El Inmueble Clarté diseñado por Le Corbusier en 1930 en Ginebra fue uno de los primeros edificios en implementar una estructura de acero con columnas que permitían plantas libres. Contaba con fachadas de vidrio que aprovechaban la luz natural y terrazas que alternaban en la fachada. El edificio estableció características como las escaleras de acceso centrales y los apartamentos orientados de manera óptima con vistas al exterior. Fue un hito en el desarrollo de la arquitectura moderna al expresar