El documento discute cómo el feminismo de Estado ha contribuido al crecimiento militarista en España. Argumenta que las llamadas "conquistas femeninas" de las últimas décadas en realidad han sido imposiciones biopolíticas para beneficiar a las necesidades militares, como incorporar a las mujeres al mercado laboral para aumentar los ingresos estatales e impulsar la industria de defensa. También sugiere que la desnatalidad inducida y la desintegración de las relaciones personales debilitan a la población y fortalecen al Estado.