GUSTAVO CERATI
DE PUBLICISTA A ESTRELLA DE ROCK
Año III - N° 6 / Diciembre 2018
2
INBOX
Año III – N° 6 / Diciembre 2018
DIRECTOR
Jhony Carhuallanqui Carhuamaca
Jhony.by.cc@gmail.com
Av. Córdova N° 1709 / Huancayo - Junín
EDITOR GENERAL
Jorge Yoel Jaime Valdez
CONSEJO EDITORAL
Carol Llacchuarimay Huamán
Sebastián Echegaray Rivera
Roykevin Aquino Martinez
Jonatan Condori Aruhuanca
DIAGRAMACIÓN
Roykevin Aquino Martinez
Sebastián Echegaray Rivera
Jonatan Condori Aruhuanca
PORTADA
Sebastián Echegaray Rivera
EQUIPO INBOX
X Semestre / 2018 - II
David Toro
DEJA VU
HECHO EL DEPÓSITO LEGAL EN LA BIBLIOTECA NACIO-
NAL DEL PERÚ Nro. 2017-00635 ISSN Nro. 2520-3568
© Todos los derechos reservados.
Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier
medio sin la autorización del Director o un miembro
del Consejo Editorial.
Impreso en Graficorp
RUC Nro. 20568364971
Dirección: Jr. Cuzco 555 - Huancayo
Huancayo – Perú
INBOX VI es una publicación de los estudiantes del
X semestre de la asignatura de Taller de Prensa II de
la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Uni-
versidad Nacional del Centro del Perú (UNCP). Es un
producto que forma parte de las actividades de Acre-
ditación. Su contenido refiere temas relacionados a
los diferentes ámbitos de la comunicación (cine, foto-
grafía, literatura, arte, medios, consumo, publicidad,
etc.), los mismos que son redactados en un estilo per-
sonal enmarcado en los géneros y especies periodís-
ticas propias de la formación profesional que pueden
ser apreciadas por cualquier persona interesada en la
temática abordada.
Richard Ramírez
Jhordan Camargo
Darnela Calderón
Ybeth Guevara
Ivette Córdova
Lucero Huamancaja
Jennifer Lezama
Alejandra Rojas
Mike Vargas
Ana María Mucha
Amanda Haro
Carolay Chinte
Liz De la Cruz
Brian Vega
Javier Sanabria
Jheyser Poma
Lizbeth Prado
Jefferson Meza
Alexandra Mendoza
Paola Solano
Alexandra Herrera
Angie López
Jessenya Salvador
Klisman Ninahuanca
Bernie Peña
Jerson Vilcahuamán
Anabell Oré
Jhensy Rosado
Lourdes Huari
Cristina Doza
Cinthia Tapia
Analí Mancha
Franz Tello
Ángela Toro
Horas muertas en espacios reducidos, esperando al-
guna lección ya aprendida. Solo las responsabilidades
pueden empujar a un grupo de sujetos a confluir en un
ambiente escrito. Sacar belleza de este caos es virtud,
las letras solo pueden reflejar el trajín rutinario de unas
mentes inocuas.
La sexta edición es el encuentro para quienes conviven
en un entorno imposible, posible para la “labor” del es-
tudiante e indescifrable para los testigos. Así se llega al
producto colectivo, un espacio donde confluyen intere-
ses aparentemente opuestos, pero que termina siendo
el destino no deseado que los encuentra a diario. Pero
hoy, el epílogo universitario ha llegado. El fruto de la
jornada se condensa en estos escritos.
Escribir es el proceso mediante el cual las ideas se con-
jugan en signos descifrables, es el manifiesto de lo que
ocurre en el interior de todo aquel que se anima a to-
mar el lápiz o el teclado. En esta edición, el equipo edi-
torial entiende que escribir no amerita tener un “don
especial”, sino más bien, dejar libre la sinceridad de la
emoción para transmitir, a través de la técnica, todo lo
que nos produce un personaje o un hecho histórico que
consideramos importante.
No esperamos que le guste, esperamos que cambie su
perspectiva respecto al entendimiento de lo que real-
mente significan las “Ciencias de la Comunicación”.
Consejo Editorial
3
C
on 113 años de antigüedad, Monos y Monadas
es la revista de humor político más longeva del
Perú, un verdadero dolor de cabeza para los go-
biernos que tuvieron que soportarla, como fue el caso
del expresidente de turno y dictador Francisco Mora-
les Bermúdez por las portadas que “amorosamente” le
dedicaron. En una está Bermúdez como un pensativo
Jesús, evocando aquella clásica imagen de Cristo con
una mano alzada y su mirada perdida que ve al cielo.
Aunque en este caso no es Jesús sino su mano quien
se lleva el protagonismo, pues uno de sus dedos tiene
el rostro del general Pedro Richter Prada, Comandante
General del Ejército en aquel entonces, para el pueblo
este sería el hombre que daría el golpe de Estado en
1979, aquella curiosa portada lleva como título: “Señor,
aparta de mi este dedo”. Este ejemplo sirve para ilustrar
lo que fue Monos y Monadas; dirigida por Nicolás Ye-
rovi, podía hacer parodia con un trasfondo crítico que
llama no solo a las carcajadas sino a la reflexión y cues-
tionamiento, involucrando a toda clase de personajes
en situaciones tontas, amistosas, vergonzosas y hasta
sexuales. El repertorio parece interminable, desde Ma-
rio Vargas Llosa pasando por Alan García hasta John
Lennon volviendo por Belaunde Terry.
Pero, para hablar de su origen hay que ir en el tiem-
po mucho más allá de Belaunde, Bermúdez o Velas-
co, hasta 1905. Era el primer gobierno de José Simón
Pardo y Barreda representando al Partido Civil. En las
calles limeñas se sentía un descontento popular contra
la que después sería llamada por el historiador Jorge
Basadre “La República Aristocrática”; en la cual el po-
der se concentraba en las manos de la clase alta. Entre
estos pleitos sociales un joven de 24 años, Leónidas Ye-
rovi, dramaturgo y periodista, rondaba los principales
círculos literarios de Lima, en los que obtuvo rápido
reconocimiento, así obtiene la experiencia que sumada
a sus ansias de expresión juvenil ese mismo año crea el
semanario humorístico Monos y Monadas junto a Julio
Málaga Grenet, dibujante de excepcional talento. Dicen
que Leónidas le dijo a Julio: “Tú pintas los monos y yo
escribo las monadas”. Los primeros ejemplares critican
a aquella burguesía imperante, entre sus primeros inte-
grantes estaba un joven Abraham Valdelomar humoris-
ta. Así es como la pluma de Monos y Monadas adopta
un estilo que será rescatado por su nieto Nicolás Yerovi,
periodista y humorista gráfico que junto al periodista
Antonio Cisneros relanzaron la revista en 1978: reno-
vada para caerle con todo a los gobiernos de turno. En
esta segunda etapa participaron caricaturistas destaca-
dos como Carlos Tovar “Carlín”, Juan Acevedo creador
del “El Cuy” o Rafo León para quien “fue una época
fascinante en la que se podía hacer pendejada y media
junto a un grupo de gente talentosa, y sin cobrar un
sueldo”.
Su reaparición coincidió con la crisis económica que
dejó el gobierno de Velasco, y que Morales Bermúdez
no pudo frenar, además del levantamiento subversivo
y los escándalos de corrupción e hiperinflación. Mien-
tras duró la revista se hizo de todo, pues el país y sus
personajes siempre dieron material de sobra. En ese en-
tonces parecía que la revista duraría para siempre. Sin
embargo, la revista circuló hasta 1992 descontinuándo-
se por diversas circunstancias, entre ellas el autogolpe
de Estado de Alberto Fujimori, que fue implacable con
sus críticos, entre ellos Monos y Monadas.
Siempre incendiarios, pero desde un escritorio, la re-
vista vuelve a salir en el año 2000 finalizando nueva-
mente en el 2003, Nicolás Yerovi anuncia un sorpresivo
relanzamiento en 2013, pero nuevamente no logran
mantener la continuidad. En la actualidad ya no existe
un formato físico de la revista, tampoco una versión
digital propiamente dicha. Se podría decir que aún dis-
paran desde las redes sociales, como el mismo Yerovi
declaró al diario El Comercio: “En Perú no hay ciuda-
danos, hay sobrevivientes”.
LA PLUMA DE MONOS
Y MONADAS
David Toro Palma
HUMOR
David Toro
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LA "REINA" DEL ROCK
Richard Ramírez Palpa y
Jefferson Meza Calderón
“Creo que ha sido correcto no publicar esta informa-
ción hasta ahora para proteger la privacidad de quie-
nes me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento
de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan
la verdad. Espero que todos se unan a mis doctores y
a todos los demás en el mundo que luchan contra esta
terrible enfermedad”.
E
l 23 de noviembre de 1991, Freddie Mercury,
tras cuatro años de mantener en total
reserva la noticia, afirmaba a través de
un comunicado de prensa que padecía SIDA
y que su legado se apagaba. Aumentaba su
calvario el hecho de vivir en una época en la
cual la ciencia no había evolucionado ni des-
cubierto antibióticos para contrarrestar aquel
mal que hasta la fecha ha cobrado más de 30
millones de vidas.
Parecía ser que los excesos llevaron a
Mercury a contraer el GRID, nombre
con el que se conocía al SIDA por
aquel entonces, y que, por ignoran-
cia, era atribuida solo a los homo-
sexuales. Hasta la actualidad ese
panorama no ha cambiado mu-
cho: aún no se ha descubierto
la cura, tampoco se ha quitado
ese prejuicio.
Si nos ponemos a analizar la
vida de Mercury y la evolu-
ción de Queen, no la tuvie-
ron nada fácil para entrar en el
mercado estadounidense, tanto así que
para 1978, el lado conservador de América le
daba la espalda al disco Jazz, y por ello no debería
sorprendernos que cuando se produjo el lanzamien-
to del videoclip de I wan’t to break free, se exigiera su
retiro inmediato de todos los canales de música por
emitir contenido que supuestamente fomentaba la
homosexualidad.
No fue hasta 1991 que recién se difundió el video, el cual
parodiaba una telenovela, y su intención nunca fue pro-
mover la homosexualidad. Al contrario, para la sociedad
británica el travestismo era como una forma de humor
la cual no generaba tanto revuelo.
Regresando a 1978, en octubre, por la celebración del
lanzamiento del disco Jazz, se realizó una fiesta en el
hotel New Orleans, la cual se consideraría la fiesta más
pagana realizada por un grupo de rock, ha de ser por
algunos de los excesos de Farrokh Bulsara (Freddie), lo
cual condenó su talento.
Uno de los tantos mitos que se generaron después de
aquel evento, fue el que se refería a unos
anfi- triones muy particulares: mozos
enanos en paños meno-
res que repartían
en fuentes, unas
bolsitas llenas de
“tiza blanca” (ile-
gales para ser más
claros). Mercury
pagaba a esos
hombres peque-
ños para recibir
y tratar ade-
cuadamente
a sus invitados.
Cuando a
Brian May,
guitarrista
5
“Soy una prostituta musical”, Freddie se describía así en
1985, después de haber dado el mejor concierto de su
vida junto con sus compañeros. Solo bastaron veinte mi-
nutos para cambiar la vida del rock en todo el mundo.
Si ya se tenía al "rey" de apellido Presley, allá por tierras
yanquis, por el viejo continente acababa de ser coronada
la "reina" aquel 13 de julio.
El 7 de junio de 1986, Queen comenzaba la gira de nom-
bre The magic tour que, sin saberlo, sería la última que
realizaría la banda. Freddie era consciente de que no ha-
bía previsto padecer una enfermedad incurable, pero to-
davía quedaban presentaciones, y el 9 de agosto de 1986
sería la culminación de la gira.
EXTRAVAGANCIA
Destacaré la presentación en el estadio de Wembley, la
fecha oficial estaba programada para el 12 de julio de
aquel año, pero los organizadores, ante la demanda de
cien mil almas, decidieron programar otra presentación
un día antes. Creo que a eso tal vez se habría referido al
decir que se consideraba una prostituta en la industria,
porque para llegar a ser nombrado junto con May, Taylor
y Bacon, como la reina, tuvieron que pasar muchos más
años.
Los vestuarios que utilizaba eran inconfundibles, él lle-
vó el rock teatral a un nivel superior donde, cualquiera
que fuese a una presentación suya, quedaba impresiona-
do, tal vez por el nivel en el que interpretaba Bohemian
Rapshody, uno de sus más grandes himnos, o el miedo
de la prensa al ver a todo Wembley aplaudir en sincronía
Radio Gaga, gritando We are the champions, y finalizan-
do con un solo de guitarra interpretado por May, donde
al culminar, Mercury se despedía colocándose una co-
rona que era similar a los que usaban los reyes, de los
cuales toda palabra era ley, y cuyo color rojo asemejaba
a la sangre, esa que brotaría en todo su ser al momen-
to de cantar. En Mercury sucedía algo similar, todo lo
que escribía era ley y se despidió así. Un día después de
haber lanzado aquel funesto comunicado, sincerándose
con todo el mundo y donde a la vez pedía que trabaja-
sen con sus médicos para poder conseguir la cura, se leía
esta frase en referencia a él: “Dios salve a la reina”, pero
al final, ni Dios pudo salvarlo.
rockaxis
y también vocalista de la banda, le preguntaron sobre
esa fiesta, respondió: “es muy curioso, y más curioso es
que hay muchos mitos sobre esa fiesta, Freddie es muy
tímido, creo que al sentirse rodeado de amigos podría
liberar sus miedos y trataba de plasmarlo no solo en sus
composiciones, también en sus fiestas, era difícil des-
cribirlo, su vida era muy privada pero de lo que sí estoy
seguro es que en esa fiesta hubo demasiados excesos”.
Sin embargo, cuando a Freddie le preguntaron sobre
aquel incidente, la expresión de su rostro describió lo
que muchos querían confirmar, pero solo quedará en la
historia el gesto que mostró: cómplice.
Nightflight.com
6
E
l rap siempre te muestra el dolor o el amor vivido
por el artista, sino es así, es tal vez trap o reggaetón,
pero no rap. Entre los grandes del género podría-
mos nombrar al ya fallecido Canserbero o al gran Nach
de España; también a Sharif, el increíble y al magnífico
Randy Acosta. En fin, la lista de raperos que rinden ho-
nor a su título es infinita y grandiosa en literatura. Su
producción musical es estimulante si tuviste un tropiezo
en la vida, ellos con su música (publicada en internet) te
levantan el ánimo, al menos es lo que sienten sus segui-
dores. Pero, ¿por qué tanto ahínco en su música? Santia-
go Insane te responderá:
Por supuesto, este escrito está enfocado en Santiago In-
sane, sus rimas profundas y su flow quedarán en la eter-
nidad. Santiago Insane empezó su historia en el rap de
SANTIAGO INSANE
coloreando letras en la mente
Jhordan Camargo Herrera y
Alexandra Mendoza Quispe
Ningún orgullo es tan grande como para negarle la
ayuda a alguien, orgullo poco a poco te irás asesinando
lentamente, yo lo sé, un niño hipersensible cuando de
querer se trataba, hoy lo sabes, falto de cariño, di cari-
ño faltante y también lo acepté. Dime que fue, yo no lo
sé, en que estaré, si viviré, si moriré, si caeré, resignaré,
golpes daré, recibiré lo que brindé, lo dejaré, permane-
ceré, me oculté para que usted no moleste, hoy lo sabe...
Latidos – Versos Desdibujados
forma casual. Había alquilado una cabina de internet por
media hora, y cuando se le acabó el tiempo, desespera-
do por sus canciones descargadas, seleccionó todas las
que habían en la computadora y las copió en su memoria
USB. Más tarde, cuando las reproducía aleatoriamente,
llegó Rapconciencia de Bocafloja, una canción que lo in-
trodujo al mundo del rap y que de esta manera dejó de
ser solo un tatuador y se convirtió en un rapero que aho-
ra es reconocido en diferentes países de Latinoamérica.
A todos alguna vez nos preguntaron que queríamos ser
de grandes, de por si todos escogían ocupaciones coti-
dianas como el de ser doctor, maestro, policía, bombero
y hasta presidente. Este niño, Jhair, deseaba impregnar
tinta en la piel, él quería ser tatuador. Su madre inten-
tó de muchas formas truncar aquel deseo, sin embargo,
el pequeño Jhair creció con la misma convicción y hoy
contempla su sueño hecho realidad.
Su pulso y sus agujas compactadas a su máquina ya ta-
tuaron a muchas personas, entre varones y mujeres,
hubo quien tuvo el gusto de pintarse a Patricio Estre-
lla, de la serie animada Bob Esponja, o tal vez algún ser
extraordinario como una serpiente con alas, Jair nunca
niega una sesión de impregnación de tinta en la piel de
cualquier persona, pues uno de sus mayores placeres es
ver un tatuaje realizado por él.
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cualquier momento es bueno para escribir, me adapté a
eso, tengo citas a veces para tatuar, pero todo requiere un
extenso tiempo libre para escribir, siempre.
Entre tanto queríamos saber cuáles eran los proyectos
próximos para Santiago Insane.
—Es extraño, soy de esas personas que me despierto en
la mañana y digo ¿qué irá a pasar hoy?, es como mitad
planeado y mitad lo que venga.
También hace una reflexión sobre lo que siente y
manifiesta:
—“Uno quiere escuchar lo que desesperadamente quiere
decir”, lo dijo Mantoi, “Sé que algunos van a juzgar, sé que
algunos van apoyarte, bienvenidos a ese lugar que queda
en cualquier parte”, sigan lo que quieren y hagan lo que
les gusta.
La música de Santiago Insane se encuentran fácilmente,
sustresdiscos,suscolaboraciones,susimprovisadasenlas
calles de Lima y sus temas inéditos están publicados en el
portal de videos YouTube, además, su discografía es de li-
bre descarga, así que no tienes excusa para no escucharlo,
la única condición es que estés dispuesto a que te patee el
cerebro con sus letras, nada más.
Si le preguntas a un cantante: ¿qué es lo más difícil de ser
un verdadero artista?, si este es aquel que hace arte por
amor, te responderá siempre su pacto con los seguido-
res, la responsabilidad que conlleva y sus fatalidades. Por
supuesto Santiago Insane es inherente a esta afirmación,
pues lo manifiesta con extrañeza y risas.
—Aunque hagas lo que quieras, aunque pienses que al
público le guste o no, siempre tienes la responsabilidad
de brindarles un buen show, a veces cuando viajamos a
otros lugares, tengo que estar completamente metido en el
evento,ydespuésreciénhacereldesmadre,haciendotodo
lo que quieras, pero antes no.
Sentado, observando a la cámara, explica la forma de
cómo se debe apreciar el arte en el Perú, pues con repudio
a Luis Castañeda (actual alcalde de Lima) dijo “Castañe-
da jódete”, recordó los murales que fueron quitados con la
excusa de hacerlos mucho más serios y lo reflejó en una
de sus canciones.
Refiriendo al rap, hay gente que se nutre culturalmente,
se entienden las referencias en las canciones, muchos las
corean hasta quedar sin voz, pero, ¿en qué momento sale
la inspiración para escribir?
Maldito sea aquel todo hijo de puta que use su poder
para causar el mal...
Amor – Diálogos y Solilóquios
RAP
Alexandra Mendoza
—El mejor momento para escribir es muy variante eso en
realidad, como una vez dije: “la musa es una indecisa”, no
sabes en qué momento te va llegar y empiezas a escribir,
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salida iniciaron su proyecto familiar para poder alejar a
sus hijos de la violencia, así nace la Varité de los Púñez
Vallejo, una delicada mezcla de teatro, música, canto, co-
media, mimo y danza que llevó júbilo y enseñanza a los
niños que más lo necesitaban. Los diarios de esos años
titularon esa iniciativa: Niños llevan alegría a otros niños,
resaltando la labor desinteresada que la familia realizaba
en conjunto hacia distintas instituciones que trabajaban
con menores como el Centro Juvenil de Diagnóstico y
Rehabilitación de El Tambo.
Los más pequeños prácticamente nacían con conoci-
mientos musicales, ya que debían trasladarse juntos a
todo lugar donde tuvieran alguna presentación o dictaran
alguna clase. Todos los hijos Púñez Vallejo se dedicaron a
la enseñanza al igual que su padre, en los colegios han di-
fundido las obras escritas por Isaí con los niños y jóvenes
para prevenir la violencia, el uso de drogas o alcohol.
H
oy los podemos observar explotando talento por
pasión en cada evento al que los invitan; bodas,
misas y demás se armonizan con una melodía
única; voces e instrumentos se fusionan para poder
transmitir a quienes los oyen, una mezcla de sentimien-
tos que van desde la alegría hasta la más pura melancolía.
Teodosia Vallejo Rodríguez tenía apenas trece años
cuando vio por primera vez en la calle Javier Heraud de
Ayacucho a quien sería el amor de su vida, Isaí Púñez
Robles, un joven universitario seis años mayor que ella,
era dramaturgo y con sus poemas enamoró a la pequeña
declamadora.
Ella se casó muy joven, es así que en 1967 llega a Huan-
cayo con la finalidad de iniciar una vida junto a Isaí. Él
empezó a desenvolverse como docente en la Universi-
dad Nacional del Centro del Perú, era el encargado del
Teatro Universitario que en esos años no trascendía de-
masiado debido a que se consideraba un arte sólo para
las personas de sociedad y no para el pueblo en general,
la mayoría de obras que interpretaron en esas épocas
eran de autoría de Isaí, quién nunca dejó de escribir.
Hasta ese entonces, a Thea le había tocado observar el
mundo del arte a espalda de su esposo, la obra El pa-
trón ya no come más de tu pobreza sería la responsable
de envolverla en el mundo del que no volvió a salir, en
aquella obra, ella pudo explotar su potencial de actriz y
cantante, cosa rara para ese tiempo debido a que el teatro
se consideraba solo actuación sin mezclar ningún tipo
de producción musical dentro del mismo.
En 1980, Isaí debió alejarse de la universidad debido a
la presión política que marcó la historia del país con el
rojo carmesí de la sangre de miles de inocentes. A su
LA VARITÉ DE LOS PÚÑEZ VALLEJO
“Mientras la familia se mantenga unida por la
música, Isaí seguirá presente”
Thea Vallejo de Púñez
Darnela Calderón Quispe
y Paola Solano De la Cruz
“La pasión musical los une en
cada presentación, en una boda
aprovechan para ponerse al
tanto de sus vidas”
9
En 1990 se mudan temporalmente a Lima donde deci-
den ayudar mediante la música a que las personas de
diferentes asentamientos humanos se acerquen a la igle-
sia. Durante su estadía en esta ciudad iniciaron el canto
litúrgico para bodas, la Iglesia Matriz Virgen Milagrosa
de Miraflores fue la primera que los recibió en esta nueva
aventura y tras seis años decidieron volver a Huancayo,
con una nueva visión y nuevas metas para difundir su
arte en esta ciudad.
Debieron iniciar desde cero, el canto litúrgico en bodas
en Huancayo no era común. Al principio fue difícil, la
propia iglesia los restringía, partiendo por el hecho de
considerar innecesario usar terno y trajes elegantes —
como solían hacerlo en Lima— aduciendo que el pue-
blo no debía contagiarse de costumbres de la capital. En
2015 Isaí partió dejando como legado diferentes obras y
poemas de su autoría que su esposa se dedica a difundir
a través de diversas actividades como la narración de
cuentos con apoyo de algunas municipalidades. Con el
paso del tiempo las responsabilidades hicieron que cada
miembro tome su propio camino, pero la pasión musi-
cal los une en cada presentación, en toda boda aprove-
chan para ponerse al tanto de sus vidas, no hay evento al
que no asistan con la confianza de reunirse nuevamente
como familia.
La nueva generación nació con la predisposición musi-
cal que ellos adquirieron durante años, los ahora nietos
de Thea e Isaí se sumaron a esta organización cultural
desde el vientre y ningún miembro de la familia ha es-
capado a la fascinante vida artística de la que provienen.
Actualmente son diecisiete miembros que integran el
Centro de Expresión Cultural Familia Púñez Vallejo,
desde la cabeza familiar está Teodosia Vallejo Rodriguez,
dedicada al canto soprano lírico, declamadora y narra-
dora de cuentos. Sus hijos son quienes siguen en esta lí-
nea de tradición cultural. Jacqueline es soprano lírico de
coloratura, Isaí es violinista y cantante, Paul se especiali-
za en vientos como la flauta traversa y la quena además
del canto, Lya es violonchelista, Franz mantiene el teatro
y el menor, Inti, se encarga de los arreglos, la dirección
coral y de orquesta además de ser pianista y violinista.
La familia ha impulsado el arte por y para el pueblo des-
de hace 38 años, lo hacen por dedicación y pasión más
no con un fin comercial y no pretenden dejar de hacerlo
por muchos años más.
“Ningún miembro de la familia ha
escapado a la fascinante vida artística
de la que provienen”
HERENCIA
Cortesía
10
L
uis Madrid Ayala, conocido como Lucho Madrid
es, por más de seis décadas, un polémico narra-
dor de noticias y maestro de ceremonia. Su forma
de ver, enfocar y expresar la noticia hizo que muchos lo
llamen “loco”, otros solo dicen que es su estilo de tra-
bajo. Hasta hoy, Lucho Madrid defiende su manera de
ver el mundo, una manera simple, pero real y sincera.
Con tan solo un metro y cincuenta centímetros de es-
tatura, muchos se preguntan: ¿cómo un pequeño hom-
bre alcanza una llamativa y potencial voz?, ya en 1958
con dieciséis años, muchos lo identificaban como “el
hombre de la incontrastable” por su inconfundible voz
y forma de expresarse en cada evento que conducía.
“Siempre hay que estar a la altura y en concordancia de
lo que vamos a realizar, siempre tenemos que trasmitir
experiencia y simpatía con nuestro receptor, sin duda
es el mejor don que adquirí de mi padre”, refiere.
No había pasado mucho tiempo de haber cumplido
diecisiete años cuando se subió a un ómnibus que lo
llevó hasta la capital minera del país, Cerro de Pasco.
Ingresó como conductor del programa informativo en
la empresa minera Cerro de Pasco Company, pero ter-
minó trabajando en el área de geoquímicos que proveía
un buen sueldo y comodidades; aún no sabe si agrade-
cer o no a una explosión que por poco lo aleja definiti-
vamente del periodismo y casi le cuesta la vida.
Después de verse agonizante y tener que iniciar de cero,
mientras recuperaba su salud en Huancavelica, un gran
amigo, (de quien no recuerda el nombre, pero siem-
pre lo trató amable y gentilmente), le ofreció ser la voz
oficial de un nuevo medio radial. Meses después, por
órdenes familiares, retornó a Jauja para colaborar en el
área de relaciones públicas de la Municipalidad Provin-
cial, en el que aprendió sobre gestión pública y adquirió
más contactos para cuando tuvo que insertarse en el
mundo periodístico.
Paralelamente, muchas direcciones e instituciones em-
pezaron a requerir de su prodigiosa voz en eventos
ceremoniales. Creyendo alejarse del mundo radial en
Jauja, es convocado para trabajar en la emisora La voz
de Concepción. Descubrió que no podía dejar de hacer
radio, pero tampoco, ser maestro de ceremonia.
