODUCCION
Desde una visión empírica he comprobado que el producto de toda educación desconectada
de un proyecto integral educativo y con compromiso social ausente, son jóvenes y adultos
preocupados, ensimismados en la tarea de cumplir un cronograma académico que ven como carga,
una sensación de estar perdiendo el tiempo y por tanto estar desestimando, despreciando los
recursos que se implementan en el proceso, la institución, hasta llegar a postergarse y posponer su
propio proyecto de vida. ¿Cómo dar solución a esto?
DESARROLLO
Las problemáticas que surgen a diario, las voces que corren en la cotidianeidad social
respecto de que la educación está perdida, de que no hay motivación, de que la docencia es un
ejército pago funcional al sueldo –que de hecho contrato con esta idea de correspondencia entre
justo trabajo y debida remuneración por ello-, todo esto aparejado y reflejado en los resultados que
produce el tiempo educativo y los procesos vinculados a él, confluye en algo parecido a una crisis
de contenido, de sentido, una crisis de plan educativo.
Por supuesto que no se trata de resaltar y redundar en lo negativo de la cuestión, sino de
plantearlo como problemática y labrar en ello.
Los cambios en la educación, en la comunidad, las nuevas ofertas de mercado en la
economía, las propias subculturas dentro del universo social, los movimientos sociales, una nueva
estructura de mercado laboral y las nuevas exigencias en cuanto a la generación de personas
integras de conocimiento, criticas, pensadoras y transformadoras de cada realidad individual para
responder a esa demanda, requiere del trabajo exhaustivo en materia educacional, para
desprenderse de una vez de las telarañas de modelos anticuados que poco tienen que ver con el
perfil dinámico social instalado en la sociedad.
Las mejores y peores universidades como destaca Edith Litwin no son aquellas que
promueven esas relaciones óptimas entre educadores-educandos, sino son aquellas que se hayan
presentes y activas en dichas relaciones, las propulsan y motivan creando el espacio para mutar el
espacio educativo. Mutar en el sentido de abordar de distintos modos de hacer llegar los contenidos
curriculares de una planificación integral elaborada y pensada en función de un objetivo social, de
manera tal que pueda derivarse en un sujeto pensante que está en potencia de actor transformador.
3
Una frase a analizar:.. “Los docentes consideran que deberían proporcionar a los
estudiantes una formación académica orientada al dominio de un ámbito del saber o conocimiento; y
la realidad es que, la mayoría de las veces, no se satisfacen las expectativas de los estudiantes ni
las de la cultura institucional”; la raíz de esta problemática viene encarnada directamente en el
macro-modelo educativo. Es como si paulatinamente se re-contratara con aquellas modalidades y
viejas planificaciones, válidas y enriquecedoras, pero obsoletas. Y este compromiso social se vaya
dilatando a medida que pasa el tiempo. Entiendo por experiencia que los educandos tienen esa
piedra preciosa que debemos pulir. Esa transmisión teórica y práctica es de raigambre filosófica, y
tiene soporte en un flujo de comunicación continuo y controlado por un estado presente que
garantice el derecho de educación.
Por otra parte co-existe una disociación entre las distintas ofertas académicas públicas y
privadas, más allá del enfoque epistemológico de cada una (para respetar la autonomía de las
instituciones), el foco de atención y donde hay que hacer énfasis es en aquel feed-back
comunicacional y la misma transmisión estrategia. Porque en la tarea de enseñar no se trata de
masividad o grupos reducidos, ni de espacio. Lo que importa es lograr compenetrarse en el otro, en
el sujeto que aprende. Es lograr conexión entre las personas, es motivar, hacerles creer que
depositamos toda la confianza en ellos y enseñarles el camino y la especificidad técnica de la
profesión simultáneamente. No se trata de ser rígidos conceptualmente, ni piolas y creer que por
experiencia, por trayectoria –incluso con cierta demagogia discursiva-, se les enseña y transmite en
forma correcta cualquier visión de realidad y curricular. Hacerlo y desconectarse de un proyecto
como este, seria exponerse a la crítica destructiva de quienes visualizan el cambio en los demás y
endógenamente. No debemos caer en ese error. Toda experiencia es inacabada, y lo nuevo requiere
atravesar nuevos campos, nuevas situaciones y nuevas cosmovisiones de educación que ponen en
cuestión y en tela de juicio alguna que otra práctica docente.
