Las plantas requieren 16 nutrientes químicos para vivir y desarrollarse, los cuales obtienen principalmente del suelo a través de la desintegración de minerales y la descomposición de materia orgánica. Los tres nutrientes principales son el nitrógeno, fósforo y potasio, los cuales estimulan el crecimiento de tallos, hojas y raíces, y permiten que las plantas sean resistentes a enfermedades. La fertilidad del suelo depende de la disponibilidad de estos nutrientes para las plantas.