En las décadas de los 60's y 70's, fue la voz principal
del noticiero La Primera de Radio Huancayo, ahí se
dio cuenta que hacer prensa era muy importante en su
EL HOMBRE DE LA
VOZ INCONTRASTABLE
Ybeth Guevara Mendoza y
Alexandra Herrera Idelfonso
Ybeth Guevara
11
vida, llegar al corazón de su público con la verdad era
lo que le hacía feliz. Aspectos como éstos lo ayudaron
a mantenerse vigente por largos periodos. Lucho agra-
dece a dos tíos que le ayudaron a crecer profesional-
mente en el periodismo, sobre todo, recuerda cuando
le decían que siempre tenía que ver las cosas desde otro
ángulo, que “primero es el trabajo y cumplir con tus
fuentes, es lo que crea lealtad”.
Durante su estadía en La Primera, transmitió otro tipo
de informativo con noticias de desarrollo, de buenas
prácticas. Tuvo a su cargo la sintonía de Jauja, Concep-
ción, Tarma, Selva Central, Chupaca, Huancayo, Huan-
cavelica y Cerro de Pasco. Todos confiaban en él, por
los reportajes e investigación que realizaba.
“Cuando salía de Radio Huancayo, empecé a caminar
hacia mi casa, unos hombres llamaban “¡Luuuchoo!,
¡Luuucho!” y no hacía caso, hasta que me agarraron del
brazo y me amenazaron, me salvé de pelo. La segunda
vez, llegué a mi casa, ni bien ingreso suena el teléfono,
contesto y ¡boomm!, una bomba, el gato saltó asustado
y mi esposa casi me mata. Por suerte nada grave".
"Tiempo después me di cuenta que un gran amigo me
había salvado, en pocas palabras me protegía, pues en
verdad yo no tenía nada que ver con ellos”.
Gladys, su esposa, comenta que Lucho es un hombre que
siempre tuvo problemas por su forma de tratar a las perso-
nas, muy jocoso y amigable, siempre lo saludan y aunque él
no recuerda su nombre responde el saludo amigablemente.
En 2002, triste y agobiado dejó de hacer prensa para
enfocarse en relaciones públicas. Actualmente dicta
cursos de personalidad, oratoria y desarrollo emocio-
nal a niños y jóvenes, Lucia, una de sus alumnas, lo re-
cibe con un abrazo y dice que es como su abuelo, es el
cariño que se ha ganado de sus pupilos.
No hay evento en el que no lo hayan visto, es convoca-
do por las diferentes municipalidades y organizaciones
para dirigir conferencias, audiencias públicas, aniver-
sarios y eventos académicos. Lucho asegura que no
volverá a hacer radio, menos prensa, “los tiempos han
cambiado y los periodistas se han acostumbrado a ha-
cer noticias solo por dinero y morbosidad, y se los digo
sutilmente, igual sé que me aprecian”.
A Lucho le cuesta trabajo conversar con Fernanda, su
nieta, contarle su historia, porque siempre le pide prue-
bas de lo que él cuenta. No tiene qué mostrar porque
nunca le gustaron las fotos y las únicas que tiene son
las que le han obsequiado los fotógrafos en las que sale
de casualidad, como a él no le gusta y menos pagar por
una, terminan regalándoselas.
“Los tiempos han cambiado y los
periodistas se han acostumbrado
a hacer noticias solo por dinero y
morbosidad”
VOZ
Ybeth Guevara
12
L
o primero que hizo al escuchar la trágica noticia
fue sentarse a llorar. Hildefonza no veía a su her-
mano hace años, ahora él estaba muerto y Radio
Andina se lo comunicaba.
¿De qué otra manera en una época donde no existían la
internet o el celular se podría recibir mensajes más rá-
pidos que un telégrafo? Solo la radio podía cumplir con
esa responsabilidad.
Por esos años, los ataques por parte de sendero luminoso
y el ejército, eran comunes, siendo los medios de comu-
nicación los puntos de mayor actividad. Los periodistas
vivían entre el miedo, la sospecha y el asedio de algunos
de estos “bandos” que podían silenciarlos en cualquier
momento. Algunos renunciaron, otros salieron de la
ciudad, unos cuantos lo padecieron y hoy lo recuerdan
como una anécdota más.
El programa preferido de algún poblador era interrum-
pido para transmitir mensajes subversivos que éstos
ANUNCIOS QUE NUNCA SALDRÁN AL AIRE
Ivette Córdova Colonio
y Angie López Casas
traían grabados en un casete, y Radio Andina, la emisora
con mayor sintonía en el Valle, estaba destinada a sufrir
este padecimiento propio de la guerra interna que sacu-
día al país; ser locutor de este medio no era fácil.
Guillermo Joo recuerda que en el año 1982, mientras
conducía su programa Amanecer de los Andes, el cual era
transmitido de seis a siete de la mañana, tocaron a su
puerta diciendo que le harían entrega de un anuncio de
carácter social, pero cuando abrió, se topó con el cañón
de una escopeta apuntándolo directamente y escuchó un
grito que le exigía reemplazar sus huaynos por un men-
saje en casete. Él estaba nervioso, pero eso no le impi-
dió darse cuenta de que los tres encapuchados eran de
sendero luminoso. El señor Joo, tendido en el suelo, no
levantaba la mirada pero, aun así, se percató que uno de
los terroristas tenía una pequeña radio en la mano para
estar seguro de que el mensaje se transmitiera, pero no lo
escuchaban, pues ellos no sabían operar la radio, así que,
en medio del nerviosismo, uno de ellos obligó al enton-
ces conductor a emitir el contenido.
Cuando nos relata su historia pareciera que ya no le
afecta el hecho de haber sido apuntado con una escope-
ta y que, en menos de diez minutos, después de recibir
la orden de los encapuchados, pasara a ser cuestionado,
—Se hace un llamado a la señora Hildefonza Rojas
Hilario. Nos informan que su hermano fue encontra-
do muerto, señora Hildefonza se le hace un llamado.
¡Urgente!
Ivette Córdova
13
investigado y perseguido por los militares durante más
de tres años. El pueblo de entonces era psicoseado por
los seguidores del camarada Gonzalo y a veces, por el
mismo Estado.
Radio Andina era la voz de los agricultores y campesi-
nos, eso nos hacía entender por qué los medios de co-
municación de aquella época se sentían amenazados,
era simple, sendero luminoso quería llegar a imponer su
ideología en el pueblo.
Después de algunos intentos de contactarnos con don
Víctor Castro, descubrimos que aún se dedica a locutar
en programas folclóricos, esta vez en la radio La Cajita
Musical, la poderosa del dial, administrada por la cantan-
te Haydeé Raymundo.
Para conversar con él tuvimos que seguirlo hasta el Par-
que Inmaculada de Huancayo, donde amablemente se
sentó con nosotras. Cuando le preguntamos sobre Ra-
dio Andina admitió sentirse nostálgico porque era cons-
ciente de que jamás se podría volver a tener una radio
con ese estilo.
—Eso lo ha malogrado todo —dijo, mirando mi celular.
Don Víctor estaba seguro de que los anuncios de conte-
nido social ya no funcionarían con esta nueva genera-
ción acostumbrada a la tecnología y a la rapidez de los
mensajes. También admitió que los programas de ahora
son más comercializados que antes.
—El hombre que locuta tiene que tener preparación
para llegar a cada corazón del oyente.
En Radio Club Isabelino hicieron sus “pininos” Oto
Buendía, Raúl de la Peña y el mismo Víctor Castro. To-
dos eran estudiantes del colegio emblemático de la pro-
vincia. Esteúltimorecuerdaquealacortaedadde15años
ya había conocido una cabina radial, descubriendo su ta-
lento que lo llevaría posteriormente a la Radio del pueblo.
Aún nos quedábamos con la duda de si don Víctor tam-
bién tuviese una historia que contar, tal vez en los locu-
torios de Radio Andina un ataque de los terroristas era
normal. Efectivamente, él recuerda que más de una vez
fueron interrumpidos pero, lo que llamó nuestra aten-
ción fue cuando le preguntamos si sabía algo más de la
muerte de Angélica Quintana.
—La mataron en mi presencia —manifestó.
Lo recordaba perfectamente, incluso la hora: 7:32 de la
mañana. En la cabina estaban Angélica y Tobías Quinta-
na, y él, por supuesto.
—Eran las siete y treinta y dos de la mañana, y mandé a
la pausa, ahí entraron y la mataron —contó.
Él estaba demasiado asustado, lo habían golpeado con
la escopeta al igual que a Tobías y lo único que escuchó
fue un disparo, pensó que sería el siguiente. Cuando se
levantó solo vio a Angélica en un charco de sangre. Ja-
más se terminó de investigar debidamente el caso. Don
Víctor no puede asegurar quiénes la asesinaron, “hasta
podrían ser los Apristas” mencionó. Ella se había meti-
do en política, un gusto mortal para la época. Sendero
luminoso se encargaba de eliminar a todo aquel que se
convertía en autoridad.
Conocer más a Radio Andina, hoy Patrimonio Cultural
de la Nación Wanka, es entender la etapa más dura del
Perú. Los locutores son un ejemplo más de las injusticias
que reinan en esta profesión.
CORAJE
Angie López
14
H
erbin Hoyos ya había tenido experiencia como
reportero de guerra, estuvo en 16 conflic-
tos internacionales, pero nunca pensó que la
experiencia más dura que le tocaría vivir sería como
prisionero, en su propio país, de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC). Durante esos 17
días de retención en la zona rural de Tolima, uno de
los rehenes, Nacianceno Murcia, le confesó a Hoyos,
la poca sensibilidad y solidaridad de los medios de co-
municación con los secuestrados. El periodista quedó
perturbado con ese comentario, por lo cual, al ser res-
catado por el ejército nacional, creó el programa Las
voces del secuestro en Caracol Radio.
El vivir en carne propia lo que muchos secuestrados
sufrían motivó a Herbin a que se dedique a mandar
mensajes alentadores a los rehenes a través de la radio,
sabía que lo sintonizaban y sabía lo importante que és-
tos eran para aligerar la “carga” del secuestro. Era im-
portante hacer escuchar sus voces, mantenerlos vivos
para sus familias; sus seres queridos les podían “hablar”
a través del programa radial. Se convirtió en un forma-
to único en el mundo. Contribuyó al bienestar social
denunciando la violación de derechos humanos de las
más de 24 mil víctimas de las FARC, así como de las
4,000 personas desaparecidas por paramilitares u otros
grupos armados.
La década pasada, Herbin fue testigo de su ensayo: mu-
chas familias pasaban por el programa para hacer escu-
char su voz de aliento a cualquier familiar víctima de
los secuestros, cualquiera sea la edad, sexo o condición
social. Han sido aproximadamente 350,000 mensajes
que todas las madrugadas de los domingos se llenaban
con palabras de aliento y amor, de anécdotas y sucesos
familiares.
Por entonces, estaba bajo el poder de las FARC la ex-
candidata presidencial Íngrid Betancourt, así mismo
contratistas estadounidenses y un numeroso grupo
de políticos colombianos, en la mayoría congresistas
y excongresistas. Los familiares de estas personas se-
cuestradas iban a Caracol Radio o se contactaban tele-
fónicamente con la emisora para enviar sus mensajes,
algunos llenos de tristeza y esperanza, pero con el úni-
co objetivo de alentarlos.
El 2 julio de 2008, Ingrid Betancourt arribó al aero-
puerto El Dorado en Bogotá tras ser rescatada luego
de seis años de detención. Al descender, buscó entre
la gente que la recibía al periodista Herbin Hoyos, lo
abrazó emocionada y nostálgica, le dijo: “¡Gracias,
hermano para siempre!”, ya que el programa Las voces
del secuestro había sido aquel cordón umbilical que la
unía al exterior durante su cautiverio. A través del pro-
grama, Betancourt, como tantos otros rehenes, habían
recibido mensajes alentadores y esperanzadores de su
familia; la ilusión de escuchar a sus hijos la había man-
tenido con vida en lo más profundo de la selva.
Pero, una semana después Hoyos tuvo que dejar Co-
lombia, debido a que los servicios de inteligencia frus-
LAS VOCES DEL SECUESTRO
Lucero Huamancaja Castillo
y Jessenya Salvador Aquino
Soho historias
15
traran un plan de las FARC para asesinarlo. Él se había
refugiado en España, pero no pensaba “tirar la toalla”;
siguió emitiendo su programa desde los estudios de la
cadena SER en Madrid.
“Desde que comenzamos el programa, hemos registra-
do 17,083 casos de secuestro. De ellos, 13,924 han sido
liberados. Y de casi 3,000 no se sabe nada. Para mí, has-
ta que no aparezcan sus restos, siguen siendo secues-
trados”, explicó Herbin Hoyos al diario El País cuando
recién había llegado a Madrid. La iniciativa del pro-
grama empezó desde su experiencia, ya que él mismo
fue rehén de las FARC durante 17 interminables días.
Desde entonces, Herbin Hoyos, un reportero veterano
instruido en la Universidad Complutense, nunca ha fa-
llado en la emisión, ha conducido desde diversos países
como: Palestina, Chechenia, Bosnia o Irak.
La primera fuente de ingresos de la guerrilla de las
FARC es el narcotráfico y la segunda, el secuestro. Pa-
radójicamente el programa Las voces del secuestro, tuvo
un significativo nivel de protagonismo, pues ya no solo
era del interés de las familias de los secuestrados, sino,
de la mayoría de los colombianos.
Este programa fue reconocido con el premio Ondas
Iberoamericano de Radio y Televisión en el 2008.
El programa no sólo es un puente entre los secuestra-
dos y el mundo exterior. Antes de 1994, las familias de
los rehenes vivían aterrorizadas y estigmatizadas. Las
personas cercanas a ellas, ya sean sus vecinos, se ale-
jaban para no comprometerse. El programa rompe esa
estructura del terror que creó la guerrilla. De esta ma-
nera, las víctimas se organizan y emergen a la opinión
pública. Y el país, hasta entonces indiferente, empieza a
reconocerlas y a solidarizarse.
Con el anuncio del gobierno sobre el proceso de paz en
Colombia, Hoyos estuvo feliz porque a partir de esta
acción, se lograría liberar a los rehenes, pero esto no
ocurrió, tras muchos intentos de Hoyos por entablar
diálogos con el expresidente Juan Manuel Santos y pre-
sentarle la lista de los secuestrados, fue este quien pre-
sionó la salida de Hoyos de Caracol Radio por ser un
programa incómodo en la época de Acuerdos de Paz
entre la Casa de Nariño y las FARC, que se pactaron en
La Habana, Cuba.
Y de esta manera, luego de acompañar 24 años los do-
mingos de aquellas familias colombianas que fueron
víctimas del secuestro de alguno de sus seres queridos,
Las voces del secuestro llegó a su fin el 24 de febrero de
este año, un recordado formato radial que rompió la
cuarta pared del periodismo, llegando a un verdadero
diálogo entre secuestrado y el mundo exterior.
“Muchas familias pasaban por el
programa para hacer escuchar
su voz de aliento”
CONEXIÓN
Las 2 orillas
16
L
a quinta fue un lugar muy tranquilo y algo solita-
rio para Memo durante muchos años, hasta que
llegó doña Francisca, Pancha, su eterna rival. Sus
peleas parecían no tener fin porque ninguno de ellos
daba marcha atrás en sus ofensas e insultos hacia el
otro, hasta que Pancha enfermó y Memo decidió ayu-
darla, a pesar de ello, ella falleció. Es así como Memo
comprende la importancia de la “camaradería” que
existió entre los dos. Esta historia es el cuento de Ju-
lio Ramón Ribeyro, titulado Tristes querellas en la vieja
quinta, la cual fue adaptada por Alex Fischman en el
cortometraje La vieja quinta, en 2015.
Este director tenía tan solo 17 años cuando se propuso
realizar el cortometraje, como proyecto para su colegio.
Mientras pensaba en una historia que se traduzca muy
bien al cine, recordó que cuando estaba en séptimo gra-
do leyó un famoso cuento de Ribeyro que le fascinó y
decidió hacerle una adaptación cinematográfica. Asu-
miendo el papel de director y guionista, buscó el apoyo
y financiamiento de su padre, el escritor David Fisch-
man. Así mismo, consiguió al equipo de trabajo y a los
actores Enrique Victoria y Cecilia Monserrate, quienes
encarnaron a Memo y Pancha respectivamente.
Enrique Victoria, hijo de actores, nació en el consu-
lado peruano en Managua, Nicaragua en 1925. Dado
que perdió a sus padres cuando era muy pequeño, fue
adoptado por una familia muy allegada a los mismos.
De niño se integró a una compañía de teatro, donde
descubrió su vocación y pasión por la actuación. Con
una gran trayectoria actoral, participó en cerca de diez
películas nacionales, entre las que destacan: La mura-
lla verde (1970), dirigida por Armando Robles Godoy;
Alias la gringa (1991), de Alberto Durant; y El acua-
relista (2008) de Daniel Rodríguez. Actuó en más de
treinta series de televisión y trecientas obras de teatro,
destacando principalmente por sus comedias. Esto
ayudó a construir y nutrir el personaje de Memo, dán-
dole un toque de humor al ser un anciano obstinado y
áspero, que, al sentir su paz perturbada por la llegada
de doña Pancha, decide librar una guerra contra ella.
Enrique Victoria falleció el 25 de febrero de 2018 a los
92 años.
No se sabe mucho de la vida personal de Cecilia Monserra-
te,quien,porsuparte,actuóenlapelículaMuerteenlosAn-
des (2015) de los directores André Ponce Aliaga y Alexan-
der Ibáñez Hermoza, el mismo año que La vieja quinta.
Jennifer Lezama Suasnabar y
Klisman Ninahuanca Calixto
Del papel a la pantalla:
LA HISTORIA DE LOS ETERNOS RIVALES
Skepto.net
17
Ella interpreta a la soez Pancha, enemiga íntima de
Memo, quién no pierde ni una sola oportunidad para
molestarlo.
Este trabajo contó con un presupuesto de 9,000 dólares
americanos aproximadamente y realizarlo conllevó sie-
te meses de realización; cuatro meses en la elaboración
del guion y un mes de preproducción. Luego de tres
meses se colgó en internet, siendo elogiado por el gran
trabajo audiovisual realizado en la adaptación.
El cortometraje fue presentado en el VI Festival de cine
Así es mi Perú en 2015, ese mismo año, con las miras
muy en alto, el joven director también lo presentó en
diversos festivales extranjeros en su mayoría estadou-
nidenses como: el SPIIFFEST, el Columbia Gorge y el
Sacramento Film Festival. Salió ganador en los premios
Merit del Indie Fest y en 2016 el cortometraje quedó
como finalista en el Skepto International Film Festival,
ya que tuvo más acogida fuera del país.
Alex Fischman, empezó a los diez años haciendo vi-
deos con sus amigos en su celular, su primer cortome-
traje fue Circulo vicioso, el cual dirigió cuando tenía 15
años. A los 17 dirigió y escribió La vieja quinta y Boom,
el cine peruano. Tiene como principales referentes a los
directores Alfonso Cuarón, Quentin Tarantino y Mar-
tin Scorsese; en quienes se inspira para realizar sus to-
mas en todos sus proyectos audiovisuales.
Alex se sintió atraído al mundo del cine desde muy jo-
ven. En una entrevista que brindó para el programa El
placer de los ojos, contó que en el colegio donde estu-
diaba apenas le enseñaban lo mínimo del lenguaje au-
diovisual y que aprendió sobre cine por su cuenta. “Yo
he aprendido todo lo que sé, en verdad, por Youtube,
por libros, por cosas que yo he hecho por mi cuenta”.
Demostrando así que si uno tiene realmente el interés
por algo, hace todo lo posible por buscar información
y aprender sobre ese tema. Con una perspectiva bien
clara, él quiere dedicarse al cine. En la actualidad estu-
dia Film and TV (cine y televisión) en la Universidad
de Nueva York.
En 1974, cuando Julio Ramón Ribeyro, uno de los
cuentistas latinoamericanos más reconocidos, vivía
en París, publicó una antología de 87 célebres cuentos,
titulada La palabra del mudo. Entre esos cuentos se
encuentra Tristes querellas en la vieja quinta. Ribeyro,
con su característica narrativa, hace una reflexión so-
cial acerca de los conflictos vecinales de Memo y doña
Pancha, que se sitúa en una quinta del distrito de Mi-
raflores de clase media baja, en una Lima del siglo XX.
Con ciertas diferencias entre ambos relatos, el corto-
metraje mantiene la esencia del cuento. Esa hostilidad
que con el pasar de los años se convierte en compañe-
rismo; la solidaridad que nace entre estos dos perso-
najes hasta la muerte de uno de ellos. Los insultos de
Memo continuaron hasta el final, y no porque su vecina
Pancha lo seguía fastidiando, sino porque lo había de-
jado para siempre. Estaba solo, otra vez.
“Yo he aprendido todo lo que sé,
en verdad, por YouTube, por libros,
por cosas que yo he hecho por mi
cuenta”
INICIATIVA
Cortesía
18
E
ra el 15 de mayo de 2010, y el estadio de la Univer-
sidad Simón Bolívar de Caracas se había transfor-
mado en un “hervidero de gente”. Unas esferas de
luces verdes y moradas pendían sobre el escenario mien-
tras una multitud enfebrecida saltaba y coreaba al uníso-
no las canciones de un imponente hombre de penetran-
tes ojos celestes y de melena aleonada, vestido de blanco,
cual santo arriba del tablado y rodeado por una “corte
musical”, domaba la marea interminable de personas a
su antojo. Las feroces notas de aquella magistral guitarra
y la hipnótica voz de ese ser extraterrenal, penetraban
cada tímpano, generando un éxtasis total.
Lago en el cielo fue el último tema entonado esa lluvio-
sa noche. La lírica de aquel sobrecogedor tema culminó
con un erizante solo de guitarra que hizo brotar lágrimas
de emoción en los arrobados rostros de esos apasiona-
dos fanáticos. Terminado tan majestuoso espectáculo, la
gente se despidió de aquel hombre, sin saber que sería la
última vez que lo verían. Ese hombre era Gustavo Adrián
Cerati, líder de la famosa y legendaria banda Soda Ste-
reo, y uno de los más grandes íconos del rock en español.
Desde muy pequeño comenzó a demostrar su amor
por la música cuando, en las reuniones familiares, cogía
una escoba y utilizándola a modo de guitarra, imitaba a
agrupaciones como The Beatles, The Police y The Cure,
bandas que más adelante servirían de inspiración para
formar Soda Stereo, y que repercutirían de manera tras-
cendental en su discografía.
El arte era algo innato en Gustavo. No solo la música fue
su primera compañera de infancia, a la vez que aprendía
a tocar la guitarra con la mano derecha, a pesar de ser
zurdo, dibujabacómics y todacosaquesuimaginaciónle
dictase. Esto hizo que optara por estudiar publicidad, ca-
rrera donde, según él, «van a parar todos aquellos que no
saben qué hacer con su vida, pero algo artístico tienen».
Es ahí donde conoce a Héctor (Zeta) Bosio y Charly Al-
berti, con quienes daría inicio, en 1983, a lo que sería la
más grande aventura de sus vidas, formar Soda Stereo.
Un año después lanzarían su primer disco, el cual, por
cierto, llevaba el mismo nombre de la banda. Gracias al
innato talento que tenían, a su revolucionario look y a la
magistral e impresionante puesta en escena, ascendieron
EL ARQUITECTO
DEL SONIDO
Sebastián Echegaray Rivera
y Roykevin Aquino Martínez
Cerati.com
19
vertiginosamente, y en solo cinco años el grupo se con-
virtió en el referente máximo del rock latinoamericano.
De música ligera, Persiana americana, Cuando pase el tem-
blor, Prófugos, son los emblemáticos temas que encabezan
el vasto repertorio de la agrupación. Temas que, por su-
puesto, quedarán en la historia como un valioso legado.
Gus, como buen Leo en su estado más puro, siempre
trató de innovar, de hacer todo a la perfección, de tras-
cender más allá de lo establecido. Arriba del escenario su
presencia era majestuosa, con una voz única e inimitable
y un dominio prodigioso de la guitarra, llenaba estadios
enteros y creaba histeria colectiva en la juventud de los
años 80’s, 90’s y 2000, tiempo que duró el reinado de
Soda Stereo. Etapa que se cerraría definitivamente el año
2007 con la gira Me verás volver, donde dejó demostrado
su liderazgo absoluto. Luego de ello, los tres seguirían
caminos distintos.
La carrera como solista de Cerati arrancó en 1993, con el
lanzamiento de su primer álbum Amor amarillo, el cual
recibió excelentes críticas. En sus futuras producciones:
Bocanada, Siempre es hoy, Ahí vamos y Fuerza natural,
Gus reflejaría ese innato talento musical, así como las
ganas de experimentar con todo lo que estuviera a su al-
cance, pasando desde el new wave, deep house, hasta el
pop, la música electrónica, el jazz y el soul. Complemen-
tando con su profunda y exquisita poesía.
Es en 2009 que, con su último disco Fuerza natural, se
consagraría definitivamente y pasaría a formar parte del
Olimpo Musical que con justa razón se lo merecía. Un
excelente y casi perfecto álbum donde la lírica mística,
sensual y envolvente de Cerati se manifestaría en su to-
talidad en comunión con un estilizado y elegante sonido
que reflejaba su madurez musical.
En suma, aquella producción fue el punto más alto al
que Gus quería llegar, y lo consiguió. No hay mejor apo-
do que se le pudiera poner a este coloso de la música que
Arquitecto del sonido, pues el perfeccionismo imperaba
en todas sus piezas musicales. Calculaba milimétrica-
mente cada detalle, sabía a la perfección como debía so-
nar cada instrumento. Y no conforme con ello, realizaba
unas composiciones extraordinarias, propias de un poe-
ta moderno. Un genio en su máxima expresión.
Fue en 2010 que, después del último concierto de la gira
que hacía para promocionar su nueva producción, en
Caracas, sufriría un accidente cerebrovascular, produc-
to de las tantas alocadas fiestas propias de un rockero de
semejante talla, donde el alcohol, la cocaína y el cigarri-
llo armonizaban. Este último sería el fiel compañero de
Cerati durante casi toda su vida, y el que más adelante le
ocasionaría tan terrible desenlace. Las adicciones y los
vicios siempre fueron parte fundamental en la vida de
todo genio, y Cerati no fue la excepción.
Luego de ello, Gus quedaría en estado de coma durante
cuatro largos años, para después fallecer el 4 de septiem-
bre del 2014, a la edad de 55 años, partiendo hacia el in-
finito, hacia las estrellas, ahí donde siempre fue su lugar.
Es cierto que ya no está con nosotros, pero su legado
quedó aquí en forma de excelentes piezas musicales. El
hombre se volvió leyenda y su nombre quedará grabado
por siempre en la historia.
PASIÓN
Sebastián Echegaray
20
“
No se nace mujer, se llega a serlo”, sería la frase que
la llevaría a la inmortalidad. Publicado en 1949, Le
deuxième sexe (El segundo sexo) fue y es conside-
rado un regalo revelador por las “mujeres” en el
mundo y lo había hecho ella, Simone de
Beauvoir, la joven que a los quince
años había decidido que lo que
quería ser en la vida, era ser
escritora.
Fue como por inercia
que lo supo, al re-
llenar un álbum de
predilecciones en el
que respondió a la
pregunta sin dudar:
"ser una autora
célebre". Admira-
ba a los escritores
incluso más que a
los sabios; conside-
raba a los libros el
medio que llegaba
a la imaginación y
al corazón, de esta
forma, escribir le
permitiría estar en
millones de corazo-
nes. Para Simone no
había mejor forma de
servir a la humanidad si
no era a través de los libros.