La calidad es el eje y un motivo que tiene que establecerse como un objetivo más a
alcanzar. Esto tiene que implicar que el docente universitario comprenda que aquello que se enseña
pertenece a un fin último que es la práctica de una profesión, una ciencia, en fin una acción en
concreto. El modo de ejecutar esa acción, ya corresponde a la autonomía y los principios éticos que
le conciernen a cada individuo en su pleno acto de libertad. El estilo, la metodología elegida para
llegar a la trasposición debe ser mixta, debe circunscribirse en la idea de que todo se puede. Ante
toda adversidad quien dirige la clase debe saber que tiene la autorización y el poder de optimizar el
tiempo y los recursos, los contenidos y la mirada con que llega al otro y se conecta.
Así como la calidad, es necesario enfatizar en esta cuestión de la responsabilidad o la
implicancia de convertirnos en modeladores o escultores del conocimiento y de aquellas luces
ocultas y muchas veces tímidas en el espacio. Llegar a crear vínculos entre plan estratégico
educativo, instituciones públicas y privadas, organismos estatales, práctica docente, perfil
universitario y comunidad, es una apuesta radical, un principio de realidad futura, una especie de
“utopía concreta”, o por lo menos el inicio y la creación de las condiciones para que ello suceda.
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En la utopía concreta se realiza la vinculación entre la teoría y la práctica, porque se niega la
realidad existente pero parte de ella para diseñar otra realidad, y este cambio, el nuevo escenario es
nuestro campo de actuación. Un campo minado de incertidumbres, dudas, prejuicios si se quiere,
pero que a su vez contiene un componente fundamental que es la esperanza del sujeto y aquel
individuo pensador latente y sediento de conocimiento, muchas veces víctima del sistema y de una
educación carente de contemporaneidad y que trasvasa los contenidos en ocasiones sin sentido ni
conexión, en un recipiente dinámico, heterogéneo, menospreciado y simplemente distinto.
Debemos donar, despertar el sentido de la reacción, de pensar y proseguir en esa idea de
cambio. Se trata de no perder el tiempo, nuestro tiempo es valioso y el de esos jóvenes y adultos
también. Saber transmitir el plan estratégico de educación es un don y un viejo objetivo que es
necesario reivindicar y ponerlo en vigencia hoy más que nunca si queremos promover el cambio
partiendo del presente hacia el futuro. El futuro llegó.
La solución, o por lo menos la base del escenario que se propone, se apoya en la posición
adoptada de integrar las modalidades de enseñanza, didáctica e innovación. Los dispositivos a
través de los cuales se lograran estas condiciones son el compromiso docente, la decisión de elegir
esta vía transformadora por convicción, abogar este modelo, convertirnos en soñadores de esta
realidad utópica concreta alcanzable, apoyar y pretender el cambio verticalmente y transmitirlo de
modo que en la transición del proceso los órganos de planificación educativa produzcan estas ideas
y elaboren meta-planes y diseños curriculares orientados a esta visión progresista de concebir a una
nueva sociedad. Creer en este cambio, esta transición como principio de utopía realizable, casi
como una verdad religiosa, y querer que se pueda avanzar en esto, en cada realidad de clase, en
cada hora invertida en educación, representa un gran potencial de capital humano orientado a la
transformación integral en la educación y un equilibrio sostenido del ser en sociedad.
Es mi forma de tomar posición ante la problemática instalada. Es querer alcanzar una
concepción de ciudadano mejor, donde el planeamiento estratégico en consecución de una misión y
visión humana comience en la educación fundamentalmente y se plasme en las prácticas sociales
cotidianas.
Alessandrini, Alfredo
Profesorado Universitario
U.A.D.E.R - 2015

Ensayo tradiciones problemáticas y desafíos

  • 1.
