El envejecimiento cutáneo es un proceso complejo influenciado por factores genéticos y ambientales que resulta en cambios biológicos y clínicos en la piel. Las causas incluyen mutaciones genéticas, exposición solar, cambios hormonales y daño por radicales libres, lo que puede llevar a un envejecimiento intrínseco (cronológico) y extrínseco (fotoenvejecimiento). Se presentan manifestaciones clínicas como arrugas, piel seca y laxitud, y la prevención implica estrategias que disminuyan factores de riesgo y promuevan la salud de la piel.