Nació en Francia, con una inteligen-
cia precoz, ocupó los primeros puestos
desde que inició su primera clase a los cinco
años y medio, le complacía recibir todo recono-
cimiento por su buen accionar, Simone era una
niña modelo. Sin embargo, el molde no la soportó
mucho tiempo, después de leer los textos no apro-
piados para su edad —según sus padres—, sintió que
el mundo que habían creado para ella no era real.
Dejó de comulgar tres veces por semana.
“Ya no creo en Dios”, se dijo un día sin
temor. Aquella revelación la hizo
adentrarse en búsqueda de ver-
dades, devoró cientos de
páginas y no
dejó de so-
bresalir en sus lecciones; el estudio llenó el vacío de su
vida cotidiana, no deseaba otra cosa, al punto que sus
deberes se confundían con sus placeres.
Descubrió entonces que los escritores
creaban mundos donde todo
tenía su razón de ser. Allí
había decidido hacerse
un lugar.
Su padre, aboga-
do y amante del
teatro, fue quien
la acercó a los
libros, aunque
no compartía
con Simone su
afición por la fi-
losofía. Debido
a su condición
económica
advertía a
sus hijas la
negación del
matrimonio:
“No tienen
dote, tendrán
que trabajar".
Lo cual Si-
mone recibía
alegremente,
prefería la
idea de un
oficio
antes que el
matrimonio,
SIMONE
la joven libre y formal
Carol Llacchuarimay Huamán
y Jonatan Condori Aruhuanca
21
iba a educarse para ser libre. Su educación, pensaba, le
aseguraba que la virtud y la cultura cuentan más que la
fortuna.
Dudaba de la existencia de un marido para ella porque
no se imaginaba como la compañera de un “hombre”;
sino, serían dos compañeros. Creía en el amor libre,
concepto que se plasmaría en su novela L´Invitée (La
Invitada, 1943). ). La imagen que se hacía del compañe-
ro de vida era la de “un alpinismo en que mi compañe-
ro más ágil y robusto que yo me ayudaría a ir escalando
cada tramo”. El amor, para Simone, justifica sin limitar.
Opositora de la teoría del eterno femenino que supone
la invariable condición de este género, entendía la exis-
tencia religiosa, social y económica de “mujer” y “hom-
bre” solo como un hecho grupal, Simone planteaba que
la individualidad de ambos géneros fue y “sigue siendo
un puro hecho biológico”. Del mismo modo, desde un
enfoque fisiológico, consideraba a la gestación “una
labor fatigosa que no ofrece a la madre un beneficio
individual”. Son estas ideas las que la convirtieron en
referente de la historia del feminismo, aunque en la ac-
tualidad esta corriente se haya diversificado y distor-
sionado. Sin duda, así como simpatizantes Simone tuvo
detractores, quienes la calificaron de misógina, pedófi-
la e hipócrita, esto como consecuencia de la imposibi-
lidad de comprender su filosofía. Al margen de la libre
interpretación sobre sus escritos está la condición de
vivir en un mundo en el que se teme a la libertad.
Su apoyo a la libertad sexual de niños y adolescentes
fue interpretado como pedofilia, concebía al ser hu-
mano como uno capaz de decidir sobre sus actos libre-
mente. Al enterarse que el aborto era un delito; mani-
festó que lo que ocurría en su cuerpo sólo le incumbía
a ella; ningún argumento la hizo dudar. Así, sobre ella y
los demás pensaba: “entre lo que yo era para mí y lo que
era para los demás no había ninguna relación”.
Muy probablemente su necesidad de verbalizarlo todo
definió su vida como escritora; Simone contaba todo
lo que había visto o sentido cada día, lo que le impre-
sionaba lo contaba o al menos intentaba hacerlo. Si no
lo hacía, tenía la sensación como si ese hecho jamás
hubiera existido. La joven que alcanzaba la máxima fe-
licidad en la inmensidad del campo, tanto como en la
lectura, odiaba dejarle cosas al olvido, temía abando-
narse al silencio.
Simone, la joven libre y formal con necesidad de difi-
cultades que vencer y obras que cumplir, planteó la li-
bertad e igualdad como condiciones de vida digna para
los seres humanos (“hombres” y “mujeres”). Como lo
expresa en Memoires d'une jeune fille rangée (Memorias
de una joven formal, 1959), “mi camino estaba clara-
mente trazado: perfeccionarme y expresarme en una
obra que ayudaría a los otros a vivir”.
LIBERACIÓN
Pijamasurf.com
“Prefería la idea de un oficio antes
que el matrimonio, iba a educarse
para ser libre”
22
LA ESCUELI
23
ITA CC. CC.
David Toro
24
NIÑA, A TI TE DIGO:
¡LEVÁNTATE!Alejandra Rojas Taipe
y Bernie Peña Peinado
Redes
25
L
a educación es la única forma de empoderar y cam-
biar el futuro, especialmente para muchas mujeres
que viven en zonas rurales. Tal es el caso de Patac-
cocha, una localidad rural en el departamento de Huan-
cavelica. En este lugar, los niños y niñas inician su día a
las cinco de la mañana, alistan sus cosas, se peinan y se
asean; pero todo cambia al salir de aquellas casas preca-
rias, hechas de adobe y paja. El camino de los pequeños
inocentes es repudiablemente opuesto; las niñas, con-
fundidas, se dirigen al campo para pastar sus animales,
regresan al atardecer agotadas y siguen con las labores de
casa junto a sus madres. Por otro lado, los niños se diri-
gen a la escuela y gozan del privilegio de una educación,
claro, no de calidad, pero por lo menos algo relativo, con
lo cual avizoran un futuro para poder realizarse como
personas. Sin embargo, las niñas no están permitidas en
ese destino, una abismal diferencia implantada por los
mismos padres con bases en el pensamiento machista y
la discriminación las excluye para siempre.
En un país que alardea sobre su crecimiento económi-
co y que se hace llamar en “vías de desarrollo”, uno en
donde el Estado piensa que la globalización ha calado en
todos los rincones; con vergüenza, diríamos que hablar
de equidad de género es inútil. ¿Cómo podemos hablar
de mejora?, si lo más importante para las autoridades es
vender nuestra tierra y nunca invertir en ella. La única
opción que queda es la educación.
Con tan solo nueve años ya vivió en carne propia la “es-
clavitud”, posee alegría desbordante y contagiosa, unas
hermosas mejillas dañadas por el frio y una profunda
mirada que describe los más impensables deseos, sueños
tristemente estancados por sus padres, esos quienes de-
bían apoyarla. Ella es Tatiana Quispe Molina, a quien sus
amigos llaman Taticha. Posee un gran espíritu conforta-
dor, ese de querer cambiar su situación y la de muchas
otras niñas en el caserío de Pataccocha. Ella, conjunta-
mente con el Instituto Regional de Educación y Desa-
rrollo (Redes), trabaja para resolver esta problemática.
El proyecto se llama Talita Cumi – Niña a ti te digo le-
vántate, al igual que la frase de Jesús. La campaña que
se está realizando es para todas las niñas de la comuni-
dad, busca que éstas alcen su voz desde pequeñas para
así tomar lo que les pertenece por derecho e igualdad:
una educación sin barreras sociales. A pesar de su edad,
Taticha posee una gran inteligencia, buen desenvolvi-
miento y una extraordinaria manera de liderar; esto la
llevó a pertenecer a la "Red de Lideres" de Pataccocha.
Esta red es un grupo capacitado y empoderado para la
actoria social que trabaja bajo el lema “Dímelo y lo olvi-
daré, muéstrame y recordaré, involúcrame y yo cambiaré
para siempre”.
Dicho grupo existe en varias regiones del país, en don-
de lo integran niños, niñas y adolescentes sobresalientes
que resultan ser ejemplo de esfuerzo, aquellos que tienen
todas ganas de cambiar con su granito de arena la socie-
dad en la que viven. Ellos están en constante capacita-
ción y orientación por el instituto Redes.
—Talita Cumi – Niña a ti te digo levántate es una campa-
ña que nos ayudará a cambiar el pensamiento de nues-
tros padres para así nosotras volver a estudiar, somos ni-
ñas y tenemos que ir a la escuela, y no al campo con los
animales. Mi hermano Edson, él si va a estudiar, y a mí
también me gustaría ir con él para seguir aprendiendo
—menciona Tatiana.	
Pedidos desesperados de una inocente y confundida
niña llamada Taticha, quien desea alcanzar un derecho
negado por sus padres, hace mordernos los dientes de
rabia por tanta injustica.
La realidad de nuestro país sobre la igualdad de género
es que no se pone en práctica, ya que 700 mil niñas son
expuestas a excesiva carga laboral tanto en casa como
en los trabajos de explotación infantil; por ello, siete de
cada diez niñas abandonan el colegio. Estas pequeñas se
dedican a las labores de casa impuestas por los mismos
padres que ven a la mujer como ama de casa, incapaz de
desarrollar otras actividades, y mucho menos estudiar;
de ahí, según Redes, que el 47% de mujeres que viven
en localidades rurales no tengan ingresos propios y no
puedan valerse por sí mismas.
Taticha aún en su inocencia, recuerda lo triste que fue
dejar de estudiar por un año. Hoy en día, otra vez en el
colegio, nos dice:
—Es triste ver que tus propios padres te nieguen el dere-
cho a la educación y por ello quisiera cambiar todo esto,
claro que con ayuda de las autoridades correspondien-
tes y así eliminar estos índices en mi pueblo. No es justo
que mis amigas sigan llevando a sus animales al campo,
si antes me moría de tristeza al no poder cumplir mis
sueños, ahora no he cambiado mucho, ya que al verlas
siento el mismo dolor de lo que viví. No estoy en contra
de mis padres, al contrario, los amo mucho y los respeto,
lo único que quiero es que también respeten mi deseo
de ser alguien y darles a ellos lo mejor de mí, todo esto
lo lograremos si alzamos nuestra voz y decimos juntas:
“Talita Cumi – Niña a ti te digo levántate”.
“El camino de los pequeños inocentes
es repudiablemente opuesto”
EMPODERAMIENTO
26
E
n las calles polvorientas de un barrio miserable
llamado Belcourt, unos niños retozan pateando
una pelota, sus alegrías están conformadas por los
rayos del sol, los alisios, la playa y las aguas del Medite-
rráneo. Así se hace llevadera la pobreza. Entre los peque-
ños hay uno que va asimilando estas experiencias para
plasmarlas en su futuro, es Albert Camus, es diferente,
no hay duda.
Destaca académicamente, el profesor Louis Germain
le enseña todo aquello que le hace falta para conseguir
una beca que lo lleve a estudiar a Argel, lo consigue.
Deja sus raíces: su madre sorda de ascendencia espa-
ñola, su abuela, el tío mudo. Camus no será tonelero ni
peón como sus coetáneos, se convertirá en un hombre
de letras. El niño jugaba en las calles, el adolescente lo
hace en campos de fútbol, ahora no corre, es arquero
en la institución donde estudia, le agrada esa posición,
está solo, pero es parte del equipo. Albert es feliz, no hay
espacio para la tristeza, pero para la vergüenza sí, de
haber vivido en la miseria.
Esa miseria cala en los pulmones del jovencito cuando en
el Hospital Mustafá se le diagnostica tuberculosis pulmo-
nar. Una nube gris cubre el sol que le calentaba echado
sobre la arena. La felicidad se avinagra, pero no se con-
vierte en tristeza. Camus saca fuerzas de los libros que lee
durante su recuperación, el alma feliz que lleva a todos
lados le permite sopesar la enfermedad. Lee a Nietzsche,
Dostoievski, Valéry y Joyce. Supera su cuadro álgido, lo-
gra graduarse de la Universidad de Argel, pero no logra
ser catedrático universitario por su afección contagiosa.
De haber sido aceptado, no habría podido plasmar su
pensamiento lúcido y moderno, y con ello no se in-
mortalizaría su nombre. Sus estudios de Filosofía no lo
convierten en filósofo, sino en un hombre crítico con la
sociedad. Los acontecimientos de la década de 1930, la
Guerra Civil Española y el inicio de la Segunda Guerra
Mundial, son el germen que despierta su atención para
escribir sobre el absurdo, la existencia y la razón.
Camus es feliz porque para él eso significa ser fuerte, el
sol le enseña ese lado de la vida, con la miseria no todo
está bien, pero él daba la pelea con la alegría. Como co-
rresponsal de periódico Alger Républicain, cubre casos
judiciales, eso le sirve para aprender el lenguaje jurídico
que le servirá luego para su obra. Mientras tanto, en sus
ratos libres, el teatro es su distracción, escribe la nove-
la El hombre feliz, que se publicaría en 1971, y siempre
acompañado de bellas señoritas, sus novias; baila, se di-
vierte, es un Don Juan en potencia, libre y dichoso.
Cazan al Don Juan. La señorita Simone Hié, es la afortu-
nada. El matrimonio dura apenas meses, durante el cual
amantes no le han faltado al hombre de letras.
Un hombre
feliz entre
la miseria
y la
enfermedad
Mike Vargas Armas y
Jerson Vilcahuamán Huayllas
“Defiende la verdad y la
individualización del hombre
colocándolas como principios
para su obra y vida”
@oldpicsarchive
27
Medir metro ochenta, ser atlético, de buen hablar y ga-
lante no son características de un hombre fiel. Pero sí
que lo era con sus pensamientos y proceder, fiel a la
verdad y a la libertad de prensa. Antes que los medios
de comunicación se pronunciaran al respecto, él lo ha-
bía hecho en plena guerra, valiéndole una censura, que
lo vetaría de trabajar en toda Argelia. No lo atemoriza,
todo lo contrario, encuentra en las adversidades el com-
bustible para seguir su camino.
Desempleado y con el teatro que no da dinero suficiente
para vivir, Albert decide viajar a Francia. Allí descubre
que la miseria es aún más cruel en algunos lugares, Pa-
ris no tiene rayos de sol claro, la gente es pálida.
Su obra toma un cariz de éxito y pomposi-
dad, a través de sus añoranzas, Camus plas-
ma su mundo y perspectiva sobre la vida,
poniendo al hombre como personaje prin-
cipal, le dota un alma solitaria. Entonces,
Albert se pregunta ¿Cómo comportarse
si no se cree en Dios ni en la razón?
Sus novelas y piezas teatrales son las
explicaciones de su pensamiento.
Su interés en el absurdo, la
existencia y la dicotomía
entre el sí y el no son
personifica-
das en El
Extranjero.
Camus
crea un
hombre distinto a los demás,
sincero, individualista e indiferente
a la realidad que vive. Meursault
como le llama el autor, es condenado a
muerte por matar a un árabe. En ningún
momento muestra arrepentimiento, dice
la verdad tal cual, el fiscal escarba en su
vida personal y alega que este es un mons-
truo por no haber llorado la muerte de su
madre, la gente le desaprueba.
En La Peste, Camus pregunta: ¿se puede
ser santo sin creer en Dios?, narra la des-
gracia de Oran escarbando los miedos
latentes y criticando la convención
en la cual se cree vivir, las buenas
costumbres y la moral de rebaño.
Defiende la verdad y la individualiza-
ción del hombre colocándolas como
principios para su obra y vida, por ello
Meursault es condenado a muerte.
Aquellos principios estuvieron presentes
en su romance público con la actriz María
Casares; su esposa Francine Faure lo sabía,
él jamás trató de mentirle, ella supo lidiar con aquella
situación al punto que su hija Catherine declaró: mi
madre siempre me habló de María con mucho respeto.
Se sobrepuso a todo. Fue feliz, se casó dos veces, fue pa-
dre de gemelos, tuvo amantes; una en especial, María, la
española que le recordaba la tierra de su madre.
Albert la amó por quince años entre teatros y reuniones
sociales. Pero eso no la convertía en la única tal como lo
afirma Catherine: nadie fue la mujer de Camus infini-
tamente, ni siquiera Francine Faure.
Albert Camus gana el Premio
Nobel de Litera-
tura en 1957. Fue
dichoso
hasta
enero
de 1960
cuanto
falleció
en un
accidente.
“Camus no
será tonelero ni
peón como sus
coetáneos, se
convertirá en un
hombre de letras”
REBELDÍA
28
“
Historias y aventuras fascinantes de la selva perua-
na escuché y mi curiosidad se despertó”. Un peque-
ño niño en Euskal Herria, la tierra de los vascos, un
lugar lejano en el norte de España, quedó fascinado con
aquellas cosas que escuchó decir a los hombres de la
orden franciscana, quienes hablaban acerca de ríos, ca-
noas, cocodrilos, de muchas cosas bonitas de Perú y del
servicio con Jesucristo, que estaban en la búsqueda de
muchachos con vocación entusiasta; no tuvo que medi-
tarlo demasiado, estaba convencido y tomó la decisión
de jugarse la vida por Cristo, dejándolo todo.
No todo sucede de la noche a la mañana, “Goico”, como
todos lo llaman, fue adquiriendo desde el seno mater-
no la idea del amor por Jesucristo, el ambiente familiar
cristiano fue propicio para su vocación, pues su madre
era muy religiosa, además, en el colegio le hablaron de
Perú y de cómo Jesucristo da la vida por el prójimo.
Fueron tantas frases que él fue asimilando para cons-
truir con ellas, el sendero espiritual por el cual trans-
curriría su vida; siempre recuerda sus primeros años
como gratos recuerdos.
En 1944 llegaron catorce muchachos para ser francis-
canos en el Perú, uno de ellos fue Antonio Goicochea
Mendizábal con tan solo doce años de edad. Duran-
te un largo proceso se preparó para la vida sacerdotal
poniendo en práctica toda la predisposición al estudio
que era innato en él, además del gran carisma, amabili-
dad y sobre todo el amor por Jesucristo que lo caracte-
riza. Pudo haber escogido cualquier otra congregación,
al final todos son seguidores de Jesucristo dentro de la
iglesia, pero cada quien tiene su particularidad, un don
especial, y él eligió el carisma franciscano, o la vida mi-
sionera, lo que significa para él.
Su vocación es un misterio para muchos, una pregunta
que le han hecho toda su vida y que él sabe responder
siempre en una pequeña frasecita de San Pablo: “Para
mí la vida es Cristo, el sentido de mi vida es Cristo, esa
frase resume toda mi vida”. ¿Qué es el sentir? ¿De dón-
de venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué vivimos?
Hay una canción que le gusta mucho al padre Goico:
(...) porque busco una vida con sentido, mi ilusión es
vivir el evangelio, dar la vida por todos mis hermanos,
como Cristo amaba hasta morir. Se alegra como si la
cantara por primera vez y le fascina, con sus manitos
temblorosas me apunta en la cabeza y dice: “¿para qué
se vive?, otros se juegan la vida por el Perú, Alcides Ca-
rrión por la medicina, otros muchachos tontos se suici-
dan por amor, cada uno se juega la vida, y yo por Cristo
lo que quieras”.
EL CORAZÓN FRANCISCANO
DE OCOPA
Ana María Mucha Soto
y Anabell Oré Asto
“Existen libros que fueron los más
buscados y que en ningún otro lugar
los encuentras, ni en las más pres-
tigiosas bibliotecas europeas”
Ana Mucha
29
Hasta diciembre de 1944 estudió la secundaria en el
Callao, lleno de gozo llegó a Huancayo en 1945, en las
vacaciones de enero y febrero. Su aventura en el valle
del Mantaro hizo que sintiera que debía quedarse. Al
terminar los estudios secundarios hizo el noviciado en
Lima, después regresó a los diecisiete años a estudiar
cursos de la orden sacerdotal, filosofía durante tres
años y cuatro de teleología en Santa Rosa de Ocopa.
Por el empeño que lo caracteriza y por su sed de co-
nocimiento se fue un año a la escuela del Vaticano en
Roma, y tres a Jerusalén en la Pontifica Universidad
Antonianum, donde presentó su tesis doctoral sobre
San Pablo.
Habla seis idiomas, la tesis de San Pablo escrita en texto
griego con un sustrato en hebreo la defendió en latín. Sin
embargo la lengua que se estudiaba en el convento era el
italiano y afuera la gente hablaba el inglés. Por la gran ex-
periencia y conocimiento enseñó en muchas instituciones
religiosas, entre ellas el Saint Bonaventure University (tres
años de cursos sobre la biblia), en Estados Unidos. Aun-
que querían mantenerlo allí, él decidió regresar al Perú, a
“su tierra”, como le suele decir a Santa Rosa de Ocopa.
Para “Goico”, uno debe quedarse donde tiene más sen-
tido, y donde él tiene más sentido es en el Perú, aquí
fue compartiendo sabiduría en diversas instituciones
de nuestro Valle del Mantaro, desde la Universidad
Nacional del Centro del Perú hasta un colegio de se-
ñoritas, “Nuestra Señora del Carmen”, donde sembró
conocimientos durante 31 años.
El hombre de hábito nos muestra su lugar favorito don-
de nutre su conocimiento, la biblioteca del Convento
de Ocopa, donde todos pusieron un granito de arena
para que sea lo que es hoy, con más de treinta mil libros
que son “joyas de incalculable valor”. Mención aparte
merecen los suyos, más de dos mil ejemplares que res-
guarda en su cuarto; existen libros que fueron los más
buscados y que en ningún otro lugar los encuentras, ni
en las más prestigiosas bibliotecas europeas.
En Ocopa existen cinco libros incunables, impresos
desde antes de 1501, en pleno apogeo de la imprenta.
En 2009 se robaron uno durante los recorridos turís-
ticos donde se explicaba a los visitantes que eran muy
valiosos, ahora hay un poco más de rigor y se controla
más a través de alarmas para evitar que los despojen de
estas maravillas.
El padre Antonio Goicochea Mendizábal, “Goico”, en-
contró en el Perú, específicamente en Santa Rosa de
Ocopa, un lugar donde no morirá vanamente. Piensa
que el sentido de la vida es ser útil para los demás, el
día que das, y si es necesario tu vida por el prójimo,
vivirás en plenitud. Aquel hombrecillo alto, ojos como
el azul cielo, amable, amante del clima fresco del Valle
del Mantaro, se va a descansar dando un fuerte silbido
para que sus cariñosos amigos Lobi, Labra y Aristóte-
les, guardianes peculiares del Convento, lo acompañen
para la cena.
“¿Qué es el sentir? ¿De dónde
venimos? ¿A dónde vamos?
¿Por qué vivimos?”
“Otros muchachos tontos se suicidan
por amor, cada uno se juega la vida, y
yo por Cristo lo que quieras”
VOCACIÓN
Anabell Oré
30
L
a cultura mochica fue un pueblo de guerreros, vi-
vieron en medio del desierto norteño de nuestro
país (Lambayeque), venciendo la geografía del lu-
gar, considerada inhabitable. Su enorme capacidad, ha-
bilidad e ingenio produjo la construcción de fuentes de
irrigación para el cultivo de sus productos alimenticios.
Hoy inexistentes a causa de una tragedia climática, nos
dejan sus más grandes legados, entre cerámicas, joyas,
monumentos arqueológicos y sobre todo a su último
sucesor de sangre y espíritu moche que pretende llevar
su imperio radial a los oídos del mundo, Higinio Capu-
ñay Sarpán.
Hábil y con mucho olfato para los negocios, así lo des-
cribe Edgar Guevara Soto, periodista con más de 30
años de experiencia, director del Instituto de Prensa
y Derecho, quien además encabeza la Coordinadora
de Medios Locales – Medios Perú. Higinio, el empre-
sario peruano nacido en Monsefú, fundador y dueño
de la Corporación Universal, una entidad privada que
funciona desde el 2000 y que agrupa a los principales
medios de comunicación masivos (radio, televisión y
prensa) en el Perú. Solo en el ámbito radial tiene en su
poder a Radio La Karibeña, Exitosa, La Kalle, Z Rock &
Pop, Amor y Sabor Mix que se emiten a nivel nacional.
Su tierra natal fue testigo de sus ambiciosas adquisicio-
nes que empiezan a surgir a finales de los años 80, es-
pecíficamente en 1989, cuando decide comprar la señal
de Radio Universal dedicada a la transmisión del pega-
joso ritmo musical: cumbia. Desde entonces, conquis-
tar territorios por medio de emisoras radiales habría
sido su mayor anhelo luego de que tuviera la suerte de
ser despedido de la agencia gráfica en la que trabajaba.
Tal como los mochicas se asociaban para la planeación
y edificación de su civilización, Higinio logra vincu-
larse con radios locales. En 1994, decide comprarlas a
pesar de que por aquellos años las radios limeñas in-
vadían territorios provincianos y se colocaban como
La conquista radial de
HIGINIO CAPUÑAY
Amanda Haro Raymundo
y Jhensy Rosado Córdova
Amanda Haro
31
los preferidos. Sin embargo, nunca pensó que fuera un
problema, sino, una oportunidad para seguir demos-
trando su actitud guerrera. Así, todas sus decisiones y
acciones empezaban a dar resultados positivos, La Ka-
ribeña sería entonces su primer gran éxito.
Tiempo después, La Exitosa —radio de origen chicla-
yana— nace en el año 2006 como una emisora musical,
pero lamentablemente no tuvo la acogida esperada. La
carencia de la audiencia era evidente, por lo que Ca-
puñay decide cambiarla a un formato serio y con con-
tenido social, político y económico. Por ello, desde el
2008 se la conoce como Radio Exitosa. Este arriesgado
cambio sería un buen augurio para el año siguiente.
En 2009, dos décadas después de su primera adqui-
sición radial, Higinio Capuñay daba el trampolín a la
consagración y a la gloria ansiada con la instauración
de su imperio en la capital del país, Lima, compran-
do al Grupo Láinez la dial Z Rock & Pop SAC (Radio
Z Rock & Pop), a la empresa A Frecuencia Modulada
SAC (Radio Mix) y Radio Miraflores, con una inver-
sión de 6 millones de dólares. Las mismas que fueron
reemplazadas por Radio Exitosa, La Hot (actualmente
La Kalle) y La Karibeña, la cual generó gran impacto y
las altas escalas de sintonía lo demostraban, convirtién-
dose así en la segunda estación musical con más rating
dentro del territorio peruano según la encuestadora
Compañía Peruana de Estudios de Mercado y Opinión
Pública (CPI).
Actualmente, Capuñay siendo parte de esta nueva eta-
pa tecnológica-digital, es dueño de dos radios online:
Radio Z y Radio Amor. Además cuenta con cuatro ra-
dioemisoras tradicionales que son transmitidas a nivel
nacional —Radio Karibeña, Radio Exitosa, Radio La
Kalle y Radio Sabor Mix— en las que se incluye pro-
gramación local, una excelente estrategia para posicio-
nar cualquier medio de comunicación, pues conocer y
formar parte de la cultura de una sociedad específica,
sobre todo conectarse con su público (captando sus
gustos, preferencias, opiniones y sentimientos que lue-
go serán difundidos) es la clave del éxito según Edgar
Guevara.
El periodista refiere que Higinio Capuñay tiene mayor
interés en los medios a nivel provincial, puesto que su
presencia radial está en casi todo el país. Así lo demues-
tran los resultados de las encuestas de CPI del año pa-
sado (2017), realizadas en todo el Perú a nivel urbano
y rural sobre las audiencias radiales: dos de las radios
de Corporación Universal se encuentran dentro del top
10. En el caso de La Karibeña, esta se encuentra en el
tercer lugar después de RPP y Radio Moda. Por otro
lado, Radio Exitosa ocupa el octavo puesto.