    UNIVERSIDAD AUTONOMA DEENTRE RIOS PROFESORADO UNIVERSITARIO TRADICIONES, PROBLEMATICAS Y DESAFIOS “LA CUESTION DE LAS MODALIDADES DE ENSEÑANZA Y EL COMPROMISO SOCIAL EN LA ECUCACION” ALFREDO ALESSANDRINI PROFESOR.: ANDRES CASARETTO CICLO LECTIVO 2015
  • 2.
    2 LAS MODALIDADES DEENSEÑANZA Y EL COMPROMISO SOCIAL INTRODUCCION Desde una visión empírica he comprobado que el producto de toda educación desconectada de un proyecto integral educativo y con compromiso social ausente, son jóvenes y adultos preocupados, ensimismados en la tarea de cumplir un cronograma académico que ven como carga, una sensación de estar perdiendo el tiempo y por tanto estar desestimando, despreciando los recursos que se implementan en el proceso, la institución, hasta llegar a postergarse y posponer su propio proyecto de vida. ¿Cómo dar solución a esto? DESARROLLO Las problemáticas que surgen a diario, las voces que corren en la cotidianeidad social respecto de que la educación está perdida, de que no hay motivación, de que la docencia es un ejército pago funcional al sueldo –que de hecho contrato con esta idea de correspondencia entre justo trabajo y debida remuneración por ello-, todo esto aparejado y reflejado en los resultados que produce el tiempo educativo y los procesos vinculados a él, confluye en algo parecido a una crisis de contenido, de sentido, una crisis de plan educativo. Por supuesto que no se trata de resaltar y redundar en lo negativo de la cuestión, sino de plantearlo como problemática y labrar en ello. Los cambios en la educación, en la comunidad, las nuevas ofertas de mercado en la economía, las propias subculturas dentro del universo social, los movimientos sociales, una nueva estructura de mercado laboral y las nuevas exigencias en cuanto a la generación de personas integras de conocimiento, criticas, pensadoras y transformadoras de cada realidad individual para responder a esa demanda, requiere del trabajo exhaustivo en materia educacional, para desprenderse de una vez de las telarañas de modelos anticuados que poco tienen que ver con el perfil dinámico social instalado en la sociedad. Las mejores y peores universidades como destaca Edith Litwin no son aquellas que promueven esas relaciones óptimas entre educadores-educandos, sino son aquellas que se hayan presentes y activas en dichas relaciones, las propulsan y motivan creando el espacio para mutar el espacio educativo. Mutar en el sentido de abordar de distintos modos de hacer llegar los contenidos curriculares de una planificación integral elaborada y pensada en función de un objetivo social, de manera tal que pueda derivarse en un sujeto pensante que está en potencia de actor transformador.
  • 3.
    3 Una frase aanalizar:.. “Los docentes consideran que deberían proporcionar a los estudiantes una formación académica orientada al dominio de un ámbito del saber o conocimiento; y la realidad es que, la mayoría de las veces, no se satisfacen las expectativas de los estudiantes ni las de la cultura institucional”; la raíz de esta problemática viene encarnada directamente en el macro-modelo educativo. Es como si paulatinamente se re-contratara con aquellas modalidades y viejas planificaciones, válidas y enriquecedoras, pero obsoletas. Y este compromiso social se vaya dilatando a medida que pasa el tiempo. Entiendo por experiencia que los educandos tienen esa piedra preciosa que debemos pulir. Esa transmisión teórica y práctica es de raigambre filosófica, y tiene soporte en un flujo de comunicación continuo y controlado por un estado presente que garantice el derecho de educación. Por otra parte co-existe una disociación entre las distintas ofertas académicas públicas y privadas, más allá del enfoque epistemológico de cada una (para respetar la autonomía de las instituciones), el foco de atención y donde hay que hacer énfasis es en aquel feed-back comunicacional y la misma transmisión estrategia. Porque en la tarea de enseñar no se trata de masividad o grupos reducidos, ni de espacio. Lo que importa es lograr compenetrarse en el otro, en el sujeto que aprende. Es lograr conexión entre las personas, es motivar, hacerles creer que depositamos toda la confianza en ellos y enseñarles el camino y la especificidad técnica de la profesión simultáneamente. No se trata de ser rígidos conceptualmente, ni piolas y creer que por experiencia, por trayectoria –incluso con cierta