La educación griega se basaba en cuatro pilares principales: la religión, la literatura, la música y la gimnasia. La religión enseñaba valores morales a través de la mitología. La literatura, especialmente la poesía épica de Homero, cultivaba el gusto estético. La música y la danza desarrollaban la armonía del alma. Y la gimnasia promovía la fuerza y la belleza físicas de manera equilibrada con el desarrollo espiritual.