Higinio Máximo Capuñay Sarpán prefiere estar en
silencio mientras sus logros se apoderan de su voz y
generan opinión pública. Actualmente su imperio está
conformado por más de cien emisoras en todo el país,
definitivamente es un afortunado heredero moche,
quien seguirá conquistando territorios por medio de
sus estaciones radiales. Sin duda alguna, como muchos
de nosotros, Edgar Guevara considera también que la
Corporación Universal se encuentra entre los tres gru-
pos que concentran más emisoras a nivel nacional a
parte del grupo RPP y la Corporación Radial del Perú
(CRP).
“Prefiere estar en silencio mientras
sus logros se apoderan de su voz y
generan opinión pública”
CONQUISTA
Jhensy Rosado
32
S
e habla mucho de una cultura existente desde
hace miles de años, una raza indomable, ¿acaso la
más guerrera de todas? Una raza gobernada por
el Dios del Fuego, quien en su lucha contra Pariacaca,
un apu que tenía poderes y que no mostraba miseri-
cordia, quedó convertido en el nevado Huaytapallana,
tal como lo relata Carlos Villanes Cairo en su libro Los
dioses tutelares de los Wankas. Aquí se cuenta que Hua-
llallo, en su recorrido por el Valle de Jatunmayo, cono-
ció a una bella doncella, de quien quedó enamorado.
La muchacha se mostraba soberbia ante él, actitud que
no solo le causó mucho daño a ella, sino también a su
pueblo. Ese año no llovió y fue imposible sembrar.
Ante el pedido y las aclamaciones del pueblo, la bella
doncella accedió a estar con Huallallo. Fruto de ese en-
cuentro nació un niño de piel rosada, cabellos dorados
casi blancos y ojos celestes, era un albino.
Los pobladores adoraban y accedían a las peticiones
del hijo del Huallallo porque temían ser castigados. El
niño creció y sintió la necesidad de conocer a una mu-
jer con quien pasar su vida. Junto a su madre recorrió
muchos pueblos buscando, pero ninguna cumplía con
sus expectativas. Hasta que un día, de tanto caminar,
cansados y con sed, decidieron descansar en el camino
de un desolado paraje, cuando de pronto apareció una
hermosa muchacha que les ofreció chicha, justo en ese
instante, madre e hijo sabían que ella era la indicada. El
hijo de Huallallo estaba seguro que quería a esa bella
dama, así que, sin hacer caso de las advertencias de su
padre, quién decía que esa muchacha estaba reserva-
da para él, se unió a aquella mujer. Enojado, Huallallo
fue hasta la cueva donde se hallaban, y al no encontrar
a su hijo, terminó convirtiéndola a ella en piedra, y al
hijo de ambos, en un pequeño animal que chillaría en
vez de gritar, que nunca dormiría, que tendría los ojos
rojos y abiertos siempre, que no tendría párpados, a
quien los hombres perseguirían por el agradable sabor
de su carne… terminó siendo convertido en un cuye.
El hijo ingrato fue olvidado y los antiguos Huancas to-
marían como figura representativa de su cultura a Hua-
llallo, quien posteriormente también se convertiría en
el emblema de la Universidad Nacional del Centro del
Perú (UNCP).
La primera vez que el símbolo del Huallallo Carhuan-
cho fue visto, se remonta al año 1960, tal como lo refie-
ren Arturo Mallma y Rufino Torres Pianto. Ese mismo
Huallallo, el “ticpe” emblema
de la UNCP
Carolay Chinte Chuquillanqui
y Lourdes Huari Alva
Lourdes Huari
33
año, Sergio Quijada Jara, estudioso del folklore, halló
en el sector de Auquimarca, un ticpe, ticpana o tupo
(prendedor) correspondiente a los siglos XI y XIV, el
cual revelaba la imagen del dios Huallallo Carhuancho.
Justo por aquellas fechas, el Dr. Javier Pulgar Vidal, pri-
mer rector de la Universidad Comunal del Perú (pos-
teriormente UNCP), solicitó a Sergio Quijada Jara un
símbolo para la universidad. Jara le otorgó el ticpe que,
describiéndolo, tiene gran parecido a un alfiler, solo
que en la parte superior encierra el símbolo de Hualla-
llo rodeado por varios puntos que eran incrustaciones
de oro.
En una reunión, las autoridades universitarias de la en-
tonces Universidad Comunal, presidida por el primer
rector y comuneros del distrito de Huasicancha, enca-
bezados por Elías Tácunan, decidieron adoptar al Hua-
llallo como símbolo de la universidad. Por este motivo,
el 3 de febrero de 1960 salió publicado en el diario La
Voz: El ticpe Huanca será símbolo de la Universidad Co-
munal; adoptó escudo, sello y símbolo milenario.
La universidad escogió este símbolo por su significado.
Personifica al cóndor de perfil, la inteligencia, sabidu-
ría, ciencia, tecnología y la cultura con la que el hombre
decide su destino. En suma, una representación estili-
zada del hombre huanca.
Años después, con el distintivo establecido, se realiza-
ría el primer desfile de comunidades y campesinos del
centro, donde estudiantes y docentes llevarían consigo
solaperas de oro que mostraban el primer símbolo de
la universidad. Con el tiempo éste sufriría una serie de
transformaciones hasta alcanzar la estilización que po-
see hoy.
Actualmente consideramos al Huallallo como figura
oriunda de nuestra región, pero datos históricos nos
revelan semejanza con el dios Wiracocha, ícono repre-
sentativo de la cultura Tiahuanaco que se aprecia en la
Portada del Sol del Templo de Kalasasaya.
Se desconoce exactamente el origen de Huallallo, pero
otra versión histórica, la de Julio C. Tello, refiere que en
la sierra central, en el sitio arqueológico de Wariwillka
(Huancán - Huancayo) se halló el tupu (aguja prehispá-
nica) que correspondería a la cultura Wari, y que sería
una de las tantas que encontró en su recorrido por la
zona el investigador Sergio Quijada Jara.
Todos alguna vez hemos escuchado alguna historia o
reconocemos el símbolo del Huallallo Carhuancho,
que hoy en día no solo es símbolo de la UNCP, sino
también de otras instituciones.
Las primeras autoridades de la UNCP no pudieron
escoger mejor símbolo, puesto que el Huallallo tiene
gran valor cultural y su significado refleja los verdade-
ros principios de la sabiduría e imposición del conoci-
miento sobre la ignorancia.
IDENTIDAD
Carolay Chinte
34
T
odavía recuerdo febrero, los sombreros “atalca-
dos”, los pañuelos flameando con ligereza y, sobre
todo, el zapateo galopante y
estruendoso que atraviesa el alma.
Ese arte solo se vive en mi tierra,
como dicen los expertos “la
esencia del huaylarsh es la
energía”, es bailar poesía,
una tradición que se
hereda, un estilo que se
aprende, un sentimien-
to que se contagia y
Omar Sapaico, fotógra-
fo de profesión, lo sabe.
En 2013 realizó una producción
audiovisual, un documental que
cuenta el origen del “guapeo” del
huaylarsh, el “wayapa” que, según
Óscar Rojas, folclorista e investi-
gador, surge “cuando se hace el
trabajo de cultivo, pues voltear
la tierra (surco de papa) era una
competencia, el primero que
llegaba demostraba su alegría
“guapeando” y decía ¡wayapa!”,
que significa varón; a su vez, el
“guapeo” de la mujer wanca en la
danza es “achayawas” que significa,
de bonito baile.
La danza del zorzal, film de 90 minutos,
es resultado del arduo trabajo de un grupo
de chicos con una inversión de S/ 6,000 y
que a la falta de equipos le tuvieron que su-
mar ingenio. Omar Sapaico, el director, al no
contar con equipos especializados, adaptó dos
cámaras Canon 7D con objetivos Nikon para
conseguir una mejor resolución y calidad de
imagen. A esto se sumó la GoPro, equipo
usado por primera vez en una produc-
ción de cine regional.
Hasta el 2015 fue el documental con
mejor manejo técnico a nivel regio-
nal, pese a haber sido grabado en solo
tres meses y quince días. Su creación no
fue motivada por lucro, ni para participar
en festivales o concursos; sin embargo, en su primera
presentación en la Casa de la Cultura y la Juventud de
Huancayo, atrajo la atención de críticos y curiosos. Por
supuesto, también hubo muchos, quienes con su críti-
ca mezquina quisieron desvalorar el trabajo de Omar y
su gente, pero estos, carentes de argumentos, fueron
disipados.
Cuenta Omar que
después, en una
presentación en
la Universidad
Continental,
los “críticos”
desvaloraron
su trabajo, esto
causó que el
grupo se sintie-
ra desmotivado,
pero a pesar de ese
mal momento el eco de que
alguien había creado un producto
audiovisual, con buena calidad en ima-
gen, con investigación y con un esquema
diferente, atrajo la mirada del Festival Inter-
nacional del Cortometraje FENACO.
El festival, cuyo prestigio es meritorio,
invitó a participar al equipo Arcoíris con
el material del que tanto hablaban, pero
Omar ya no quería saber nada de la
opinión de otras personas, total,
como él dice, esta producción lo
hizo para él y su equipo, no para
comercializarlo. La insistencia de las
llamadas del FENACO fue contestada
por su esposa, quien ante la negativa
de Omar se puso de acuerdo con otro
integrante del equipo, y así La danza del
zorzal llegó a Cuzco, y a pesar de que el
ganador fue otro, el documental recibió
más aprobación de lo que se esperarían
ellos mismos.
Este documental no solo cuenta las articu-
laciones del huaylarsh, también mues-
tra los cambios que ha sufrido con
el tiempo, los cultores y especialistas
SAPAICO,
Liz De la Cruz Olarte y
Cristina Doza Quisocal
el zorzal
35
coinciden en reconocer a los concursos como la cau-
sa de ese cambio; es más, aseguran que el término de
huaylarsh antiguo y moderno surge en abril de 1970
por el jurado de los concursos, quienes al ver la dife-
rencia de estilos acuñaron estos términos.
Los concursos más importantes de la región se reali-
zan al sur de Huancayo, los distritos más reconocidos
son Sapallanga, Pucará y Huayucachi. Por la parte cen-
tral: Cochas, El Tambo y algunas ferias como Yauris y
Cuasimodo; evidentemente la magnitud de estos con-
cursos había que registrarlo, así que Arcoiris se instaló
con equipos en mano para grabar estas escenas que
prometían.
Omar tuvo que instalar muchos micró-
fonos en los escenarios para atrapar
la magnitud e intensidad de la fuer-
za del zapateo y el canto. Nos cuenta
que, ante la desconfianza de la gente
al verlos grabar con solo dos cámaras
fotográficas (no les creían que rodaban
una película), decidieron instalar un equipo
de filmación que no les pertenecía, que no tenía
batería por ser muy costosa, pero les sirvió de “panta-
lla” para que la gente colabore con su proyecto.
Una de las escenas más impactantes del documental
es aquella donde la lluvia “azota” el escenario, pero no
perturba a los danzantes. Lamentablemente solo fue
registrada por una cámara. Omar quedó decepcionado
al saber que la programación de las cámaras había sido
modificada por sus compañeros, sus colegas prefirie-
ron grabar con una toma más cerrada haciendo que la
lluvia pasara desapercibida, algo que lamentaron, pero
que dejó una enseñanza mayor.
Omar asegura que casi no dormía, que entre revisar las
tomas y vaciar las memorias al llegar a casa le quitaba
las horas de sueño. Los asientos del carro durante el
viaje eran su cama y sus sueños el “tac, tac, tac, tac, tac,
tac” de los zapateos en la danza; todo por un objetivo
que cada vez le exigía más compromiso.
La danza del zorzal hace referencia al vestuario: la man-
tilla “plumillada”, la importancia del bordado a mano y
sus símbolos que plasmaban vivencias, del zapato del va-
rón, del ashacalson (doble pantalón) y otros elementos
que también han evolucionado con el tiempo. Tal vez lo
“Este documental no solo cuenta las
articulaciones del huaylarsh, también
muestra los cambios que ha sufrido con
el tiempo”
que lograron hoy no sea la mejor producción para mu-
chos, pero su aporte y tratamiento del huaylarsh hace del
resultado, un material didáctico de conciencia y rescate
de las viejas, pero mejores tradiciones. Al final, se salió
con la suya, lo hizo para él y su equipo.
“Los asientos del carro durante el viaje
eran su cama y sus sueños el “tac, tac,
tac, tac, tac, tac” de los zapateos en la
danza”
TRADICIÓN
36
—¡Cómo vas a hacer eso, ni lo pienses!
—Pero mira como estamos, al menos, algo tendremos…
Se levanta, junta su dinero y se va. Compra La República,
César Lévano, su favorito. Un par de muchachos inte-
rrumpen su lectura. Como todas las mañanas, en el patio
de su casa, se entera de lo que sucede en el país, tal vez de
ahí su énfasis en la necesidad de informarse, leer y cono-
cer la historia y cultura del mundo. Aunque su mundo
ya no es el mismo. Atrás dejó Francia, España, Cuba…
A sus 87 años, ya se olvida de los nombres, sonríe a su
esposa antes de empezar la entrevista, como haciéndola
cómplice del placer que le genera hablar de su pasado.
Ella admira sus poemas, recuerda.
Cantaba como parte del show en un circo, pero ¿viajar a
Argentina? ¨No, no vas¨. Su madre no se lo permitiría.
Un amigo que conoció en el circo le propuso la idea.
—Tú eres un muchacho, ¿qué vida vas a tener en un cir-
co? —sentenció su Padre. Entonces trabajó en la com-
pañía de aviación Faucet, en Lima. La compensación la-
boral, un tema recurrente en sus poesías, sería el motivo
de su renuncia. Irse a España sería otro. Un amigo del
trabajo se lo había ofrecido. Ya no era un chiquillo, ahora
a sus 25 años, la respuesta de su padre sería distinta.
—Hijo, yo no puedo sostenerte económicamente, pero
si consigues algo, vete, yo solo tengo mi voluntad para
auspiciarte.
Su madre solo lloraba.
Por barco a España, su viaje duró 27 días. Allí conoció a
un periodista con quien se fue a París, la cuna cultural
del mundo. Ocho días ahí, luego, toda Francia. Mientras
Francisco Franco seguía con la dictadura en España,
Víctor Ladera Prieto quería disfrutar el nuevo país don-
de se encontraba al máximo, pero algo se lo impedía, el
dinero.
—He… he… Hechegoyen. —Logra recordar el apellido
del periodista.
Le dijo: ¨somos de las mismas ideas, no sabes hablar el
idioma, yo te voy a apoyar económicamente¨. Así logró
Brian Vega Villaroel y
Cinthia Tapia Aquino
Víctor Ladera Prieto
Un aventurero con el semblante de un niño
Cinthia Tapia
37
estudiar en La Sorbonne, histórica universidad de París.
Su espíritu andadero lo llevaría a Alemania. Allí cono-
cería cubanos, en especial a un capitán que trabajaba en
La Habana. La agrupación intelectual obrera Primero de
Mayo crecía cada vez más. Era una de las pocas, por no
decir la única en el Perú.
A sus 20 años llegó a dirigir a más de 30 personas de
todo el país, nos cuenta que se preparaban políticamen-
te, publicaron varios libros, todos bajo un tema, la lucha
del movimiento sindical.
—¿Qué has hecho en Alemania?, ¿qué haces ahora?
¿Como vas a estar quedándote en ese hotel?, te llevare-
mos a otro.
Hilda Gadea era una mujer de gran corazón. Él se hospe-
dó, mejor dicho, lo hospedaron en el gran hotel ¨Habana
Libre¨, piso 20. Y así pasó a trabajar como traductor en
un instituto.
Lo vio entrar, era él, de quien había escuchado tanto. Ve-
nía con el ministro de Fuerzas Armadas. Eran herma-
nos, ¨uno de ellos gustaba de ir a restaurantes, un día
cualquiera, para preguntar a todos como están, Raúl no
hacia eso, pero, los dos eran buenos¨, remarca Víctor.
Los hermanos Castro estaban presentes en muchas de
las reuniones diarias de trabajo.
Ernesto Guevara La Serna iba regularmente a visitar a
su hija. Allí intercambiaban palabras. Prieto pudo cono-
cerlo en los pequeños detalles, esos de los que nadie más
sabia, solo el ¨Che¨, su hija y su ex esposa, Hilda Gadea.
Le presentaron la oportunidad de poder trabajar como
ministro traductor al francés. ¨Guevara era un hombre
que ayudaba a todos, un día en la reunión me invitaron
a declamar¨, nos cuenta.
—¡Me ha robado! —clama con profunda pena. Trata de
recordar el nombre.
—Por gusto estás hablando de eso, si te robó, te robó
pues —le dice su esposa.
Regresa, ha buscado el nombre… Julio Carhuapoma,
¨ahora debe estar graduado de Educación, era un ami-
go, estudiante de la Universidad Nacional del Centro del
Perú, así como ustedes, venía a la casa a conversar… Se
ha llevado la computadora, libros¨.
¨Tengo que regresar, puedo servir de algo a mi país, con
las ideas de revolución¨. Velasco Alvarado acababa de
entrar a la presidencia y Víctor volvía al país.
¨Vino un tinterillo (oficinista), nos hizo juicio de terre-
no, todo mi dinero lo gasté en esta casa¨, nos cuenta.
Aún parece preocupado. La peor etapa de su vida esta-
ba llegando. La idea de mendigar no tuvo más espacio
después del corte de su esposa, estaban desesperados.
Nicolás Matayoshi vino a Huancayo y conversó con él…
—Yo vengo para eso, hay diez personas que quieren irse
a Canadá, quieren que les des clases de inglés —le pro-
puso. A partir de ahí se dedica a dar clases. Víctor Lade-
ra, amigo del fallecido poeta Alejandro Romualdo, aho-
ra también vende libros y cuentos de distintos escritores,
ninguno de Vargas Llosa.
—¿Vargas Llosa para qué sirve? —comenta mientras re-
cuerda haberlo conocido en París, muy pretencioso.
El hombre que se casó a los 60 años, también habla sobre
política actual, “hemos tenido un poco de suerte con este
presidente, ha cortado la tarea contrarrevolucionaria lla-
mada Fujimori¨, señala.
—Ayer compré periódico, hoy también. Antes venían a
visitarme, ahora me pongo a leer, ya hay menos aliento.
Aunque a veces mi esposa me reclama porque gasto en
diarios, a mí me gusta leer —nos dice, con una sonrisa
de niño.
Sufrió una caída este año, ya no puede escribir y sus dedos
de la mano tienen poca movilidad. Quien compuso huay-
nos y tunantadas para la región Junín y el Perú, no tiene
quién lo lleve al hospital. Así nos retiramos, con la prome-
sa de volver y llevarle a que se haga un chequeo.
AVENTURA
Cinthia Tapia
38
L
a realidad nacional es buen material para repre-
sentaciones humorísticas como las caricaturas y
los más famosos memes, los hemos visto en todos
lados, sketches que causan gracia, aunque no a todos. No
siempre se puede sacar cosas “provechosas”, dado que
nuestra realidad no da para tanto. La gente ve con ojos
pesados el Perú en el que estamos y ya cree que no hay
nada —más— que se pueda hacer. Los jóvenes de ahora
están más concentrados en las redes sociales, en las fies-
tas modernas y las noticias internacionales relacionadas
a la moda o farándula. Y nos preguntamos, ¿en qué mo-
mento dejamos de interesarnos en lo verdaderamente
importante? —nuestras raíces—, para aprender a partir
de ahí, de lo nuestro.
Kevin Corné también ve esta realidad, pero no de ma-
nera pasiva. Decidió hacer algo al respecto, hacer algo
ligado a lo que llamamos cultura: música, pintura, teatro,
arte. En este tiempo en el que la ciudad parece estar in-
festada de lo peor de la sociedad, Uyay —colectivo que
formó con Luis Delao, Yadira Coz, Renzo Carbajal, Al-
berto Sánchez y Elvis Soto—, intenta darnos una mira-
da más jocosa, novedosa e interesante de la realidad. Es
difícil hacerlo, y mucho más que la gente lo acepte y co-
mulgue contigo, pero el desafío que ellos mismos se han
planteado es lograr que más gente no solo los vea, sino
que compartan sus ideas. Paradójicamente, viéndolo así,
no se ve tan difícil.
Uyay no es sólo música, teatro y murales. Es una conden-
sación de ideas que cuando la vemos parecen ocurridas o
imaginadas “al toque”, pero pocas veces sabemos lo que en
verdad refleja el trabajo de componer la letra de una can-
ción, el guion para una obra de teatro, la idea y bosquejos
de un mural. Son precisamente éstos últimos a los que te-
nemos más acceso diariamente quienes transitamos por
la UNCP, ya que Uyay es autor de algunos murales que
adornan la interminable pared que alberga a las puertas
N° 3, 4 y 5 de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
Casi siempre pasamos por ahí, pero, ¿nos hemos de-
tenido a ver qué dicen?, ¿qué han querido reflejar? Es
cierto que pocas personas han logrado percibir y ad-
mirar el arte que contiene las imágenes estampadas
en los muros, el misterio que presenta la combinación
de los colores con las formas y la técnica. El colectivo
universitario Uyay nos manifiesta que la cultura sigue
presente en el día a día de la juventud huancaína. Sus
murales han trascendido, están presentes en el Hospital
El Carmen, el distrito de Cochas y empresas privadas
interesadas en el arte como Wayta Café donde los tra-
zos y dibujos son obra de un extremo cuidado, dedica-
ción y amor por la cultura.
EL AMOR POR LO NUESTRO COMIENZA
HACIENDO UYAY
Analí Mancha Pizarro y
Javier Sanabria Reyes
Javier Sanabria“Intenta darnos una mirada más
jocosa, novedosa e interesante
de la realidad”
39
El teatro es otro de los recursos que tienen, sus presen-
taciones son novedosas y con sátira a la realidad actual.
Redactar un guion toma en promedio dos semanas y
ensayarlo otras dos semanas más, creando así con suti-
leza y estilo obras que contienen una temática crítica y
entretenida, las cuales pueden ser apreciadas por niños,
jóvenes y adultos.
Uyay ha participado en eventos como Misky Asiy don-
de demostraron con gran talento artístico el colorido
de la cultura huanca. También fueron partícipes y te-
loneros de la inauguración de la III Feria Internacional
del Libro “Perla de los Andes” de este año, lugar don-
de presentaron obras de teatro para niños y realizaron
conciertos para grandes y chicos; durante toda la sema-
na que duró esta Feria, Uyay se hizo merecedor de pro-
longados aplausos y el cariño del público espectador.
En la música, Uyay ha sabido destacar gracias a que
este grupo de jóvenes son dueños de voces magníficas
y melodiosas, por ello fueron invitados a participar del
recital musical Almandino, organizado por la Dirección
Desconcentrada de Cultura - Junín.
Cabe resaltar que los integrantes de este colectivo cultural
son compositores de sus canciones, las cuales llenan de
un sentimiento de alegría y orgullo por lo nuestro, por
nuestra cultura Huanca y sobre todo inspiración para
aportar al movimiento que ellos están logrando impulsar.
Pero, ¿qué significa Uyay? Para el director de este co-
lectivo universitario, Kevin Corné, la verdadera traduc-
ción de esta palabra es “trabajo en equipo”, la unión de
cuatro letras puede expresar mucho, no solo para ellos,
sino también para todos quienes como yo, lo vamos
conociendo.
Uyay es la mejor forma de decir a todos que debemos
trabajar en equipo, unidos como hermanos, en esta so-
ciedad que pretende individualizarnos, solo trabajando
juntos podemos conseguir la libertad de nuestros pue-
blos, de nuestra cultura y de nosotros mismos.
Finalmente, el colectivo cultural nos invita a ser parte
de sus ideales: hacer Uyay, con la familia, amigos, cole-
gas o desconocidos. Aprovechar las oportunidades que
nos brinda la vida para valorar lo nuestro y compartirlo
a través del arte, la música, la pintura, el teatro y todas
las manifestaciones que se nos puedan ocurrir para de
esta manera, sentirnos dignos y felices de ser huancas,
de amar lo nuestro.
CULTURA
“Son compositores de sus canciones, las cuales llenan de un
sentimiento de alegría y orgullo por lo nuestro, por nuestra
cultura Huanca”
Javier Sanabria
40
E
n la noche del 22 de agosto, en el distrito de Hual-
huas, aparece un grupo de personas disfrazadas
avanzando por la calle Ugarte, siendo acompaña-
dos por una banda de músicos. Las personas alborotadas
llevan entre manos sus celulares para poder grabarlos y
tener así un recuerdo de estos protagonistas.
Es fiesta de víspera en honor a su patrón San Roque,
fiesta que dura hasta el 28 del mismo mes. El principal
atractivo son unos personajes multicolores, que con una
manta matiz en manos, dan vueltas y vueltas al ritmo de
la banda. Los castillones están a punto de ser encendi-
dos. El sonido invade a estos peculiares personajes que
se dividen en dos grandes asociaciones: La Sociedad
de Avelinos Auxilios Mutuos (SAAM) y la Sociedad de
Avelinos San Roque (SASAR), la primera está confor-
mada por “El pueblo” y la segunda por “Los adinerados”.
La rivalidad entre estas asociaciones por hacer la mejor
fiesta, está en pie.
El origen de esta contienda se remonta al año 1961,
cuando SASAR se funda como asociación de Avelinos y
“pasa” la fiesta con el característico poncho y sombrero
de paja. Años más tarde, esta asociación propondría re-
visar cuánto gana cada uno, haciendo una evaluación de
esas que se realizan para sacar un préstamo del banco:
si tenías el dinero necesario, podías “pasar” la fiesta con
ellos. En cambio, la SAAM, que se formó en el año 1969,
recibía a la gente, ya sea humilde o de dinero, con una
frase: “Auxilios mutuos”. Ellos llevan un poncho plomo
solo en la noche de toril, con ello reflejan la humildad. La
rivalidad entre ambas asociaciones por querer ganar una
competencia se ha hecho cada vez más costosa. Cada
pareja de Avelinos tiene que hacer gastos considerables
tanto en la banda como en las famosas corridas de toros,
toril y víspera.
El día central, 23 de agosto, acompañados cada uno por
sus bandas, se dirigen a hacer un espectáculo y, como es
tradición, se realiza un partido de fútbol entre estas dos
asociaciones en el estadio, el ganador es premiado con
dos torres de 10 cajitas de cerveza “nada más”, además
¡ASÍ SOMOS LOS HUALHUINOS!
Jheyser Poma Porras y
Franz Tello Dorregaray
“Esto es Hualhuas, y es por eso
que se les reconoce, por ser muy
vanidosos”
Jheyser Poma
41
podemos ser parte de una costumbre llamada la shacta-
da, en la que cada Avelino realiza una pequeña prepara-
ción de mesa, poniendo comidas pequeñas en miniatura
e invitando a la gente para su degustación, esto por parte
de los hijos del pueblo: SAAM.
Sabemos que todos los Avelinos se esfuerzan por pre-
sentar lo mejor para la fiesta más grande de Hualhuas.
Pero de entre todos ellos destaca Coquí Hinostroza, un
tipo con cara de pocos amigos, pero muy humilde. Él
“pasó” fiesta este año y comenta que tan solo en banda
gastó más de 50 mil soles en una semana. En la corrida
de toros gastó 70 mil soles, esto debido a que se trajeron
toros encajonados de casta, de una ganadería llamada
Dinastía Quiñonez de Ica. Son toros de muerte, pero no
los matan, sino que, solo muestran un espectáculo para
el deleite de la gente y ya. En castillones se gastó 30 mil
soles. Esto es Hualhuas, y es por eso que se les reconoce,
por ser muy vanidosos.