demagogia discursiva-, se les enseña y transmite en forma correcta cualquier visión de realidad y curricular. Hacerlo y desconectarse de un proyecto como este, seria exponerse a la crítica destructiva de quienes visualizan el cambio en los demás y endógenamente. No debemos caer en ese error. Toda experiencia es inacabada, y lo nuevo requiere atravesar nuevos campos, nuevas situaciones y nuevas cosmovisiones de educación que ponen en cuestión y en tela de juicio alguna que otra práctica docente. La calidad es el eje y un motivo que tiene que establecerse como un objetivo más a alcanzar. Esto tiene que implicar que el docente universitario comprenda que aquello que se enseña pertenece a un fin último que es la práctica de una profesión, una ciencia, en fin una acción en concreto. El modo de ejecutar esa acción, ya corresponde a la autonomía y los principios éticos que le conciernen a cada individuo en su pleno acto de libertad. El estilo, la metodología elegida para llegar a la trasposición debe ser mixta, debe circunscribirse en la idea de que todo se puede. Ante toda adversidad quien dirige la clase debe saber que tiene la autorización y el poder de optimizar el tiempo y los recursos, los contenidos y la mirada con que llega al otro y se conecta. Así como la calidad, es necesario enfatizar en esta cuestión de la responsabilidad o la implicancia de convertirnos en modeladores o escultores del conocimiento y de aquellas luces ocultas y muchas veces tímidas en el espacio. Llegar a crear vínculos entre plan estratégico educativo, instituciones públicas y privadas, organismos estatales, práctica docente, perfil universitario y comunidad, es una apuesta radical, un principio de realidad futura, una especie de “utopía concreta”, o por lo menos el inicio y la creación de las condiciones para que ello suceda.
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    4 En la utopíaconcreta se realiza la vinculación entre la teoría y la práctica, porque se niega la realidad existente pero parte de ella para diseñar otra realidad, y este cambio, el nuevo escenario es nuestro campo de actuación. Un campo minado de incertidumbres, dudas, prejuicios si se quiere, pero que a su vez contiene un componente fundamental que es la esperanza del sujeto y aquel individuo pensador latente y sediento de conocimiento, muchas veces víctima del sistema y de una educación carente de contemporaneidad y que trasvasa los contenidos en ocasiones sin sentido ni conexión, en un recipiente dinámico, heterogéneo, menospreciado y simplemente distinto. Debemos donar, despertar el sentido de la reacción, de pensar y proseguir en esa idea de cambio. Se trata de no perder el tiempo, nuestro tiempo es valioso y el de esos jóvenes y adultos también. Saber transmitir el plan estratégico de educación es un don y un viejo objetivo que es necesario reivindicar y ponerlo en vigencia hoy más que nunca si queremos promover el cambio partiendo del presente hacia el futuro. El futuro llegó. La solución, o por lo menos la base del escenario que se propone, se apoya en la posición adoptada de integrar las modalidades de enseñanza, didáctica e innovación. Los dispositivos a través de los cuales se lograran estas condiciones son el compromiso docente, la decisión de elegir esta vía transformadora por convicción, abogar este modelo, convertirnos en soñadores de esta realidad utópica concreta alcanzable, apoyar y pretender el cambio verticalmente y transmitirlo de modo que en la transición del proceso los órganos de planificación educativa produzcan estas ideas y elaboren meta-planes y diseños curriculares orientados a esta visión progresista de concebir a una nueva sociedad. Creer en este cambio, esta transición como principio de utopía realizable, casi como una verdad religiosa, y querer que se pueda avanzar en esto, en cada realidad de clase, en cada hora invertida en educación, representa un gran potencial de capital humano orientado a la transformación integral en la educación y un equilibrio sostenido del ser en sociedad. Es mi forma de tomar posición ante la problemática instalada. Es querer alcanzar una concepción de ciudadano mejor, donde el planeamiento estratégico en consecución de una misión y visión humana comience en la educación fundamentalmente y se plasme en las prácticas sociales cotidianas. Alessandrini, Alfredo Profesorado Universitario U.A.D.E.R - 2015