Las discromías son alteraciones del color de la piel, clasificándose en melánicas y no melánicas, siendo el melasma una hiperpigmentación facial adquirida frecuente en mujeres de mediana edad, especialmente durante el embarazo. El vitíligo es una leucodermia adquirida que afecta principalmente a personas entre 20 y 40 años, caracterizándose por manchas despigmentadas y con una prevalencia global del 1-2%. Ambos trastornos tienen causas y tratamientos variados, siendo el manejo del vitíligo a menudo difícil y frustrante tanto para médicos como para pacientes.