A la mañana del 24, se realiza la primera corrida organi-
zada por los mayordomos, acompañados de sus Avelinos
y de una imponente banda que deslumbra a uno cuando
lo ve entrar. Luego vendría la noche toril, en la que sa-
len de seis a ocho toros. Pasan al día 25 y el organizador
de la corrida es SASAR, como quién diría, “los pitucos
del barrio”, y al día siguiente los Avelinos de SAAM son
quienes animan, dando y aventando los regalos para to-
dos los espectadores que están por los palcos, un espec-
táculo que a la gente de Hualhuas les gusta apreciar. La
banda contagia su melodía a todo aquel que la escucha,
más aún si tocan Así somos los hualhuinos, el himno que
refleja las vivencias del poblador y recuerda su juventud,
y más aún si lo cantas borracho, porque no es usual en-
contrar a un Avelino "sano" durante toda esta fiesta.
Coquí Hinostroza, el joven humilde de SAAM, me co-
menta que cada desayuno que ellos realizan como aso-
ciación, es donde la gente se identificaba, pues servían
a todos, cosa que no pasaba con SASAR, en donde solo
puede entrar uno si tiene una invitación o si eres parte
de algún familiar.
La tarde del 27, en el parque principal de Hualhuas, en-
cuentro torres de cerveza, unas 100 aproximadamente.
Celebrando entre la gente, Robert Ramos Medina, que
"pasó" la fiesta con SASAR, me cuenta que el gasto que
ellos realizan no se compara en nada a los de la otra aso-
ciación. En la corrida aproximadamente gastan 50 mil
soles. En banda llegan a una cantidad considerable de 70
mil soles. Fuera de la comida, que es de estilo gourmet,
unos 10 mil soles. A esto se suman las invitaciones que
ellos realizan en materiales de buena calidad como en
papel couché, una inversión millonaria que llega casi a
los 350 mil soles.
Se oyen las bandas, concursan entre ellas como si fueran
guerreros a muerte con su instrumento como espada en
mano a querer “matarse”. Al igual que la grandeza en su
celebración, grande es la rivalidad de querer ser el mejor.
No sabemos si será un acto de fe o si solo el ego de querer
ser los mejores, o quizá sea solo un acto de fanatismo por
parte de la gente hualhuina, lo que sí sabemos es que es
una tradición que seguirá por muchos años más, pues es
algo propio de su población, de gozar al Avelino multico-
lor, que nos recuerda la noche de víspera en la que baila-
ban con una manta en mano dando vueltas, cantando y
gritando de corazón… ¡Así somos los hualhuinos!
“La banda contagia su melodía a
todo aquel que la escucha”
COSTUMBRE
Jheyser Poma
42
H
ola soy Ángela y hoy les voy a narrar una de
las tantas historias de copas, noches de risa
y madrugadas de inconsciencia en el centro
de Huancayo.
Recuerdo la primera vez que libé, cursaba el II semestre
de mi carrera, ahora estoy a dos meses de graduarme
y no cabe duda que el tiempo se desvaneció como el
algodón de azúcar sobre el agua. Esa tarde culminó con
el “hígado afuera” y una enorme sonrisa, pero como
dicen, la primera no siempre es la mejor y, en efecto,
no fue la número uno del top de mis borracheras, pues
después descubriría otros lugares donde beber no se
resumiría en la inconsciencia; sino en disfrutar más de
la compañía y el exótico sabor del alcohol combinado
con ingredientes “afrodisíacos” que le dan ese toque de
placer que busca todo buen bebedor.
Viernes por la tarde. Iba saliendo de la universidad con
mi gran amiga Lizbeth, ella es fotógrafa y una excelente
persona. Eran casi las 6:00 p. m. y estábamos afuera de
la UNCP, donde coincidentemente nos encontramos
con nuestro amigo Chance. Él nos invitó a comer. No-
sotras accedimos y pronto ya estábamos en el Centro,
ahí donde la noche no termina, donde el tránsito es
continuo, donde la música de las discotecas llama hasta
al peor bailarín para “echarse unos pasos” y el ambiente
de los bares invita a disfrutar de una agradable velada.
Ubicados en Puno y Real, pensamos cuál sería la mejor
opción. La idea era salir a comer, por lo cual Liz propuso
el restaurante - fuente de soda El Inca.
Anteriormente me había hablado del lugar, decía que, si
quería probar el mejor calientito de naranja en Huan-
cayo, debería visitarlo. Para quienes desconozcan, el
calientito es un "elixir" que conlleva una mezcla de pis-
co peruano, canela y clavo, jugo de naranja, gotitas de
limón, una infusión caliente y su infaltable vasito con
"miel" para acompañar. El Inca nos ofrecía lo que bus-
cábamos, entonces Chance y yo aceptamos. Ya dentro,
pedimos alitas broaster y tres calientes de naranja, aho-
ra sabríamos si era cierto lo que Liz decía. En algunos
minutos nuestro pedido estaba servido. Después de un
clásico e infaltable “¡salud!”, injerimos el brebaje. Debo
admitir que como en muchas ocasiones, Liz había dado
en el clavo, ese calientito fue el mejor que había probado,
dulce y con ese toque de acidez exacto, bastante concen-
trado, el nivel de alcohol perfecto y la cantidad necesaria
de miel. Chance y yo estábamos más que satisfechos, por
lo que terminamos con nueve vasitos de calientes sobre
la mesa. Quisimos quedarnos y alargar la noche, pero la
“economía apretaba”, entonces nos retiramos.
El Inca es un lugar donde puedes reunirte con tus ami-
gos o familiares y aprovechar para conocerse más. Con-
fraternizar y gozar con quienes más quieres. No hay
¿VAMOS AL INCA?
Lizbeth Prado Santivañez
y Ángela Toro Palma
Lizbeth Prado
43
música para bailar, solo para escuchar y relajarse. Ideal
y acogedor para compartir, de hecho, fue creado con ese
propósito.
Después de varias noches de reuniones imprevistas, hoy
Liz y yo nos encontramos aquí con José, un amigo con
el conocimiento suficiente para contarnos sobre este lu-
gar que tiene 75 años de existencia. Muchas generacio-
nes han pasado por sus mesas, al igual que anécdotas de
amigos. José Miguel Velit trabajó el formato americano
de esos tiempos, cuando las fuentes de soda no existían
en Huancayo, así que le propuso esa idea a Carlos Ca-
llmel del Solar, dueño del terreno, quien, sin dudarlo,
adoptó la idea y le alquiló el local ubicado en Jr. Puno N°
530 (donde aún continúan), ahí comenzó todo.
La primera idea era hacer un lugar donde comer y dis-
frutar de alguna bebida no alcohólica o alcohólica, pero
en menor grado, y, ¿por qué Inca? Carlos como dueño
del área y socio del negocio propuso el nombre, José es-
tuvo de acuerdo, acotando: "Inca porque se quería dar un
toque autóctono relacionado a la cultura peruana, pero
con una cautivadora infraestructura norteamericana".
Los dueños encargados han ido rotando, desde 1943 fue-
ronCarlosyJoséquienesdieronempujealestablecimiento;
hasta que en 1987 dejaron a cargo a Carlos Miranda Gui-
llén, un ciudadano extranjero quien, tras una serie de ne-
gocios con los entonces dueños, adquirió la propiedad del
restaurant y a partir de 1992 figura como gerente general y
representante legal, renovando además algunos implemen-
tos del local sin perder su esencia y estilo. Desde 1993 es
formalmenteunaextensióndebebidasycomidaenlazona.
Ahora observamos a la gran cantidad de gente que acu-
de al local, todos disfrutando de su estadía, entre risas,
algunos quizá desahogando su día, otros negociando,
celebrando y hasta personas esperando su turno para
ingresar. Pudimos notar un sinfín de motivos para en-
contrarse en el punto perfecto.
Carlos Miranda hizo un buen trabajo, implementó la
venta de los famosos calientitos, sello representativo de
El Inca. Pero como nada es eterno, años después tuvo
que retirarse del Perú, además había incurrido en una
deuda de beneficios sociales con sus trabajadores que
no pudo asumir, entonces al ver que el negocio camina-
ba por sí solo, decidió dejárselo a los colaboradores en
forma de pago; ellos continuaron con el establecimien-
to comercial, añadiendo nuevos platos y bebidas, eso sí,
conservando siempre la esencia del lugar.
En 1998, los tiempos habían cambiado y con ello la idio-
sincrasia de las personas, ahora otros eran los gustos y El
Inca debía acoplarse, así empezó el boom de los calienti-
tos. El mercado huancaíno era ideal y ellos tenían su se-
llo, así que avanzan con la venta de tragos. A la fecha, los
trabajadores, empleados y a la vez socios, por un com-
promiso de palabra y escrito, son quienes administran El
Inca Restaurante S.R.LTDA.
Después de nuestra conversación, José, Liz y yo hace-
mos un último brindis, no nos apresuramos, pues los
tres queremos disfrutar de ese exótico y singular aroma
de los únicos y exclusivos calientitos de El Inca, así que
nuevamente: ¡salud!
ENCUENTRO
Lizbeth Prado
Facultad de Ciencias
de la Comunicación

Revista INBOX VI

  • 1.
    GUSTAVO CERATI DE PUBLICISTAA ESTRELLA DE ROCK Año III - N° 6 / Diciembre 2018
  • 2.
    2 INBOX Año III –N° 6 / Diciembre 2018 DIRECTOR Jhony Carhuallanqui Carhuamaca Jhony.by.cc@gmail.com Av. Córdova N° 1709 / Huancayo - Junín EDITOR GENERAL Jorge Yoel Jaime Valdez CONSEJO EDITORAL Carol Llacchuarimay Huamán Sebastián Echegaray Rivera Roykevin Aquino Martinez Jonatan Condori Aruhuanca DIAGRAMACIÓN Roykevin Aquino Martinez Sebastián Echegaray Rivera Jonatan Condori Aruhuanca PORTADA Sebastián Echegaray Rivera EQUIPO INBOX X Semestre / 2018 - II David Toro DEJA VU HECHO EL DEPÓSITO LEGAL EN LA BIBLIOTECA NACIO- NAL DEL PERÚ Nro. 2017-00635 ISSN Nro. 2520-3568 © Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin la autorización del Director o un miembro del Consejo Editorial. Impreso en Graficorp RUC Nro. 20568364971 Dirección: Jr. Cuzco 555 - Huancayo Huancayo – Perú INBOX VI es una publicación de los estudiantes del X semestre de la asignatura de Taller de Prensa II de la facultad de Ciencias de la Comunicación de la Uni- versidad Nacional del Centro del Perú (UNCP). Es un producto que forma parte de las actividades de Acre- ditación. Su contenido refiere temas relacionados a los diferentes ámbitos de la comunicación (cine, foto- grafía, literatura, arte, medios, consumo, publicidad, etc.), los mismos que son redactados en un estilo per- sonal enmarcado en los géneros y especies periodís- ticas propias de la formación profesional que pueden ser apreciadas por cualquier persona interesada en la temática abordada. Richard Ramírez Jhordan Camargo Darnela Calderón Ybeth Guevara Ivette Córdova Lucero Huamancaja Jennifer Lezama Alejandra Rojas Mike Vargas Ana María Mucha Amanda Haro Carolay Chinte Liz De la Cruz Brian Vega Javier Sanabria Jheyser Poma Lizbeth Prado Jefferson Meza Alexandra Mendoza Paola Solano Alexandra Herrera Angie López Jessenya Salvador Klisman Ninahuanca Bernie Peña Jerson Vilcahuamán Anabell Oré Jhensy Rosado Lourdes Huari Cristina Doza Cinthia Tapia Analí Mancha Franz Tello Ángela Toro Horas muertas en espacios reducidos, esperando al- guna lección ya aprendida. Solo las responsabilidades pueden empujar a un grupo de sujetos a confluir en un ambiente escrito. Sacar belleza de este caos es virtud, las letras solo pueden reflejar el trajín rutinario de unas mentes inocuas. La sexta edición es el encuentro para quienes conviven en un entorno imposible, posible para la “labor” del es- tudiante e indescifrable para los testigos. Así se llega al producto colectivo, un espacio donde confluyen intere- ses aparentemente opuestos, pero que termina siendo el destino no deseado que los encuentra a diario. Pero hoy, el epílogo universitario ha llegado. El fruto de la jornada se condensa en estos escritos. Escribir es el proceso mediante el cual las ideas se con- jugan en signos descifrables, es el manifiesto de lo que ocurre en el interior de todo aquel que se anima a to- mar el lápiz o el teclado. En esta edición, el equipo edi- torial entiende que escribir no amerita tener un “don especial”, sino más bien, dejar libre la sinceridad de la emoción para transmitir, a través de la técnica, todo lo que nos produce un personaje o un hecho histórico que consideramos importante. No esperamos que le guste, esperamos que cambie su perspectiva respecto al entendimiento de lo que real- mente significan las “Ciencias de la Comunicación”. Consejo Editorial
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    3 C on 113 añosde antigüedad, Monos y Monadas es la revista de humor político más longeva del Perú, un verdadero dolor de cabeza para los go- biernos que tuvieron que soportarla, como fue el caso del expresidente de turno y dictador Francisco Mora- les Bermúdez por las portadas que “amorosamente” le dedicaron. En una está Bermúdez como un pensativo Jesús, evocando aquella clásica imagen de Cristo con una mano alzada y su mirada perdida que ve al cielo. Aunque en este caso no es Jesús sino su mano quien se lleva el protagonismo, pues uno de sus dedos tiene el rostro del general Pedro Richter Prada, Comandante General del Ejército en aquel entonces, para el pueblo este sería el hombre que daría el golpe de Estado en 1979, aquella curiosa portada lleva como título: “Señor, aparta de mi este dedo”. Este ejemplo sirve para ilustrar lo que fue Monos y Monadas; dirigida por Nicolás Ye- rovi, podía hacer parodia con un trasfondo crítico que llama no solo a las carcajadas sino a la reflexión y cues- tionamiento, involucrando a toda clase de personajes en situaciones tontas, amistosas, vergonzosas y hasta sexuales. El repertorio parece interminable, desde Ma- rio Vargas Llosa pasando por Alan García hasta John Lennon volviendo por Belaunde Terry. Pero, para hablar de su origen hay que ir en el tiem- po mucho más allá de Belaunde, Bermúdez o Velas- co, hasta 1905. Era el primer gobierno de José Simón Pardo y Barreda representando al Partido Civil. En las calles limeñas se sentía un descontento popular contra la que después sería llamada por el historiador Jorge Basadre “La República Aristocrática”; en la cual el po- der se concentraba en las manos de la clase alta. Entre estos pleitos sociales un joven de 24 años, Leónidas Ye- rovi, dramaturgo y periodista, rondaba los principales círculos literarios de Lima, en los que obtuvo rápido reconocimiento, así obtiene la experiencia que sumada a sus ansias de expresión juvenil ese mismo año crea el semanario humorístico Monos y Monadas junto a Julio Málaga Grenet, dibujante de excepcional talento. Dicen que Leónidas le dijo a Julio: “Tú pintas los monos y yo escribo las monadas”. Los primeros ejemplares critican a aquella burguesía imperante, entre sus primeros inte- grantes estaba un joven Abraham Valdelomar humoris- ta. Así es como la pluma de Monos y Monadas adopta un estilo que será rescatado por su nieto Nicolás Yerovi, periodista y humorista gráfico que junto al periodista Antonio Cisneros relanzaron la revista en 1978: reno- vada para caerle con todo a los gobiernos de turno. En esta segunda etapa participaron caricaturistas destaca- dos como Carlos Tovar “Carlín”, Juan Acevedo creador del “El Cuy” o Rafo León para quien “fue una época fascinante en la que se podía hacer pendejada y media junto a un grupo de gente talentosa, y sin cobrar un sueldo”. Su reaparición coincidió con la crisis económica que dejó el gobierno de Velasco, y que Morales Bermúdez no pudo frenar, además del levantamiento subversivo y los escándalos de corrupción e hiperinflación. Mien- tras duró la revista se hizo de todo, pues el país y sus personajes siempre dieron material de sobra. En ese en- tonces parecía que la revista duraría para siempre. Sin embargo, la revista circuló hasta 1992 descontinuándo- se por diversas circunstancias, entre ellas el autogolpe de Estado de Alberto Fujimori, que fue implacable con sus críticos, entre ellos Monos y Monadas. Siempre incendiarios, pero desde un escritorio, la re- vista vuelve a salir en el año 2000 finalizando nueva- mente en el 2003, Nicolás Yerovi anuncia un sorpresivo relanzamiento en 2013, pero nuevamente no logran mantener la continuidad. En la actualidad ya no existe un formato físico de la revista, tampoco una versión digital propiamente dicha. Se podría decir que aún dis- paran desde las redes sociales, como el mismo Yerovi declaró al diario El Comercio: “En Perú no hay ciuda- danos, hay sobrevivientes”. LA PLUMA DE MONOS Y MONADAS David Toro Palma HUMOR David Toro
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    4 LA "REINA" DELROCK Richard Ramírez Palpa y Jefferson Meza Calderón “Creo que ha sido correcto no publicar esta informa- ción hasta ahora para proteger la privacidad de quie- nes me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad. Espero que todos se unan a mis doctores y a todos los demás en el mundo que luchan contra esta terrible enfermedad”. E l 23 de noviembre de 1991, Freddie Mercury, tras cuatro años de mantener en total reserva la noticia, afirmaba a través de un comunicado de prensa que padecía SIDA y que su legado se apagaba. Aumentaba su calvario el hecho de vivir en una época en la cual la ciencia no había evolucionado ni des- cubierto antibióticos para contrarrestar aquel mal que hasta la fecha ha cobrado más de 30 millones de vidas. Parecía ser que los excesos llevaron a Mercury a contraer el GRID, nombre con el que se conocía al SIDA por aquel entonces, y que, por ignoran- cia, era atribuida solo a los homo- sexuales. Hasta la actualidad ese panorama no ha cambiado mu- cho: aún no se ha descubierto la cura, tampoco se ha quitado ese prejuicio. Si nos ponemos a analizar la vida de Mercury y la evolu- ción de Queen, no la tuvie- ron nada fácil para entrar en el mercado estadounidense, tanto así que para 1978, el lado conservador de América le daba la espalda al disco Jazz, y por ello no debería sorprendernos que cuando se produjo el lanzamien- to del videoclip de I wan’t to break free, se exigiera su retiro inmediato de todos los canales de música por emitir contenido que supuestamente fomentaba la homosexualidad. No fue hasta 1991 que recién se difundió el video, el cual parodiaba una telenovela, y su intención nunca fue pro- mover la homosexualidad. Al contrario, para la sociedad británica el travestismo era como una forma de humor la cual no generaba tanto revuelo. Regresando a 1978, en octubre, por la celebración del lanzamiento del disco Jazz, se realizó una fiesta en el hotel New Orleans, la cual se consideraría la fiesta más pagana realizada por un grupo de rock, ha de ser por algunos de los excesos de Farrokh Bulsara (Freddie), lo cual condenó su talento. Uno de los tantos mitos que se generaron después de aquel evento, fue el que se refería a unos anfi- triones muy particulares: mozos enanos en paños meno- res que repartían en fuentes, unas bolsitas llenas de “tiza blanca” (ile- gales para ser más claros). Mercury pagaba a esos hombres peque- ños para recibir y tratar ade- cuadamente a sus invitados. Cuando a Brian May, guitarrista
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    5 “Soy una prostitutamusical”, Freddie se describía así en 1985, después de haber dado el mejor concierto de su vida junto con sus compañeros. Solo bastaron veinte mi- nutos para cambiar la vida del rock en todo el mundo. Si ya se tenía al "rey" de apellido Presley, allá por tierras yanquis, por el viejo continente acababa de ser coronada la "reina" aquel 13 de julio. El 7 de junio de 1986, Queen comenzaba la gira de nom- bre The magic tour que, sin saberlo, sería la última que realizaría la banda. Freddie era consciente de que no ha- bía previsto padecer una enfermedad incurable, pero to- davía quedaban presentaciones, y el 9 de agosto de 1986 sería la culminación de la gira. EXTRAVAGANCIA Destacaré la presentación en el estadio de Wembley, la fecha oficial estaba programada para el 12 de julio de aquel año, pero los organizadores, ante la demanda de cien mil almas, decidieron programar otra presentación un día antes. Creo que a eso tal vez se habría referido al decir que se consideraba una prostituta en la industria, porque para llegar a ser nombrado junto con May, Taylor y Bacon, como la reina, tuvieron que pasar muchos más años. Los vestuarios que utilizaba eran inconfundibles, él lle- vó el rock teatral a un nivel superior donde, cualquiera que fuese a una presentación suya, quedaba impresiona- do, tal vez por el nivel en el que interpretaba Bohemian Rapshody, uno de sus más grandes himnos, o el miedo de la prensa al ver a todo Wembley aplaudir en sincronía Radio Gaga, gritando We are the champions, y finalizan- do con un solo de guitarra interpretado por May, donde al culminar, Mercury se despedía colocándose una co- rona que era similar a los que usaban los reyes, de los cuales toda palabra era ley, y cuyo color rojo asemejaba a la sangre, esa que brotaría en todo su ser al momen- to de cantar. En Mercury sucedía algo similar, todo lo que escribía era ley y se despidió así. Un día después de haber lanzado aquel funesto comunicado, sincerándose con todo el mundo y donde a la vez pedía que trabaja- sen con sus médicos para poder conseguir la cura, se leía esta frase en referencia a él: “Dios salve a la reina”, pero al final, ni Dios pudo salvarlo. rockaxis y también vocalista de la banda, le preguntaron sobre esa fiesta, respondió: “es muy curioso, y más curioso es que hay muchos mitos sobre esa fiesta, Freddie es muy tímido, creo que al sentirse rodeado de amigos podría liberar sus miedos y trataba de plasmarlo no solo en sus composiciones, también en sus fiestas, era difícil des- cribirlo, su vida era muy privada pero de lo que sí estoy seguro es que en esa fiesta hubo demasiados excesos”. Sin embargo, cuando a Freddie le preguntaron sobre aquel incidente, la expresión de su rostro describió lo que muchos querían confirmar, pero solo quedará en la historia el gesto que mostró: cómplice. Nightflight.com
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    6 E l rap siemprete muestra el dolor o el amor vivido por el artista, sino es así, es tal vez trap o reggaetón, pero no rap. Entre los grandes del género podría- mos nombrar al ya fallecido Canserbero o al gran Nach de España; también a Sharif, el increíble y al magnífico Randy Acosta. En fin, la lista de raperos que rinden ho- nor a su título es infinita y grandiosa en literatura. Su producción musical es estimulante si tuviste un tropiezo en la vida, ellos con su música (publicada en internet) te levantan el ánimo, al menos es lo que sienten sus segui- dores. Pero, ¿por qué tanto ahínco en su música? Santia- go Insane te responderá: Por supuesto, este escrito está enfocado en Santiago In- sane, sus rimas profundas y su flow quedarán en la eter- nidad. Santiago Insane empezó su historia en el rap de SANTIAGO INSANE coloreando letras en la mente Jhordan Camargo Herrera y Alexandra Mendoza Quispe Ningún orgullo es tan grande como para negarle la ayuda a alguien, orgullo poco a poco te irás asesinando lentamente, yo lo sé, un niño hipersensible cuando de querer se trataba, hoy lo sabes, falto de cariño, di cari- ño faltante y también lo acepté. Dime que fue, yo no lo sé, en que estaré, si viviré, si moriré, si caeré, resignaré, golpes daré, recibiré lo que brindé, lo dejaré, permane- ceré, me oculté para que usted no moleste, hoy lo sabe... Latidos – Versos Desdibujados forma casual. Había alquilado una cabina de internet por media hora, y cuando se le acabó el tiempo, desespera- do por sus canciones descargadas, seleccionó todas las que habían en la computadora y las copió en su memoria USB. Más tarde, cuando las reproducía aleatoriamente, llegó Rapconciencia de Bocafloja, una canción que lo in- trodujo al mundo del rap y que de esta manera dejó de ser solo un tatuador y se convirtió en un rapero que aho- ra es reconocido en diferentes países de Latinoamérica. A todos alguna vez nos preguntaron que queríamos ser de grandes, de por si todos escogían ocupaciones coti- dianas como el de ser doctor, maestro, policía, bombero y hasta presidente. Este niño, Jhair, deseaba impregnar tinta en la piel, él quería ser tatuador. Su madre inten- tó de muchas formas truncar aquel deseo, sin embargo, el pequeño Jhair creció con la misma convicción y hoy contempla su sueño hecho realidad. Su pulso y sus agujas compactadas a su máquina ya ta- tuaron a muchas personas, entre varones y mujeres, hubo quien tuvo el gusto de pintarse a Patricio Estre- lla, de la serie animada Bob Esponja, o tal vez algún ser extraordinario como una serpiente con alas, Jair nunca niega una sesión de impregnación de tinta en la piel de cualquier persona, pues uno de sus mayores placeres es ver un tatuaje realizado por él.
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    7 cualquier momento esbueno para escribir, me adapté a eso, tengo citas a veces para tatuar, pero todo requiere un extenso tiempo libre para escribir, siempre. Entre tanto queríamos saber cuáles eran los proyectos próximos para Santiago Insane. —Es extraño, soy de esas personas que me despierto en la mañana y digo ¿qué irá a pasar hoy?, es como mitad planeado y mitad lo que venga. También hace una reflexión sobre lo que siente y manifiesta: —“Uno quiere escuchar lo que desesperadamente quiere decir”, lo dijo Mantoi, “Sé que algunos van a juzgar, sé que algunos van apoyarte, bienvenidos a ese lugar que queda en cualquier parte”, sigan lo que quieren y hagan lo que les gusta. La música de Santiago Insane se encuentran fácilmente, sustresdiscos,suscolaboraciones,susimprovisadasenlas calles de Lima y sus temas inéditos están publicados en el portal de videos YouTube, además, su discografía es de li- bre descarga, así que no tienes excusa para no escucharlo, la única condición es que estés dispuesto a que te patee el cerebro con sus letras, nada más. Si le preguntas a un cantante: ¿qué es lo más difícil de ser un verdadero artista?, si este es aquel que hace arte por amor, te responderá siempre su pacto con los seguido- res, la responsabilidad que conlleva y sus fatalidades. Por supuesto Santiago Insane es inherente a esta afirmación, pues lo manifiesta con extrañeza y risas. —Aunque hagas lo que quieras, aunque pienses que al público le guste o no, siempre tienes la responsabilidad de brindarles un buen show, a veces cuando viajamos a otros lugares, tengo que estar completamente metido en el evento,ydespuésreciénhacereldesmadre,haciendotodo lo que quieras, pero antes no. Sentado, observando a la cámara, explica la forma de cómo se debe apreciar el arte en el Perú, pues con repudio a Luis Castañeda (actual alcalde de Lima) dijo “Castañe- da jódete”, recordó los murales que fueron quitados con la excusa de hacerlos mucho más serios y lo reflejó en una de sus canciones. Refiriendo al rap, hay gente que se nutre culturalmente, se entienden las referencias en las canciones, muchos las corean hasta quedar sin voz, pero, ¿en qué momento sale la inspiración para escribir? Maldito sea aquel todo hijo de puta que use su poder para causar el mal... Amor – Diálogos y Solilóquios RAP Alexandra Mendoza —El mejor momento para escribir es muy variante eso en realidad, como una vez dije: “la musa es una indecisa”, no sabes en qué momento te va llegar y empiezas a escribir,
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    8 salida iniciaron suproyecto familiar para poder alejar a sus hijos de la violencia, así nace la Varité de los Púñez Vallejo, una delicada mezcla de teatro, música, canto, co- media, mimo y danza que llevó júbilo y enseñanza a los niños que más lo necesitaban. Los diarios de esos años titularon esa iniciativa: Niños llevan alegría a otros niños, resaltando la labor desinteresada que la familia realizaba en conjunto hacia distintas instituciones que trabajaban con menores como el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de El Tambo. Los más pequeños prácticamente nacían con conoci- mientos musicales, ya que debían trasladarse juntos a todo lugar donde tuvieran alguna presentación o dictaran alguna clase. Todos los hijos Púñez Vallejo se dedicaron a la enseñanza al igual que su padre, en los colegios han di- fundido las obras escritas por Isaí con los niños y jóvenes para prevenir la violencia, el uso de drogas o alcohol. H oy los podemos observar explotando talento por pasión en cada evento al que los invitan; bodas, misas y demás se armonizan con una melodía única; voces e instrumentos se fusionan para poder transmitir a quienes los oyen, una mezcla de sentimien- tos que van desde la alegría hasta la más pura melancolía. Teodosia Vallejo Rodríguez tenía apenas trece años cuando vio por primera vez en la calle Javier Heraud de Ayacucho a quien sería el amor de su vida, Isaí Púñez Robles, un joven universitario seis años mayor que ella, era dramaturgo y con sus poemas enamoró a la pequeña declamadora. Ella se casó muy joven, es así que en 1967 llega a Huan- cayo con la finalidad de iniciar una vida junto a Isaí. Él empezó a desenvolverse como docente en la Universi- dad Nacional del Centro del Perú, era el encargado del Teatro Universitario que en esos años no trascendía de- masiado debido a que se consideraba un arte sólo para las personas de sociedad y no para el pueblo en general, la mayoría de obras que interpretaron en esas épocas eran de autoría de Isaí, quién nunca dejó de escribir. Hasta ese entonces, a Thea le había tocado observar el mundo del arte a espalda de su esposo, la obra El pa- trón ya no come más de tu pobreza sería la responsable de envolverla en el mundo del que no volvió a salir, en aquella obra, ella pudo explotar su potencial de actriz y cantante, cosa rara para ese tiempo debido a que el teatro se consideraba solo actuación sin mezclar ningún tipo de producción musical dentro del mismo. En 1980, Isaí debió alejarse de la universidad debido a la presión política que marcó la historia del país con el rojo carmesí de la sangre de miles de inocentes. A su LA VARITÉ DE LOS PÚÑEZ VALLEJO “Mientras la familia se mantenga unida por la música, Isaí seguirá presente” Thea Vallejo de Púñez Darnela Calderón Quispe y Paola Solano De la Cruz “La pasión musical los une en cada presentación, en una boda aprovechan para ponerse al tanto de sus vidas”
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    9 En 1990 semudan temporalmente a Lima donde deci- den ayudar mediante la música a que las personas de diferentes asentamientos humanos se acerquen a la igle- sia. Durante su estadía en esta ciudad iniciaron el canto litúrgico para bodas, la Iglesia Matriz Virgen Milagrosa de Miraflores fue la primera que los recibió en esta nueva aventura y tras seis años decidieron volver a Huancayo, con una nueva visión y nuevas metas para difundir su arte en esta ciudad. Debieron iniciar desde cero, el canto litúrgico en bodas en Huancayo no era común. Al principio fue difícil, la propia iglesia los restringía, partiendo por el hecho de considerar innecesario usar terno y trajes elegantes — como solían hacerlo en Lima— aduciendo que el pue- blo no debía contagiarse de costumbres de la capital. En 2015 Isaí partió dejando como legado diferentes obras y poemas de su autoría que su esposa se dedica a difundir a través de diversas actividades como la narración de cuentos con apoyo de algunas municipalidades. Con el paso del tiempo las responsabilidades hicieron que cada miembro tome su propio camino, pero la pasión musi- cal los une en cada presentación, en toda boda aprove- chan para ponerse al tanto de sus vidas, no hay evento al que no asistan con la confianza de reunirse nuevamente como familia. La nueva generación nació con la predisposición musi- cal que ellos adquirieron durante años, los ahora nietos de Thea e Isaí se sumaron a esta organización cultural desde el vientre y ningún miembro de la familia ha es- capado a la fascinante vida artística de la que provienen. Actualmente son diecisiete miembros que integran el Centro de Expresión Cultural Familia Púñez Vallejo, desde la cabeza familiar está Teodosia Vallejo Rodriguez, dedicada al canto soprano lírico, declamadora y narra- dora de cuentos. Sus hijos son quienes siguen en esta lí- nea de tradición cultural. Jacqueline es soprano lírico de coloratura, Isaí es violinista y cantante, Paul se especiali- za en vientos como la flauta traversa y la quena además del canto, Lya es violonchelista, Franz mantiene el teatro y el menor, Inti, se encarga de los arreglos, la dirección coral y de orquesta además de ser pianista y violinista. La familia ha impulsado el arte por y para el pueblo des- de hace 38 años, lo hacen por dedicación y pasión más no con un fin comercial y no pretenden dejar de hacerlo por muchos años más. “Ningún miembro de la familia ha escapado a la fascinante vida artística de la que provienen” HERENCIA Cortesía
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    10 L uis Madrid Ayala,conocido como Lucho Madrid es, por más de seis décadas, un polémico narra- dor de noticias y maestro de ceremonia. Su forma de ver, enfocar y expresar la noticia hizo que muchos lo llamen “loco”, otros solo dicen que es su estilo de tra- bajo. Hasta hoy, Lucho Madrid defiende su manera de ver el mundo, una manera simple, pero real y sincera. Con tan solo un metro y cincuenta centímetros de es- tatura, muchos se preguntan: ¿cómo un pequeño hom- bre alcanza una llamativa y potencial voz?, ya en 1958 con dieciséis años, muchos lo identificaban como “el hombre de la incontrastable” por su inconfundible voz y forma de expresarse en cada evento que conducía. “Siempre hay que estar a la altura y en concordancia de lo que vamos a realizar, siempre tenemos que trasmitir experiencia y simpatía con nuestro receptor, sin duda es el mejor don que adquirí de mi padre”, refiere. No había pasado mucho tiempo de haber cumplido diecisiete años cuando se subió a un ómnibus que lo llevó hasta la capital minera del país, Cerro de Pasco. Ingresó como conductor del programa informativo en la empresa minera Cerro de Pasco Company, pero ter- minó trabajando en el área de geoquímicos que proveía un buen sueldo y comodidades; aún no sabe si agrade- cer o no a una explosión que por poco lo aleja definiti- vamente del periodismo y casi le cuesta la vida. Después de verse agonizante y tener que iniciar de cero, mientras recuperaba su salud en Huancavelica, un gran amigo, (de quien no recuerda el nombre, pero siem- pre lo trató amable y gentilmente), le ofreció ser la voz oficial de un nuevo medio radial. Meses después, por órdenes familiares, retornó a Jauja para colaborar en el área de relaciones públicas de la Municipalidad Provin- cial, en el que aprendió sobre gestión pública y adquirió más contactos para cuando tuvo que insertarse en el mundo periodístico. Paralelamente, muchas direcciones e instituciones em- pezaron a requerir de su prodigiosa voz en eventos ceremoniales. Creyendo alejarse del mundo radial en Jauja, es convocado para trabajar en la emisora La voz de Concepción. Descubrió que no podía dejar de hacer radio, pero tampoco, ser maestro de ceremonia. En las décadas de los 60's y 70's, fue la voz principal del noticiero La Primera de Radio Huancayo, ahí se dio cuenta que hacer prensa era muy importante en su EL HOMBRE DE LA VOZ INCONTRASTABLE Ybeth Guevara Mendoza y Alexandra Herrera Idelfonso Ybeth Guevara
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    11 vida, llegar alcorazón de su público con la verdad era lo que le hacía feliz. Aspectos como éstos lo ayudaron a mantenerse vigente por largos periodos. Lucho agra- dece a dos tíos que le ayudaron a crecer profesional- mente en el periodismo, sobre todo, recuerda cuando le decían que siempre tenía que ver las cosas desde otro ángulo, que “primero es el trabajo y cumplir con tus fuentes, es lo que crea lealtad”. Durante su estadía en La Primera, transmitió otro tipo de informativo con noticias de desarrollo, de buenas prácticas. Tuvo a su cargo la sintonía de Jauja, Concep- ción, Tarma, Selva Central, Chupaca, Huancayo, Huan- cavelica y Cerro de Pasco. Todos confiaban en él, por los reportajes e investigación que realizaba. “Cuando salía de Radio Huancayo, empecé a caminar hacia mi casa, unos hombres llamaban “¡Luuuchoo!, ¡Luuucho!” y no hacía caso, hasta que me agarraron del brazo y me amenazaron, me salvé de pelo. La segunda vez, llegué a mi casa, ni bien ingreso suena el teléfono, contesto y ¡boomm!, una bomba, el gato saltó asustado y mi esposa casi me mata. Por suerte nada grave". "Tiempo después me di cuenta que un gran amigo me había salvado, en pocas palabras me protegía, pues en verdad yo no tenía nada que ver con ellos”. Gladys, su esposa, comenta que Lucho es un hombre que siempre tuvo problemas por su forma de tratar a las perso- nas, muy jocoso y amigable, siempre lo saludan y aunque él no recuerda su nombre responde el saludo amigablemente. En 2002, triste y agobiado dejó de hacer prensa para enfocarse en relaciones públicas. Actualmente dicta cursos de personalidad, oratoria y desarrollo emocio- nal a niños y jóvenes, Lucia, una de sus alumnas, lo re- cibe con un abrazo y dice que es como su abuelo, es el cariño que se ha ganado de sus pupilos. No hay evento en el que no lo hayan visto, es convoca- do por las diferentes municipalidades y organizaciones para dirigir conferencias, audiencias públicas, aniver- sarios y eventos académicos. Lucho asegura que no volverá a hacer radio, menos prensa, “los tiempos han cambiado y los periodistas se han acostumbrado a ha- cer noticias solo por dinero y morbosidad, y se los digo sutilmente, igual sé que me aprecian”. A Lucho le cuesta trabajo conversar con Fernanda, su nieta, contarle su historia, porque siempre le pide prue- bas de lo que él cuenta. No tiene qué mostrar porque nunca le gustaron las fotos y las únicas que tiene son las que le han obsequiado los fotógrafos en las que sale de casualidad, como a él no le gusta y menos pagar por una, terminan regalándoselas. “Los tiempos han cambiado y los periodistas se han acostumbrado a hacer noticias solo por dinero y morbosidad” VOZ Ybeth Guevara
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    12 L o primero quehizo al escuchar la trágica noticia fue sentarse a llorar. Hildefonza no veía a su her- mano hace años, ahora él estaba muerto y Radio Andina se lo comunicaba. ¿De qué otra manera en una época donde no existían la internet o el celular se podría recibir mensajes más rá- pidos que un telégrafo? Solo la radio podía cumplir con esa responsabilidad. Por esos años, los ataques por parte de sendero luminoso y el ejército, eran comunes, siendo los medios de comu- nicación los puntos de mayor actividad. Los periodistas vivían entre el miedo, la sospecha y el asedio de algunos de estos “bandos” que podían silenciarlos en cualquier momento. Algunos renunciaron, otros salieron de la ciudad, unos cuantos lo padecieron y hoy lo recuerdan como una anécdota más. El programa preferido de algún poblador era interrum- pido para transmitir mensajes subversivos que éstos ANUNCIOS QUE NUNCA SALDRÁN AL AIRE Ivette Córdova Colonio y Angie López Casas traían grabados en un casete, y Radio Andina, la emisora con mayor sintonía en el Valle, estaba destinada a sufrir este padecimiento propio de la guerra interna que sacu- día al país; ser locutor de este medio no era fácil. Guillermo Joo recuerda que en el año 1982, mientras conducía su programa Amanecer de los Andes, el cual era transmitido de seis a siete de la mañana, tocaron a su puerta diciendo que le harían entrega de un anuncio de carácter social, pero cuando abrió, se topó con el cañón de una escopeta apuntándolo directamente y escuchó un grito que le exigía reemplazar sus huaynos por un men- saje en casete. Él estaba nervioso, pero eso no le impi- dió darse cuenta de que los tres encapuchados eran de sendero luminoso. El señor Joo, tendido en el suelo, no levantaba la mirada pero, aun así, se percató que uno de los terroristas tenía una pequeña radio en la mano para estar seguro de que el mensaje se transmitiera, pero no lo escuchaban, pues ellos no sabían operar la radio, así que, en medio del nerviosismo, uno de ellos obligó al enton- ces conductor a emitir el contenido. Cuando nos relata su historia pareciera que ya no le afecta el hecho de haber sido apuntado con una escope- ta y que, en menos de diez minutos, después de recibir la orden de los encapuchados, pasara a ser cuestionado, —Se hace un llamado a la señora Hildefonza Rojas Hilario. Nos informan que su hermano fue encontra- do muerto, señora Hildefonza se le hace un llamado. ¡Urgente! Ivette Córdova
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    13 investigado y perseguidopor los militares durante más de tres años. El pueblo de entonces era psicoseado por los seguidores del camarada Gonzalo y a veces, por el mismo Estado. Radio Andina era la voz de los agricultores y campesi- nos, eso nos hacía entender por qué los medios de co- municación de aquella época se sentían amenazados, era simple, sendero luminoso quería llegar a imponer su ideología en el pueblo. Después de algunos intentos de contactarnos con don Víctor Castro, descubrimos que aún se dedica a locutar en programas folclóricos, esta vez en la radio La Cajita Musical, la poderosa del dial, administrada por la cantan- te Haydeé Raymundo. Para conversar con él tuvimos que seguirlo hasta el Par- que Inmaculada de Huancayo, donde amablemente se sentó con nosotras. Cuando le preguntamos sobre Ra- dio Andina admitió sentirse nostálgico porque era cons- ciente de que jamás se podría volver a tener una radio con ese estilo. —Eso lo ha malogrado todo —dijo, mirando mi celular. Don Víctor estaba seguro de que los anuncios de conte- nido social ya no funcionarían con esta nueva genera- ción acostumbrada a la tecnología y a la rapidez de los mensajes. También admitió que los programas de ahora son más comercializados que antes. —El hombre que locuta tiene que tener preparación para llegar a cada corazón del oyente. En Radio Club Isabelino hicieron sus “pininos” Oto Buendía, Raúl de la Peña y el mismo Víctor Castro. To- dos eran estudiantes del colegio emblemático de la pro- vincia. Esteúltimorecuerdaquealacortaedadde15años ya había conocido una cabina radial, descubriendo su ta- lento que lo llevaría posteriormente a la Radio del pueblo. Aún nos quedábamos con la duda de si don Víctor tam- bién tuviese una historia que contar, tal vez en los locu- torios de Radio Andina un ataque de los terroristas era normal. Efectivamente, él recuerda que más de una vez fueron interrumpidos pero, lo que llamó nuestra aten- ción fue cuando le preguntamos si sabía algo más de la muerte de Angélica Quintana. —La mataron en mi presencia —manifestó. Lo recordaba perfectamente, incluso la hora: 7:32 de la mañana. En la cabina estaban Angélica y Tobías Quinta- na, y él, por supuesto. —Eran las siete y treinta y dos de la mañana, y mandé a la pausa, ahí entraron y la mataron —contó. Él estaba demasiado asustado, lo habían golpeado con la escopeta al igual que a Tobías y lo único que escuchó fue un disparo, pensó que sería el siguiente. Cuando se levantó solo vio a Angélica en un charco de sangre. Ja- más se terminó de investigar debidamente el caso. Don Víctor no puede asegurar quiénes la asesinaron, “hasta podrían ser los Apristas” mencionó. Ella se había meti- do en política, un gusto mortal para la época. Sendero luminoso se encargaba de eliminar a todo aquel que se convertía en autoridad. Conocer más a Radio Andina, hoy Patrimonio Cultural de la Nación Wanka, es entender la etapa más dura del Perú. Los locutores son un ejemplo más de las injusticias que reinan en esta profesión. CORAJE Angie López
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    14 H erbin Hoyos yahabía tenido experiencia como reportero de guerra, estuvo en 16 conflic- tos internacionales, pero nunca pensó que la experiencia más dura que le tocaría vivir sería como prisionero, en su propio país, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Durante esos 17 días de retención en la zona rural de Tolima, uno de los rehenes, Nacianceno Murcia, le confesó a Hoyos, la poca sensibilidad y solidaridad de los medios de co- municación con los secuestrados. El periodista quedó perturbado con ese comentario, por lo cual, al ser res- catado por el ejército nacional, creó el programa Las voces del secuestro en Caracol Radio. El vivir en carne propia lo que muchos secuestrados sufrían motivó a Herbin a que se dedique a mandar mensajes alentadores a los rehenes a través de la radio, sabía que lo sintonizaban y sabía lo importante que és- tos eran para aligerar la “carga” del secuestro. Era im- portante hacer escuchar sus voces, mantenerlos vivos para sus familias; sus seres queridos les podían “hablar” a través del programa radial. Se convirtió en un forma- to único en el mundo. Contribuyó al bienestar social denunciando la violación de derechos humanos de las más de 24 mil víctimas de las FARC, así como de las 4,000 personas desaparecidas por paramilitares u otros grupos armados. La década pasada, Herbin fue testigo de su ensayo: mu- chas familias pasaban por el programa para hacer escu- char su voz de aliento a cualquier familiar víctima de los secuestros, cualquiera sea la edad, sexo o condición social. Han sido aproximadamente 350,000 mensajes que todas las madrugadas de los domingos se llenaban con palabras de aliento y amor, de anécdotas y sucesos familiares. Por entonces, estaba bajo el poder de las FARC la ex- candidata presidencial Íngrid Betancourt, así mismo contratistas estadounidenses y un numeroso grupo de políticos colombianos, en la mayoría congresistas y excongresistas. Los familiares de estas personas se- cuestradas iban a Caracol Radio o se contactaban tele- fónicamente con la emisora para enviar sus mensajes, algunos llenos de tristeza y esperanza, pero con el úni- co objetivo de alentarlos. El 2 julio de 2008, Ingrid Betancourt arribó al aero- puerto El Dorado en Bogotá tras ser rescatada luego de seis años de detención. Al descender, buscó entre la gente que la recibía al periodista Herbin Hoyos, lo abrazó emocionada y nostálgica, le dijo: “¡Gracias, hermano para siempre!”, ya que el programa Las voces del secuestro había sido aquel cordón umbilical que la unía al exterior durante su cautiverio. A través del pro- grama, Betancourt, como tantos otros rehenes, habían recibido mensajes alentadores y esperanzadores de su familia; la ilusión de escuchar a sus hijos la había man- tenido con vida en lo más profundo de la selva. Pero, una semana después Hoyos tuvo que dejar Co- lombia, debido a que los servicios de inteligencia frus- LAS VOCES DEL SECUESTRO Lucero Huamancaja Castillo y Jessenya Salvador Aquino Soho historias
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    15 traran un plande las FARC para asesinarlo. Él se había refugiado en España, pero no pensaba “tirar la toalla”; siguió emitiendo su programa desde los estudios de la cadena SER en Madrid. “Desde que comenzamos el programa, hemos registra- do 17,083 casos de secuestro. De ellos, 13,924 han sido liberados. Y de casi 3,000 no se sabe nada. Para mí, has- ta que no aparezcan sus restos, siguen siendo secues- trados”, explicó Herbin Hoyos al diario El País cuando recién había llegado a Madrid. La iniciativa del pro- grama empezó desde su experiencia, ya que él mismo fue rehén de las FARC durante 17 interminables días. Desde entonces, Herbin Hoyos, un reportero veterano instruido en la Universidad Complutense, nunca ha fa- llado en la emisión, ha conducido desde diversos países como: Palestina, Chechenia, Bosnia o Irak. La primera fuente de ingresos de la guerrilla de las FARC es el narcotráfico y la segunda, el secuestro. Pa- radójicamente el programa Las voces del secuestro, tuvo un significativo nivel de protagonismo, pues ya no solo era del interés de las familias de los secuestrados, sino, de la mayoría de los colombianos. Este programa fue reconocido con el premio Ondas Iberoamericano de Radio y Televisión en el 2008. El programa no sólo es un puente entre los secuestra- dos y el mundo exterior. Antes de 1994, las familias de los rehenes vivían aterrorizadas y estigmatizadas. Las personas cercanas a ellas, ya sean sus vecinos, se ale- jaban para no comprometerse. El programa rompe esa estructura del terror que creó la guerrilla. De esta ma- nera, las víctimas se organizan y emergen a la opinión pública. Y el país, hasta entonces indiferente, empieza a reconocerlas y a solidarizarse. Con el anuncio del gobierno sobre el proceso de paz en Colombia, Hoyos estuvo feliz porque a partir de esta acción, se lograría liberar a los rehenes, pero esto no ocurrió, tras muchos intentos de Hoyos por entablar diálogos con el expresidente Juan Manuel Santos y pre- sentarle la lista de los secuestrados, fue este quien pre- sionó la salida de Hoyos de Caracol Radio por ser un programa incómodo en la época de Acuerdos de Paz entre la Casa de Nariño y las FARC, que se pactaron en La Habana, Cuba. Y de esta manera, luego de acompañar 24 años los do- mingos de aquellas familias colombianas que fueron víctimas del secuestro de alguno de sus seres queridos, Las voces del secuestro llegó a su fin el 24 de febrero de este año, un recordado formato radial que rompió la cuarta pared del periodismo, llegando a un verdadero diálogo entre secuestrado y el mundo exterior. “Muchas familias pasaban por el programa para hacer escuchar su voz de aliento” CONEXIÓN Las 2 orillas
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    16 L a quinta fueun lugar muy tranquilo y algo solita- rio para Memo durante muchos años, hasta que llegó doña Francisca, Pancha, su eterna rival. Sus peleas parecían no tener fin porque ninguno de ellos daba marcha atrás en sus ofensas e insultos hacia el otro, hasta que Pancha enfermó y Memo decidió ayu- darla, a pesar de ello, ella falleció. Es así como Memo comprende la importancia de la “camaradería” que existió entre los dos. Esta historia es el cuento de Ju- lio Ramón Ribeyro, titulado Tristes querellas en la vieja quinta, la cual fue adaptada por Alex Fischman en el cortometraje La vieja quinta, en 2015. Este director tenía tan solo 17 años cuando se propuso realizar el cortometraje, como proyecto para su colegio. Mientras pensaba en una historia que se traduzca muy bien al cine, recordó que cuando estaba en séptimo gra- do leyó un famoso cuento de Ribeyro que le fascinó y decidió hacerle una adaptación cinematográfica. Asu- miendo el papel de director y guionista, buscó el apoyo y financiamiento de su padre, el escritor David Fisch- man. Así mismo, consiguió al equipo de trabajo y a los actores Enrique Victoria y Cecilia Monserrate, quienes encarnaron a Memo y Pancha respectivamente. Enrique Victoria, hijo de actores, nació en el consu- lado peruano en Managua, Nicaragua en 1925. Dado que perdió a sus padres cuando era muy pequeño, fue adoptado por una familia muy allegada a los mismos. De niño se integró a una compañía de teatro, donde descubrió su vocación y pasión por la actuación. Con una gran trayectoria actoral, participó en cerca de diez películas nacionales, entre las que destacan: La mura- lla verde (1970), dirigida por Armando Robles Godoy; Alias la gringa (1991), de Alberto Durant; y El acua- relista (2008) de Daniel Rodríguez. Actuó en más de treinta series de televisión y trecientas obras de teatro, destacando principalmente por sus comedias. Esto ayudó a construir y nutrir el personaje de Memo, dán- dole un toque de humor al ser un anciano obstinado y áspero, que, al sentir su paz perturbada por la llegada de doña Pancha, decide librar una guerra contra ella. Enrique Victoria falleció el 25 de febrero de 2018 a los 92 años. No se sabe mucho de la vida personal de Cecilia Monserra- te,quien,porsuparte,actuóenlapelículaMuerteenlosAn- des (2015) de los directores André Ponce Aliaga y Alexan- der Ibáñez Hermoza, el mismo año que La vieja quinta. Jennifer Lezama Suasnabar y Klisman Ninahuanca Calixto Del papel a la pantalla: LA HISTORIA DE LOS ETERNOS RIVALES Skepto.net
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    17 Ella interpreta ala soez Pancha, enemiga íntima de Memo, quién no pierde ni una sola oportunidad para molestarlo. Este trabajo contó con un presupuesto de 9,000 dólares americanos aproximadamente y realizarlo conllevó sie- te meses de realización; cuatro meses en la elaboración del guion y un mes de preproducción. Luego de tres meses se colgó en internet, siendo elogiado por el gran trabajo audiovisual realizado en la adaptación. El cortometraje fue presentado en el VI Festival de cine Así es mi Perú en 2015, ese mismo año, con las miras muy en alto, el joven director también lo presentó en diversos festivales extranjeros en su mayoría estadou- nidenses como: el SPIIFFEST, el Columbia Gorge y el Sacramento Film Festival. Salió ganador en los premios Merit del Indie Fest y en 2016 el cortometraje quedó como finalista en el Skepto International Film Festival, ya que tuvo más acogida fuera del país. Alex Fischman, empezó a los diez años haciendo vi- deos con sus amigos en su celular, su primer cortome- traje fue Circulo vicioso, el cual dirigió cuando tenía 15 años. A los 17 dirigió y escribió La vieja quinta y Boom, el cine peruano. Tiene como principales referentes a los directores Alfonso Cuarón, Quentin Tarantino y Mar- tin Scorsese; en quienes se inspira para realizar sus to- mas en todos sus proyectos audiovisuales. Alex se sintió atraído al mundo del cine desde muy jo- ven. En una entrevista que brindó para el programa El placer de los ojos, contó que en el colegio donde estu- diaba apenas le enseñaban lo mínimo del lenguaje au- diovisual y que aprendió sobre cine por su cuenta. “Yo he aprendido todo lo que sé, en verdad, por Youtube, por libros, por cosas que yo he hecho por mi cuenta”. Demostrando así que si uno tiene realmente el interés por algo, hace todo lo posible por buscar información y aprender sobre ese tema. Con una perspectiva bien clara, él quiere dedicarse al cine. En la actualidad estu- dia Film and TV (cine y televisión) en la Universidad de Nueva York. En 1974, cuando Julio Ramón Ribeyro, uno de los cuentistas latinoamericanos más reconocidos, vivía en París, publicó una antología de 87 célebres cuentos, titulada La palabra del mudo. Entre esos cuentos se encuentra Tristes querellas en la vieja quinta. Ribeyro, con su característica narrativa, hace una reflexión so- cial acerca de los conflictos vecinales de Memo y doña Pancha, que se sitúa en una quinta del distrito de Mi- raflores de clase media baja, en una Lima del siglo XX. Con ciertas diferencias entre ambos relatos, el corto- metraje mantiene la esencia del cuento. Esa hostilidad que con el pasar de los años se convierte en compañe- rismo; la solidaridad que nace entre estos dos perso- najes hasta la muerte de uno de ellos. Los insultos de Memo continuaron hasta el final, y no porque su vecina Pancha lo seguía fastidiando, sino porque lo había de- jado para siempre. Estaba solo, otra vez. “Yo he aprendido todo lo que sé, en verdad, por YouTube, por libros, por cosas que yo he hecho por mi cuenta” INICIATIVA Cortesía
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    18 E ra el 15de mayo de 2010, y el estadio de la Univer- sidad Simón Bolívar de Caracas se había transfor- mado en un “hervidero de gente”. Unas esferas de luces verdes y moradas pendían sobre el escenario mien- tras una multitud enfebrecida saltaba y coreaba al uníso- no las canciones de un imponente hombre de penetran- tes ojos celestes y de melena aleonada, vestido de blanco, cual santo arriba del tablado y rodeado por una “corte musical”, domaba la marea interminable de personas a su antojo. Las feroces notas de aquella magistral guitarra y la hipnótica voz de ese ser extraterrenal, penetraban cada tímpano, generando un éxtasis total. Lago en el cielo fue el último tema entonado esa lluvio- sa noche. La lírica de aquel sobrecogedor tema culminó con un erizante solo de guitarra que hizo brotar lágrimas de emoción en los arrobados rostros de esos apasiona- dos fanáticos. Terminado tan majestuoso espectáculo, la gente se despidió de aquel hombre, sin saber que sería la última vez que lo verían. Ese hombre era Gustavo Adrián Cerati, líder de la famosa y legendaria banda Soda Ste- reo, y uno de los más grandes íconos del rock en español. Desde muy pequeño comenzó a demostrar su amor por la música cuando, en las reuniones familiares, cogía una escoba y utilizándola a modo de guitarra, imitaba a agrupaciones como The Beatles, The Police y The Cure, bandas que más adelante servirían de inspiración para formar Soda Stereo, y que repercutirían de manera tras- cendental en su discografía. El arte era algo innato en Gustavo. No solo la música fue su primera compañera de infancia, a la vez que aprendía a tocar la guitarra con la mano derecha, a pesar de ser zurdo, dibujabacómics y todacosaquesuimaginaciónle dictase. Esto hizo que optara por estudiar publicidad, ca- rrera donde, según él, «van a parar todos aquellos que no saben qué hacer con su vida, pero algo artístico tienen». Es ahí donde conoce a Héctor (Zeta) Bosio y Charly Al- berti, con quienes daría inicio, en 1983, a lo que sería la más grande aventura de sus vidas, formar Soda Stereo. Un año después lanzarían su primer disco, el cual, por cierto, llevaba el mismo nombre de la banda. Gracias al innato talento que tenían, a su revolucionario look y a la magistral e impresionante puesta en escena, ascendieron EL ARQUITECTO DEL SONIDO Sebastián Echegaray Rivera y Roykevin Aquino Martínez Cerati.com
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    19 vertiginosamente, y ensolo cinco años el grupo se con- virtió en el referente máximo del rock latinoamericano. De música ligera, Persiana americana, Cuando pase el tem- blor, Prófugos, son los emblemáticos temas que encabezan el vasto repertorio de la agrupación. Temas que, por su- puesto, quedarán en la historia como un valioso legado. Gus, como buen Leo en su estado más puro, siempre trató de innovar, de hacer todo a la perfección, de tras- cender más allá de lo establecido. Arriba del escenario su presencia era majestuosa, con una voz única e inimitable y un dominio prodigioso de la guitarra, llenaba estadios enteros y creaba histeria colectiva en la juventud de los años 80’s, 90’s y 2000, tiempo que duró el reinado de Soda Stereo. Etapa que se cerraría definitivamente el año 2007 con la gira Me verás volver, donde dejó demostrado su liderazgo absoluto. Luego de ello, los tres seguirían caminos distintos. La carrera como solista de Cerati arrancó en 1993, con el lanzamiento de su primer álbum Amor amarillo, el cual recibió excelentes críticas. En sus futuras producciones: Bocanada, Siempre es hoy, Ahí vamos y Fuerza natural, Gus reflejaría ese innato talento musical, así como las ganas de experimentar con todo lo que estuviera a su al- cance, pasando desde el new wave, deep house, hasta el pop, la música electrónica, el jazz y el soul. Complemen- tando con su profunda y exquisita poesía. Es en 2009 que, con su último disco Fuerza natural, se consagraría definitivamente y pasaría a formar parte del Olimpo Musical que con justa razón se lo merecía. Un excelente y casi perfecto álbum donde la lírica mística, sensual y envolvente de Cerati se manifestaría en su to- talidad en comunión con un estilizado y elegante sonido que reflejaba su madurez musical. En suma, aquella producción fue el punto más alto al que Gus quería llegar, y lo consiguió. No hay mejor apo- do que se le pudiera poner a este coloso de la música que Arquitecto del sonido, pues el perfeccionismo imperaba en todas sus piezas musicales. Calculaba milimétrica- mente cada detalle, sabía a la perfección como debía so- nar cada instrumento. Y no conforme con ello, realizaba unas composiciones extraordinarias, propias de un poe- ta moderno. Un genio en su máxima expresión. Fue en 2010 que, después del último concierto de la gira que hacía para promocionar su nueva producción, en Caracas, sufriría un accidente cerebrovascular, produc- to de las tantas alocadas fiestas propias de un rockero de semejante talla, donde el alcohol, la cocaína y el cigarri- llo armonizaban. Este último sería el fiel compañero de Cerati durante casi toda su vida, y el que más adelante le ocasionaría tan terrible desenlace. Las adicciones y los vicios siempre fueron parte fundamental en la vida de todo genio, y Cerati no fue la excepción. Luego de ello, Gus quedaría en estado de coma durante cuatro largos años, para después fallecer el 4 de septiem- bre del 2014, a la edad de 55 años, partiendo hacia el in- finito, hacia las estrellas, ahí donde siempre fue su lugar. Es cierto que ya no está con nosotros, pero su legado quedó aquí en forma de excelentes piezas musicales. El hombre se volvió leyenda y su nombre quedará grabado por siempre en la historia. PASIÓN Sebastián Echegaray
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    20 “ No se nacemujer, se llega a serlo”, sería la frase que la llevaría a la inmortalidad. Publicado en 1949, Le deuxième sexe (El segundo sexo) fue y es conside- rado un regalo revelador por las “mujeres” en el mundo y lo había hecho ella, Simone de Beauvoir, la joven que a los quince años había decidido que lo que quería ser en la vida, era ser escritora. Fue como por inercia que lo supo, al re- llenar un álbum de predilecciones en el que respondió a la pregunta sin dudar: "ser una autora célebre". Admira- ba a los escritores incluso más que a los sabios; conside- raba a los libros el medio que llegaba a la imaginación y al corazón, de esta forma, escribir le permitiría estar en millones de corazo- nes. Para Simone no había mejor forma de servir a la humanidad si no era a través de los libros. Nació en Francia, con una inteligen- cia precoz, ocupó los primeros puestos desde que inició su primera clase a los cinco años y medio, le complacía recibir todo recono- cimiento por su buen accionar, Simone era una niña modelo. Sin embargo, el molde no la soportó mucho tiempo, después de leer los textos no apro- piados para su edad —según sus padres—, sintió que el mundo que habían creado para ella no era real. Dejó de comulgar tres veces por semana. “Ya no creo en Dios”, se dijo un día sin temor. Aquella revelación la hizo adentrarse en búsqueda de ver- dades, devoró cientos de páginas y no dejó de so- bresalir en sus lecciones; el estudio llenó el vacío de su vida cotidiana, no deseaba otra cosa, al punto que sus deberes se confundían con sus placeres. Descubrió entonces que los escritores creaban mundos donde todo tenía su razón de ser. Allí había decidido hacerse un lugar. Su padre, aboga- do y amante del teatro, fue quien la acercó a los libros, aunque no compartía con Simone su afición por la fi- losofía. Debido a su condición económica advertía a sus hijas la negación del matrimonio: “No tienen dote, tendrán que trabajar". Lo cual Si- mone recibía alegremente, prefería la idea de un oficio antes que el matrimonio, SIMONE la joven libre y formal Carol Llacchuarimay Huamán y Jonatan Condori Aruhuanca
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    21 iba a educarsepara ser libre. Su educación, pensaba, le aseguraba que la virtud y la cultura cuentan más que la fortuna. Dudaba de la existencia de un marido para ella porque no se imaginaba como la compañera de un “hombre”; sino, serían dos compañeros. Creía en el amor libre, concepto que se plasmaría en su novela L´Invitée (La Invitada, 1943). ). La imagen que se hacía del compañe- ro de vida era la de “un alpinismo en que mi compañe- ro más ágil y robusto que yo me ayudaría a ir escalando cada tramo”. El amor, para Simone, justifica sin limitar. Opositora de la teoría del eterno femenino que supone la invariable condición de este género, entendía la exis- tencia religiosa, social y económica de “mujer” y “hom- bre” solo como un hecho grupal, Simone planteaba que la individualidad de ambos géneros fue y “sigue siendo un puro hecho biológico”. Del mismo modo, desde un enfoque fisiológico, consideraba a la gestación “una labor fatigosa que no ofrece a la madre un beneficio individual”. Son estas ideas las que la convirtieron en referente de la historia del feminismo, aunque en la ac- tualidad esta corriente se haya diversificado y distor- sionado. Sin duda, así como simpatizantes Simone tuvo detractores, quienes la calificaron de misógina, pedófi- la e hipócrita, esto como consecuencia de la imposibi- lidad de comprender su filosofía. Al margen de la libre interpretación sobre sus escritos está la condición de vivir en un mundo en el que se teme a la libertad. Su apoyo a la libertad sexual de niños y adolescentes fue interpretado como pedofilia, concebía al ser hu- mano como uno capaz de decidir sobre sus actos libre- mente. Al enterarse que el aborto era un delito; mani- festó que lo que ocurría en su cuerpo sólo le incumbía a ella; ningún argumento la hizo dudar. Así, sobre ella y los demás pensaba: “entre lo que yo era para mí y lo que era para los demás no había ninguna relación”. Muy probablemente su necesidad de verbalizarlo todo definió su vida como escritora; Simone contaba todo lo que había visto o sentido cada día, lo que le impre- sionaba lo contaba o al menos intentaba hacerlo. Si no lo hacía, tenía la sensación como si ese hecho jamás hubiera existido. La joven que alcanzaba la máxima fe- licidad en la inmensidad del campo, tanto como en la lectura, odiaba dejarle cosas al olvido, temía abando- narse al silencio. Simone, la joven libre y formal con necesidad de difi- cultades que vencer y obras que cumplir, planteó la li- bertad e igualdad como condiciones de vida digna para los seres humanos (“hombres” y “mujeres”). Como lo expresa en Memoires d'une jeune fille rangée (Memorias de una joven formal, 1959), “mi camino estaba clara- mente trazado: perfeccionarme y expresarme en una obra que ayudaría a los otros a vivir”. LIBERACIÓN Pijamasurf.com “Prefería la idea de un oficio antes que el matrimonio, iba a educarse para ser libre”
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    24 NIÑA, A TITE DIGO: ¡LEVÁNTATE!Alejandra Rojas Taipe y Bernie Peña Peinado Redes
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    25 L a educación esla única forma de empoderar y cam- biar el futuro, especialmente para muchas mujeres que viven en zonas rurales. Tal es el caso de Patac- cocha, una localidad rural en el departamento de Huan- cavelica. En este lugar, los niños y niñas inician su día a las cinco de la mañana, alistan sus cosas, se peinan y se asean; pero todo cambia al salir de aquellas casas preca- rias, hechas de adobe y paja. El camino de los pequeños inocentes es repudiablemente opuesto; las niñas, con- fundidas, se dirigen al campo para pastar sus animales, regresan al atardecer agotadas y siguen con las labores de casa junto a sus madres. Por otro lado, los niños se diri- gen a la escuela y gozan del privilegio de una educación, claro, no de calidad, pero por lo menos algo relativo, con lo cual avizoran un futuro para poder realizarse como personas. Sin embargo, las niñas no están permitidas en ese destino, una abismal diferencia implantada por los mismos padres con bases en el pensamiento machista y la discriminación las excluye para siempre. En un país que alardea sobre su crecimiento económi- co y que se hace llamar en “vías de desarrollo”, uno en donde el Estado piensa que la globalización ha calado en todos los rincones; con vergüenza, diríamos que hablar de equidad de género es inútil. ¿Cómo podemos hablar de mejora?, si lo más importante para las autoridades es vender nuestra tierra y nunca invertir en ella. La única opción que queda es la educación. Con tan solo nueve años ya vivió en carne propia la “es- clavitud”, posee alegría desbordante y contagiosa, unas hermosas mejillas dañadas por el frio y una profunda mirada que describe los más impensables deseos, sueños tristemente estancados por sus padres, esos quienes de- bían apoyarla. Ella es Tatiana Quispe Molina, a quien sus amigos llaman Taticha. Posee un gran espíritu conforta- dor, ese de querer cambiar su situación y la de muchas otras niñas en el caserío de Pataccocha. Ella, conjunta- mente con el Instituto Regional de Educación y Desa- rrollo (Redes), trabaja para resolver esta problemática. El proyecto se llama Talita Cumi – Niña a ti te digo le- vántate, al igual que la frase de Jesús. La campaña que se está realizando es para todas las niñas de la comuni- dad, busca que éstas alcen su voz desde pequeñas para así tomar lo que les pertenece por derecho e igualdad: una educación sin barreras sociales. A pesar de su edad, Taticha posee una gran inteligencia, buen desenvolvi- miento y una extraordinaria manera de liderar; esto la llevó a pertenecer a la "Red de Lideres" de Pataccocha. Esta red es un grupo capacitado y empoderado para la actoria social que trabaja bajo el lema “Dímelo y lo olvi- daré, muéstrame y recordaré, involúcrame y yo cambiaré para siempre”. Dicho grupo existe en varias regiones del país, en don- de lo integran niños, niñas y adolescentes sobresalientes que resultan ser ejemplo de esfuerzo, aquellos que tienen todas ganas de cambiar con su granito de arena la socie- dad en la que viven. Ellos están en constante capacita- ción y orientación por el instituto Redes. —Talita Cumi – Niña a ti te digo levántate es una campa- ña que nos ayudará a cambiar el pensamiento de nues- tros padres para así nosotras volver a estudiar, somos ni- ñas y tenemos que ir a la escuela, y no al campo con los animales. Mi hermano Edson, él si va a estudiar, y a mí también me gustaría ir con él para seguir aprendiendo —menciona Tatiana. Pedidos desesperados de una inocente y confundida niña llamada Taticha, quien desea alcanzar un derecho negado por sus padres, hace mordernos los dientes de rabia por tanta injustica. La realidad de nuestro país sobre la igualdad de género es que no se pone en práctica, ya que 700 mil niñas son expuestas a excesiva carga laboral tanto en casa como en los trabajos de explotación infantil; por ello, siete de cada diez niñas abandonan el colegio. Estas pequeñas se dedican a las labores de casa impuestas por los mismos padres que ven a la mujer como ama de casa, incapaz de desarrollar otras actividades, y mucho menos estudiar; de ahí, según Redes, que el 47% de mujeres que viven en localidades rurales no tengan ingresos propios y no puedan valerse por sí mismas. Taticha aún en su inocencia, recuerda lo triste que fue dejar de estudiar por un año. Hoy en día, otra vez en el colegio, nos dice: —Es triste ver que tus propios padres te nieguen el dere- cho a la educación y por ello quisiera cambiar todo esto, claro que con ayuda de las autoridades correspondien- tes y así eliminar estos índices en mi pueblo. No es justo que mis amigas sigan llevando a sus animales al campo, si antes me moría de tristeza al no poder cumplir mis sueños, ahora no he cambiado mucho, ya que al verlas siento el mismo dolor de lo que viví. No estoy en contra de mis padres, al contrario, los amo mucho y los respeto, lo único que quiero es que también respeten mi deseo de ser alguien y darles a ellos lo mejor de mí, todo esto lo lograremos si alzamos nuestra voz y decimos juntas: “Talita Cumi – Niña a ti te digo levántate”. “El camino de los pequeños inocentes es repudiablemente opuesto” EMPODERAMIENTO
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    26 E n las callespolvorientas de un barrio miserable llamado Belcourt, unos niños retozan pateando una pelota, sus alegrías están conformadas por los rayos del sol, los alisios, la playa y las aguas del Medite- rráneo. Así se hace llevadera la pobreza. Entre los peque- ños hay uno que va asimilando estas experiencias para plasmarlas en su futuro, es Albert Camus, es diferente, no hay duda. Destaca académicamente, el profesor Louis Germain le enseña todo aquello que le hace falta para conseguir una beca que lo lleve a estudiar a Argel, lo consigue. Deja sus raíces: su madre sorda de ascendencia espa- ñola, su abuela, el tío mudo. Camus no será tonelero ni peón como sus coetáneos, se convertirá en un hombre de letras. El niño jugaba en las calles, el adolescente lo hace en campos de fútbol, ahora no corre, es arquero en la institución donde estudia, le agrada esa posición, está solo, pero es parte del equipo. Albert es feliz, no hay espacio para la tristeza, pero para la vergüenza sí, de haber vivido en la miseria. Esa miseria cala en los pulmones del jovencito cuando en el Hospital Mustafá se le diagnostica tuberculosis pulmo- nar. Una nube gris cubre el sol que le calentaba echado sobre la arena. La felicidad se avinagra, pero no se con- vierte en tristeza. Camus saca fuerzas de los libros que lee durante su recuperación, el alma feliz que lleva a todos lados le permite sopesar la enfermedad. Lee a Nietzsche, Dostoievski, Valéry y Joyce. Supera su cuadro álgido, lo- gra graduarse de la Universidad de Argel, pero no logra ser catedrático universitario por su afección contagiosa. De haber sido aceptado, no habría podido plasmar su pensamiento lúcido y moderno, y con ello no se in- mortalizaría su nombre. Sus estudios de Filosofía no lo convierten en filósofo, sino en un hombre crítico con la sociedad. Los acontecimientos de la década de 1930, la Guerra Civil Española y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, son el germen que despierta su atención para escribir sobre el absurdo, la existencia y la razón. Camus es feliz porque para él eso significa ser fuerte, el sol le enseña ese lado de la vida, con la miseria no todo está bien, pero él daba la pelea con la alegría. Como co- rresponsal de periódico Alger Républicain, cubre casos judiciales, eso le sirve para aprender el lenguaje jurídico que le servirá luego para su obra. Mientras tanto, en sus ratos libres, el teatro es su distracción, escribe la nove- la El hombre feliz, que se publicaría en 1971, y siempre acompañado de bellas señoritas, sus novias; baila, se di- vierte, es un Don Juan en potencia, libre y dichoso. Cazan al Don Juan. La señorita Simone Hié, es la afortu- nada. El matrimonio dura apenas meses, durante el cual amantes no le han faltado al hombre de letras. Un hombre feliz entre la miseria y la enfermedad Mike Vargas Armas y Jerson Vilcahuamán Huayllas “Defiende la verdad y la individualización del hombre colocándolas como principios para su obra y vida” @oldpicsarchive
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    27 Medir metro ochenta,ser atlético, de buen hablar y ga- lante no son características de un hombre fiel. Pero sí que lo era con sus pensamientos y proceder, fiel a la verdad y a la libertad de prensa. Antes que los medios de comunicación se pronunciaran al respecto, él lo ha- bía hecho en plena guerra, valiéndole una censura, que lo vetaría de trabajar en toda Argelia. No lo atemoriza, todo lo contrario, encuentra en las adversidades el com- bustible para seguir su camino. Desempleado y con el teatro que no da dinero suficiente para vivir, Albert decide viajar a Francia. Allí descubre que la miseria es aún más cruel en algunos lugares, Pa- ris no tiene rayos de sol claro, la gente es pálida. Su obra toma un cariz de éxito y pomposi- dad, a través de sus añoranzas, Camus plas- ma su mundo y perspectiva sobre la vida, poniendo al hombre como personaje prin- cipal, le dota un alma solitaria. Entonces, Albert se pregunta ¿Cómo comportarse si no se cree en Dios ni en la razón? Sus novelas y piezas teatrales son las explicaciones de su pensamiento. Su interés en el absurdo, la existencia y la dicotomía entre el sí y el no son personifica- das en El Extranjero. Camus crea un hombre distinto a los demás, sincero, individualista e indiferente a la realidad que vive. Meursault como le llama el autor, es condenado a muerte por matar a un árabe. En ningún momento muestra arrepentimiento, dice la verdad tal cual, el fiscal escarba en su vida personal y alega que este es un mons- truo por no haber llorado la muerte de su madre, la gente le desaprueba. En La Peste, Camus pregunta: ¿se puede ser santo sin creer en Dios?, narra la des- gracia de Oran escarbando los miedos latentes y criticando la convención en la cual se cree vivir, las buenas costumbres y la moral de rebaño. Defiende la verdad y la individualiza- ción del hombre colocándolas como principios para su obra y vida, por ello Meursault es condenado a muerte. Aquellos principios estuvieron presentes en su romance público con la actriz María Casares; su esposa Francine Faure lo sabía, él jamás trató de mentirle, ella supo lidiar con aquella situación al punto que su hija Catherine declaró: mi madre siempre me habló de María con mucho respeto. Se sobrepuso a todo. Fue feliz, se casó dos veces, fue pa- dre de gemelos, tuvo amantes; una en especial, María, la española que le recordaba la tierra de su madre. Albert la amó por quince años entre teatros y reuniones sociales. Pero eso no la convertía en la única tal como lo afirma Catherine: nadie fue la mujer de Camus infini- tamente, ni siquiera Francine Faure. Albert Camus gana el Premio Nobel de Litera- tura en 1957. Fue dichoso hasta enero de 1960 cuanto falleció en un accidente. “Camus no será tonelero ni peón como sus coetáneos, se convertirá en un hombre de letras” REBELDÍA
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    28 “ Historias y aventurasfascinantes de la selva perua- na escuché y mi curiosidad se despertó”. Un peque- ño niño en Euskal Herria, la tierra de los vascos, un lugar lejano en el norte de España, quedó fascinado con aquellas cosas que escuchó decir a los hombres de la orden franciscana, quienes hablaban acerca de ríos, ca- noas, cocodrilos, de muchas cosas bonitas de Perú y del servicio con Jesucristo, que estaban en la búsqueda de muchachos con vocación entusiasta; no tuvo que medi- tarlo demasiado, estaba convencido y tomó la decisión de jugarse la vida por Cristo, dejándolo todo. No todo sucede de la noche a la mañana, “Goico”, como todos lo llaman, fue adquiriendo desde el seno mater- no la idea del amor por Jesucristo, el ambiente familiar cristiano fue propicio para su vocación, pues su madre era muy religiosa, además, en el colegio le hablaron de Perú y de cómo Jesucristo da la vida por el prójimo. Fueron tantas frases que él fue asimilando para cons- truir con ellas, el sendero espiritual por el cual trans- curriría su vida; siempre recuerda sus primeros años como gratos recuerdos. En 1944 llegaron catorce muchachos para ser francis- canos en el Perú, uno de ellos fue Antonio Goicochea Mendizábal con tan solo doce años de edad. Duran- te un largo proceso se preparó para la vida sacerdotal poniendo en práctica toda la predisposición al estudio que era innato en él, además del gran carisma, amabili- dad y sobre todo el amor por Jesucristo que lo caracte- riza. Pudo haber escogido cualquier otra congregación, al final todos son seguidores de Jesucristo dentro de la iglesia, pero cada quien tiene su particularidad, un don especial, y él eligió el carisma franciscano, o la vida mi- sionera, lo que significa para él. Su vocación es un misterio para muchos, una pregunta que le han hecho toda su vida y que él sabe responder siempre en una pequeña frasecita de San Pablo: “Para mí la vida es Cristo, el sentido de mi vida es Cristo, esa frase resume toda mi vida”. ¿Qué es el sentir? ¿De dón- de venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué vivimos? Hay una canción que le gusta mucho al padre Goico: (...) porque busco una vida con sentido, mi ilusión es vivir el evangelio, dar la vida por todos mis hermanos, como Cristo amaba hasta morir. Se alegra como si la cantara por primera vez y le fascina, con sus manitos temblorosas me apunta en la cabeza y dice: “¿para qué se vive?, otros se juegan la vida por el Perú, Alcides Ca- rrión por la medicina, otros muchachos tontos se suici- dan por amor, cada uno se juega la vida, y yo por Cristo lo que quieras”. EL CORAZÓN FRANCISCANO DE OCOPA Ana María Mucha Soto y Anabell Oré Asto “Existen libros que fueron los más buscados y que en ningún otro lugar los encuentras, ni en las más pres- tigiosas bibliotecas europeas” Ana Mucha
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    29 Hasta diciembre de1944 estudió la secundaria en el Callao, lleno de gozo llegó a Huancayo en 1945, en las vacaciones de enero y febrero. Su aventura en el valle del Mantaro hizo que sintiera que debía quedarse. Al terminar los estudios secundarios hizo el noviciado en Lima, después regresó a los diecisiete años a estudiar cursos de la orden sacerdotal, filosofía durante tres años y cuatro de teleología en Santa Rosa de Ocopa. Por el empeño que lo caracteriza y por su sed de co- nocimiento se fue un año a la escuela del Vaticano en Roma, y tres a Jerusalén en la Pontifica Universidad Antonianum, donde presentó su tesis doctoral sobre San Pablo. Habla seis idiomas, la tesis de San Pablo escrita en texto griego con un sustrato en hebreo la defendió en latín. Sin embargo la lengua que se estudiaba en el convento era el italiano y afuera la gente hablaba el inglés. Por la gran ex- periencia y conocimiento enseñó en muchas instituciones religiosas, entre ellas el Saint Bonaventure University (tres años de cursos sobre la biblia), en Estados Unidos. Aun- que querían mantenerlo allí, él decidió regresar al Perú, a “su tierra”, como le suele decir a Santa Rosa de Ocopa. Para “Goico”, uno debe quedarse donde tiene más sen- tido, y donde él tiene más sentido es en el Perú, aquí fue compartiendo sabiduría en diversas instituciones de nuestro Valle del Mantaro, desde la Universidad Nacional del Centro del Perú hasta un colegio de se- ñoritas, “Nuestra Señora del Carmen”, donde sembró conocimientos durante 31 años. El hombre de hábito nos muestra su lugar favorito don- de nutre su conocimiento, la biblioteca del Convento de Ocopa, donde todos pusieron un granito de arena para que sea lo que es hoy, con más de treinta mil libros que son “joyas de incalculable valor”. Mención aparte merecen los suyos, más de dos mil ejemplares que res- guarda en su cuarto; existen libros que fueron los más buscados y que en ningún otro lugar los encuentras, ni en las más prestigiosas bibliotecas europeas. En Ocopa existen cinco libros incunables, impresos desde antes de 1501, en pleno apogeo de la imprenta. En 2009 se robaron uno durante los recorridos turís- ticos donde se explicaba a los visitantes que eran muy valiosos, ahora hay un poco más de rigor y se controla más a través de alarmas para evitar que los despojen de estas maravillas. El padre Antonio Goicochea Mendizábal, “Goico”, en- contró en el Perú, específicamente en Santa Rosa de Ocopa, un lugar donde no morirá vanamente. Piensa que el sentido de la vida es ser útil para los demás, el día que das, y si es necesario tu vida por el prójimo, vivirás en plenitud. Aquel hombrecillo alto, ojos como el azul cielo, amable, amante del clima fresco del Valle del Mantaro, se va a descansar dando un fuerte silbido para que sus cariñosos amigos Lobi, Labra y Aristóte- les, guardianes peculiares del Convento, lo acompañen para la cena. “¿Qué es el sentir? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué vivimos?” “Otros muchachos tontos se suicidan por amor, cada uno se juega la vida, y yo por Cristo lo que quieras” VOCACIÓN Anabell Oré
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    30 L a cultura mochicafue un pueblo de guerreros, vi- vieron en medio del desierto norteño de nuestro país (Lambayeque), venciendo la geografía del lu- gar, considerada inhabitable. Su enorme capacidad, ha- bilidad e ingenio produjo la construcción de fuentes de irrigación para el cultivo de sus productos alimenticios. Hoy inexistentes a causa de una tragedia climática, nos dejan sus más grandes legados, entre cerámicas, joyas, monumentos arqueológicos y sobre todo a su último sucesor de sangre y espíritu moche que pretende llevar su imperio radial a los oídos del mundo, Higinio Capu- ñay Sarpán. Hábil y con mucho olfato para los negocios, así lo des- cribe Edgar Guevara Soto, periodista con más de 30 años de experiencia, director del Instituto de Prensa y Derecho, quien además encabeza la Coordinadora de Medios Locales – Medios Perú. Higinio, el empre- sario peruano nacido en Monsefú, fundador y dueño de la Corporación Universal, una entidad privada que funciona desde el 2000 y que agrupa a los principales medios de comunicación masivos (radio, televisión y prensa) en el Perú. Solo en el ámbito radial tiene en su poder a Radio La Karibeña, Exitosa, La Kalle, Z Rock & Pop, Amor y Sabor Mix que se emiten a nivel nacional. Su tierra natal fue testigo de sus ambiciosas adquisicio- nes que empiezan a surgir a finales de los años 80, es- pecíficamente en 1989, cuando decide comprar la señal de Radio Universal dedicada a la transmisión del pega- joso ritmo musical: cumbia. Desde entonces, conquis- tar territorios por medio de emisoras radiales habría sido su mayor anhelo luego de que tuviera la suerte de ser despedido de la agencia gráfica en la que trabajaba. Tal como los mochicas se asociaban para la planeación y edificación de su civilización, Higinio logra vincu- larse con radios locales. En 1994, decide comprarlas a pesar de que por aquellos años las radios limeñas in- vadían territorios provincianos y se colocaban como La conquista radial de HIGINIO CAPUÑAY Amanda Haro Raymundo y Jhensy Rosado Córdova Amanda Haro
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    31 los preferidos. Sinembargo, nunca pensó que fuera un problema, sino, una oportunidad para seguir demos- trando su actitud guerrera. Así, todas sus decisiones y acciones empezaban a dar resultados positivos, La Ka- ribeña sería entonces su primer gran éxito. Tiempo después, La Exitosa —radio de origen chicla- yana— nace en el año 2006 como una emisora musical, pero lamentablemente no tuvo la acogida esperada. La carencia de la audiencia era evidente, por lo que Ca- puñay decide cambiarla a un formato serio y con con- tenido social, político y económico. Por ello, desde el 2008 se la conoce como Radio Exitosa. Este arriesgado cambio sería un buen augurio para el año siguiente. En 2009, dos décadas después de su primera adqui- sición radial, Higinio Capuñay daba el trampolín a la consagración y a la gloria ansiada con la instauración de su imperio en la capital del país, Lima, compran- do al Grupo Láinez la dial Z Rock & Pop SAC (Radio Z Rock & Pop), a la empresa A Frecuencia Modulada SAC (Radio Mix) y Radio Miraflores, con una inver- sión de 6 millones de dólares. Las mismas que fueron reemplazadas por Radio Exitosa, La Hot (actualmente La Kalle) y La Karibeña, la cual generó gran impacto y las altas escalas de sintonía lo demostraban, convirtién- dose así en la segunda estación musical con más rating dentro del territorio peruano según la encuestadora Compañía Peruana de Estudios de Mercado y Opinión Pública (CPI). Actualmente, Capuñay siendo parte de esta nueva eta- pa tecnológica-digital, es dueño de dos radios online: Radio Z y Radio Amor. Además cuenta con cuatro ra- dioemisoras tradicionales que son transmitidas a nivel nacional —Radio Karibeña, Radio Exitosa, Radio La Kalle y Radio Sabor Mix— en las que se incluye pro- gramación local, una excelente estrategia para posicio- nar cualquier medio de comunicación, pues conocer y formar parte de la cultura de una sociedad específica, sobre todo conectarse con su público (captando sus gustos, preferencias, opiniones y sentimientos que lue- go serán difundidos) es la clave del éxito según Edgar Guevara. El periodista refiere que Higinio Capuñay tiene mayor interés en los medios a nivel provincial, puesto que su presencia radial está en casi todo el país. Así lo demues- tran los resultados de las encuestas de CPI del año pa- sado (2017), realizadas en todo el Perú a nivel urbano y rural sobre las audiencias radiales: dos de las radios de Corporación Universal se encuentran dentro del top 10. En el caso de La Karibeña, esta se encuentra en el tercer lugar después de RPP y Radio Moda. Por otro lado, Radio Exitosa ocupa el octavo puesto. Higinio Máximo Capuñay Sarpán prefiere estar en silencio mientras sus logros se apoderan de su voz y generan opinión pública. Actualmente su imperio está conformado por más de cien emisoras en todo el país, definitivamente es un afortunado heredero moche, quien seguirá conquistando territorios por medio de sus estaciones radiales. Sin duda alguna, como muchos de nosotros, Edgar Guevara considera también que la Corporación Universal se encuentra entre los tres gru- pos que concentran más emisoras a nivel nacional a parte del grupo RPP y la Corporación Radial del Perú (CRP). “Prefiere estar en silencio mientras sus logros se apoderan de su voz y generan opinión pública” CONQUISTA Jhensy Rosado
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    32 S e habla muchode una cultura existente desde hace miles de años, una raza indomable, ¿acaso la más guerrera de todas? Una raza gobernada por el Dios del Fuego, quien en su lucha contra Pariacaca, un apu que tenía poderes y que no mostraba miseri- cordia, quedó convertido en el nevado Huaytapallana, tal como lo relata Carlos Villanes Cairo en su libro Los dioses tutelares de los Wankas. Aquí se cuenta que Hua- llallo, en su recorrido por el Valle de Jatunmayo, cono- ció a una bella doncella, de quien quedó enamorado. La muchacha se mostraba soberbia ante él, actitud que no solo le causó mucho daño a ella, sino también a su pueblo. Ese año no llovió y fue imposible sembrar. Ante el pedido y las aclamaciones del pueblo, la bella doncella accedió a estar con Huallallo. Fruto de ese en- cuentro nació un niño de piel rosada, cabellos dorados casi blancos y ojos celestes, era un albino. Los pobladores adoraban y accedían a las peticiones del hijo del Huallallo porque temían ser castigados. El niño creció y sintió la necesidad de conocer a una mu- jer con quien pasar su vida. Junto a su madre recorrió muchos pueblos buscando, pero ninguna cumplía con sus expectativas. Hasta que un día, de tanto caminar, cansados y con sed, decidieron descansar en el camino de un desolado paraje, cuando de pronto apareció una hermosa muchacha que les ofreció chicha, justo en ese instante, madre e hijo sabían que ella era la indicada. El hijo de Huallallo estaba seguro que quería a esa bella dama, así que, sin hacer caso de las advertencias de su padre, quién decía que esa muchacha estaba reserva- da para él, se unió a aquella mujer. Enojado, Huallallo fue hasta la cueva donde se hallaban, y al no encontrar a su hijo, terminó convirtiéndola a ella en piedra, y al hijo de ambos, en un pequeño animal que chillaría en vez de gritar, que nunca dormiría, que tendría los ojos rojos y abiertos siempre, que no tendría párpados, a quien los hombres perseguirían por el agradable sabor de su carne… terminó siendo convertido en un cuye. El hijo ingrato fue olvidado y los antiguos Huancas to- marían como figura representativa de su cultura a Hua- llallo, quien posteriormente también se convertiría en el emblema de la Universidad Nacional del Centro del Perú (UNCP). La primera vez que el símbolo del Huallallo Carhuan- cho fue visto, se remonta al año 1960, tal como lo refie- ren Arturo Mallma y Rufino Torres Pianto. Ese mismo Huallallo, el “ticpe” emblema de la UNCP Carolay Chinte Chuquillanqui y Lourdes Huari Alva Lourdes Huari
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    33 año, Sergio QuijadaJara, estudioso del folklore, halló en el sector de Auquimarca, un ticpe, ticpana o tupo (prendedor) correspondiente a los siglos XI y XIV, el cual revelaba la imagen del dios Huallallo Carhuancho. Justo por aquellas fechas, el Dr. Javier Pulgar Vidal, pri- mer rector de la Universidad Comunal del Perú (pos- teriormente UNCP), solicitó a Sergio Quijada Jara un símbolo para la universidad. Jara le otorgó el ticpe que, describiéndolo, tiene gran parecido a un alfiler, solo que en la parte superior encierra el símbolo de Hualla- llo rodeado por varios puntos que eran incrustaciones de oro. En una reunión, las autoridades universitarias de la en- tonces Universidad Comunal, presidida por el primer rector y comuneros del distrito de Huasicancha, enca- bezados por Elías Tácunan, decidieron adoptar al Hua- llallo como símbolo de la universidad. Por este motivo, el 3 de febrero de 1960 salió publicado en el diario La Voz: El ticpe Huanca será símbolo de la Universidad Co- munal; adoptó escudo, sello y símbolo milenario. La universidad escogió este símbolo por su significado. Personifica al cóndor de perfil, la inteligencia, sabidu- ría, ciencia, tecnología y la cultura con la que el hombre decide su destino. En suma, una representación estili- zada del hombre huanca. Años después, con el distintivo establecido, se realiza- ría el primer desfile de comunidades y campesinos del centro, donde estudiantes y docentes llevarían consigo solaperas de oro que mostraban el primer símbolo de la universidad. Con el tiempo éste sufriría una serie de transformaciones hasta alcanzar la estilización que po- see hoy. Actualmente consideramos al Huallallo como figura oriunda de nuestra región, pero datos históricos nos revelan semejanza con el dios Wiracocha, ícono repre- sentativo de la cultura Tiahuanaco que se aprecia en la Portada del Sol del Templo de Kalasasaya. Se desconoce exactamente el origen de Huallallo, pero otra versión histórica, la de Julio C. Tello, refiere que en la sierra central, en el sitio arqueológico de Wariwillka (Huancán - Huancayo) se halló el tupu (aguja prehispá- nica) que correspondería a la cultura Wari, y que sería una de las tantas que encontró en su recorrido por la zona el investigador Sergio Quijada Jara. Todos alguna vez hemos escuchado alguna historia o reconocemos el símbolo del Huallallo Carhuancho, que hoy en día no solo es símbolo de la UNCP, sino también de otras instituciones. Las primeras autoridades de la UNCP no pudieron escoger mejor símbolo, puesto que el Huallallo tiene gran valor cultural y su significado refleja los verdade- ros principios de la sabiduría e imposición del conoci- miento sobre la ignorancia. IDENTIDAD Carolay Chinte
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    34 T odavía recuerdo febrero,los sombreros “atalca- dos”, los pañuelos flameando con ligereza y, sobre todo, el zapateo galopante y estruendoso que atraviesa el alma. Ese arte solo se vive en mi tierra, como dicen los expertos “la esencia del huaylarsh es la energía”, es bailar poesía, una tradición que se hereda, un estilo que se aprende, un sentimien- to que se contagia y Omar Sapaico, fotógra- fo de profesión, lo sabe. En 2013 realizó una producción audiovisual, un documental que cuenta el origen del “guapeo” del huaylarsh, el “wayapa” que, según Óscar Rojas, folclorista e investi- gador, surge “cuando se hace el trabajo de cultivo, pues voltear la tierra (surco de papa) era una competencia, el primero que llegaba demostraba su alegría “guapeando” y decía ¡wayapa!”, que significa varón; a su vez, el “guapeo” de la mujer wanca en la danza es “achayawas” que significa, de bonito baile. La danza del zorzal, film de 90 minutos, es resultado del arduo trabajo de un grupo de chicos con una inversión de S/ 6,000 y que a la falta de equipos le tuvieron que su- mar ingenio. Omar Sapaico, el director, al no contar con equipos especializados, adaptó dos cámaras Canon 7D con objetivos Nikon para conseguir una mejor resolución y calidad de imagen. A esto se sumó la GoPro, equipo usado por primera vez en una produc- ción de cine regional. Hasta el 2015 fue el documental con mejor manejo técnico a nivel regio- nal, pese a haber sido grabado en solo tres meses y quince días. Su creación no fue motivada por lucro, ni para participar en festivales o concursos; sin embargo, en su primera presentación en la Casa de la Cultura y la Juventud de Huancayo, atrajo la atención de críticos y curiosos. Por supuesto, también hubo muchos, quienes con su críti- ca mezquina quisieron desvalorar el trabajo de Omar y su gente, pero estos, carentes de argumentos, fueron disipados. Cuenta Omar que después, en una presentación en la Universidad Continental, los “críticos” desvaloraron su trabajo, esto causó que el grupo se sintie- ra desmotivado, pero a pesar de ese mal momento el eco de que alguien había creado un producto audiovisual, con buena calidad en ima- gen, con investigación y con un esquema diferente, atrajo la mirada del Festival Inter- nacional del Cortometraje FENACO. El festival, cuyo prestigio es meritorio, invitó a participar al equipo Arcoíris con el material del que tanto hablaban, pero Omar ya no quería saber nada de la opinión de otras personas, total, como él dice, esta producción lo hizo para él y su equipo, no para comercializarlo. La insistencia de las llamadas del FENACO fue contestada por su esposa, quien ante la negativa de Omar se puso de acuerdo con otro integrante del equipo, y así La danza del zorzal llegó a Cuzco, y a pesar de que el ganador fue otro, el documental recibió más aprobación de lo que se esperarían ellos mismos. Este documental no solo cuenta las articu- laciones del huaylarsh, también mues- tra los cambios que ha sufrido con el tiempo, los cultores y especialistas SAPAICO, Liz De la Cruz Olarte y Cristina Doza Quisocal el zorzal
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    35 coinciden en reconocera los concursos como la cau- sa de ese cambio; es más, aseguran que el término de huaylarsh antiguo y moderno surge en abril de 1970 por el jurado de los concursos, quienes al ver la dife- rencia de estilos acuñaron estos términos. Los concursos más importantes de la región se reali- zan al sur de Huancayo, los distritos más reconocidos son Sapallanga, Pucará y Huayucachi. Por la parte cen- tral: Cochas, El Tambo y algunas ferias como Yauris y Cuasimodo; evidentemente la magnitud de estos con- cursos había que registrarlo, así que Arcoiris se instaló con equipos en mano para grabar estas escenas que prometían. Omar tuvo que instalar muchos micró- fonos en los escenarios para atrapar la magnitud e intensidad de la fuer- za del zapateo y el canto. Nos cuenta que, ante la desconfianza de la gente al verlos grabar con solo dos cámaras fotográficas (no les creían que rodaban una película), decidieron instalar un equipo de filmación que no les pertenecía, que no tenía batería por ser muy costosa, pero les sirvió de “panta- lla” para que la gente colabore con su proyecto. Una de las escenas más impactantes del documental es aquella donde la lluvia “azota” el escenario, pero no perturba a los danzantes. Lamentablemente solo fue registrada por una cámara. Omar quedó decepcionado al saber que la programación de las cámaras había sido modificada por sus compañeros, sus colegas prefirie- ron grabar con una toma más cerrada haciendo que la lluvia pasara desapercibida, algo que lamentaron, pero que dejó una enseñanza mayor. Omar asegura que casi no dormía, que entre revisar las tomas y vaciar las memorias al llegar a casa le quitaba las horas de sueño. Los asientos del carro durante el viaje eran su cama y sus sueños el “tac, tac, tac, tac, tac, tac” de los zapateos en la danza; todo por un objetivo que cada vez le exigía más compromiso. La danza del zorzal hace referencia al vestuario: la man- tilla “plumillada”, la importancia del bordado a mano y sus símbolos que plasmaban vivencias, del zapato del va- rón, del ashacalson (doble pantalón) y otros elementos que también han evolucionado con el tiempo. Tal vez lo “Este documental no solo cuenta las articulaciones del huaylarsh, también muestra los cambios que ha sufrido con el tiempo” que lograron hoy no sea la mejor producción para mu- chos, pero su aporte y tratamiento del huaylarsh hace del resultado, un material didáctico de conciencia y rescate de las viejas, pero mejores tradiciones. Al final, se salió con la suya, lo hizo para él y su equipo. “Los asientos del carro durante el viaje eran su cama y sus sueños el “tac, tac, tac, tac, tac, tac” de los zapateos en la danza” TRADICIÓN
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    36 —¡Cómo vas ahacer eso, ni lo pienses! —Pero mira como estamos, al menos, algo tendremos… Se levanta, junta su dinero y se va. Compra La República, César Lévano, su favorito. Un par de muchachos inte- rrumpen su lectura. Como todas las mañanas, en el patio de su casa, se entera de lo que sucede en el país, tal vez de ahí su énfasis en la necesidad de informarse, leer y cono- cer la historia y cultura del mundo. Aunque su mundo ya no es el mismo. Atrás dejó Francia, España, Cuba… A sus 87 años, ya se olvida de los nombres, sonríe a su esposa antes de empezar la entrevista, como haciéndola cómplice del placer que le genera hablar de su pasado. Ella admira sus poemas, recuerda. Cantaba como parte del show en un circo, pero ¿viajar a Argentina? ¨No, no vas¨. Su madre no se lo permitiría. Un amigo que conoció en el circo le propuso la idea. —Tú eres un muchacho, ¿qué vida vas a tener en un cir- co? —sentenció su Padre. Entonces trabajó en la com- pañía de aviación Faucet, en Lima. La compensación la- boral, un tema recurrente en sus poesías, sería el motivo de su renuncia. Irse a España sería otro. Un amigo del trabajo se lo había ofrecido. Ya no era un chiquillo, ahora a sus 25 años, la respuesta de su padre sería distinta. —Hijo, yo no puedo sostenerte económicamente, pero si consigues algo, vete, yo solo tengo mi voluntad para auspiciarte. Su madre solo lloraba. Por barco a España, su viaje duró 27 días. Allí conoció a un periodista con quien se fue a París, la cuna cultural del mundo. Ocho días ahí, luego, toda Francia. Mientras Francisco Franco seguía con la dictadura en España, Víctor Ladera Prieto quería disfrutar el nuevo país don- de se encontraba al máximo, pero algo se lo impedía, el dinero. —He… he… Hechegoyen. —Logra recordar el apellido del periodista. Le dijo: ¨somos de las mismas ideas, no sabes hablar el idioma, yo te voy a apoyar económicamente¨. Así logró Brian Vega Villaroel y Cinthia Tapia Aquino Víctor Ladera Prieto Un aventurero con el semblante de un niño Cinthia Tapia
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    37 estudiar en LaSorbonne, histórica universidad de París. Su espíritu andadero lo llevaría a Alemania. Allí cono- cería cubanos, en especial a un capitán que trabajaba en La Habana. La agrupación intelectual obrera Primero de Mayo crecía cada vez más. Era una de las pocas, por no decir la única en el Perú. A sus 20 años llegó a dirigir a más de 30 personas de todo el país, nos cuenta que se preparaban políticamen- te, publicaron varios libros, todos bajo un tema, la lucha del movimiento sindical. —¿Qué has hecho en Alemania?, ¿qué haces ahora? ¿Como vas a estar quedándote en ese hotel?, te llevare- mos a otro. Hilda Gadea era una mujer de gran corazón. Él se hospe- dó, mejor dicho, lo hospedaron en el gran hotel ¨Habana Libre¨, piso 20. Y así pasó a trabajar como traductor en un instituto. Lo vio entrar, era él, de quien había escuchado tanto. Ve- nía con el ministro de Fuerzas Armadas. Eran herma- nos, ¨uno de ellos gustaba de ir a restaurantes, un día cualquiera, para preguntar a todos como están, Raúl no hacia eso, pero, los dos eran buenos¨, remarca Víctor. Los hermanos Castro estaban presentes en muchas de las reuniones diarias de trabajo. Ernesto Guevara La Serna iba regularmente a visitar a su hija. Allí intercambiaban palabras. Prieto pudo cono- cerlo en los pequeños detalles, esos de los que nadie más sabia, solo el ¨Che¨, su hija y su ex esposa, Hilda Gadea. Le presentaron la oportunidad de poder trabajar como ministro traductor al francés. ¨Guevara era un hombre que ayudaba a todos, un día en la reunión me invitaron a declamar¨, nos cuenta. —¡Me ha robado! —clama con profunda pena. Trata de recordar el nombre. —Por gusto estás hablando de eso, si te robó, te robó pues —le dice su esposa. Regresa, ha buscado el nombre… Julio Carhuapoma, ¨ahora debe estar graduado de Educación, era un ami- go, estudiante de la Universidad Nacional del Centro del Perú, así como ustedes, venía a la casa a conversar… Se ha llevado la computadora, libros¨. ¨Tengo que regresar, puedo servir de algo a mi país, con las ideas de revolución¨. Velasco Alvarado acababa de entrar a la presidencia y Víctor volvía al país. ¨Vino un tinterillo (oficinista), nos hizo juicio de terre- no, todo mi dinero lo gasté en esta casa¨, nos cuenta. Aún parece preocupado. La peor etapa de su vida esta- ba llegando. La idea de mendigar no tuvo más espacio después del corte de su esposa, estaban desesperados. Nicolás Matayoshi vino a Huancayo y conversó con él… —Yo vengo para eso, hay diez personas que quieren irse a Canadá, quieren que les des clases de inglés —le pro- puso. A partir de ahí se dedica a dar clases. Víctor Lade- ra, amigo del fallecido poeta Alejandro Romualdo, aho- ra también vende libros y cuentos de distintos escritores, ninguno de Vargas Llosa. —¿Vargas Llosa para qué sirve? —comenta mientras re- cuerda haberlo conocido en París, muy pretencioso. El hombre que se casó a los 60 años, también habla sobre política actual, “hemos tenido un poco de suerte con este presidente, ha cortado la tarea contrarrevolucionaria lla- mada Fujimori¨, señala. —Ayer compré periódico, hoy también. Antes venían a visitarme, ahora me pongo a leer, ya hay menos aliento. Aunque a veces mi esposa me reclama porque gasto en diarios, a mí me gusta leer —nos dice, con una sonrisa de niño. Sufrió una caída este año, ya no puede escribir y sus dedos de la mano tienen poca movilidad. Quien compuso huay- nos y tunantadas para la región Junín y el Perú, no tiene quién lo lleve al hospital. Así nos retiramos, con la prome- sa de volver y llevarle a que se haga un chequeo. AVENTURA Cinthia Tapia
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    38 L a realidad nacionales buen material para repre- sentaciones humorísticas como las caricaturas y los más famosos memes, los hemos visto en todos lados, sketches que causan gracia, aunque no a todos. No siempre se puede sacar cosas “provechosas”, dado que nuestra realidad no da para tanto. La gente ve con ojos pesados el Perú en el que estamos y ya cree que no hay nada —más— que se pueda hacer. Los jóvenes de ahora están más concentrados en las redes sociales, en las fies- tas modernas y las noticias internacionales relacionadas a la moda o farándula. Y nos preguntamos, ¿en qué mo- mento dejamos de interesarnos en lo verdaderamente importante? —nuestras raíces—, para aprender a partir de ahí, de lo nuestro. Kevin Corné también ve esta realidad, pero no de ma- nera pasiva. Decidió hacer algo al respecto, hacer algo ligado a lo que llamamos cultura: música, pintura, teatro, arte. En este tiempo en el que la ciudad parece estar in- festada de lo peor de la sociedad, Uyay —colectivo que formó con Luis Delao, Yadira Coz, Renzo Carbajal, Al- berto Sánchez y Elvis Soto—, intenta darnos una mira- da más jocosa, novedosa e interesante de la realidad. Es difícil hacerlo, y mucho más que la gente lo acepte y co- mulgue contigo, pero el desafío que ellos mismos se han planteado es lograr que más gente no solo los vea, sino que compartan sus ideas. Paradójicamente, viéndolo así, no se ve tan difícil. Uyay no es sólo música, teatro y murales. Es una conden- sación de ideas que cuando la vemos parecen ocurridas o imaginadas “al toque”, pero pocas veces sabemos lo que en verdad refleja el trabajo de componer la letra de una can- ción, el guion para una obra de teatro, la idea y bosquejos de un mural. Son precisamente éstos últimos a los que te- nemos más acceso diariamente quienes transitamos por la UNCP, ya que Uyay es autor de algunos murales que adornan la interminable pared que alberga a las puertas N° 3, 4 y 5 de la Universidad Nacional del Centro del Perú. Casi siempre pasamos por ahí, pero, ¿nos hemos de- tenido a ver qué dicen?, ¿qué han querido reflejar? Es cierto que pocas personas han logrado percibir y ad- mirar el arte que contiene las imágenes estampadas en los muros, el misterio que presenta la combinación de los colores con las formas y la técnica. El colectivo universitario Uyay nos manifiesta que la cultura sigue presente en el día a día de la juventud huancaína. Sus murales han trascendido, están presentes en el Hospital El Carmen, el distrito de Cochas y empresas privadas interesadas en el arte como Wayta Café donde los tra- zos y dibujos son obra de un extremo cuidado, dedica- ción y amor por la cultura. EL AMOR POR LO NUESTRO COMIENZA HACIENDO UYAY Analí Mancha Pizarro y Javier Sanabria Reyes Javier Sanabria“Intenta darnos una mirada más jocosa, novedosa e interesante de la realidad”
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    39 El teatro esotro de los recursos que tienen, sus presen- taciones son novedosas y con sátira a la realidad actual. Redactar un guion toma en promedio dos semanas y ensayarlo otras dos semanas más, creando así con suti- leza y estilo obras que contienen una temática crítica y entretenida, las cuales pueden ser apreciadas por niños, jóvenes y adultos. Uyay ha participado en eventos como Misky Asiy don- de demostraron con gran talento artístico el colorido de la cultura huanca. También fueron partícipes y te- loneros de la inauguración de la III Feria Internacional del Libro “Perla de los Andes” de este año, lugar don- de presentaron obras de teatro para niños y realizaron conciertos para grandes y chicos; durante toda la sema- na que duró esta Feria, Uyay se hizo merecedor de pro- longados aplausos y el cariño del público espectador. En la música, Uyay ha sabido destacar gracias a que este grupo de jóvenes son dueños de voces magníficas y melodiosas, por ello fueron invitados a participar del recital musical Almandino, organizado por la Dirección Desconcentrada de Cultura - Junín. Cabe resaltar que los integrantes de este colectivo cultural son compositores de sus canciones, las cuales llenan de un sentimiento de alegría y orgullo por lo nuestro, por nuestra cultura Huanca y sobre todo inspiración para aportar al movimiento que ellos están logrando impulsar. Pero, ¿qué significa Uyay? Para el director de este co- lectivo universitario, Kevin Corné, la verdadera traduc- ción de esta palabra es “trabajo en equipo”, la unión de cuatro letras puede expresar mucho, no solo para ellos, sino también para todos quienes como yo, lo vamos conociendo. Uyay es la mejor forma de decir a todos que debemos trabajar en equipo, unidos como hermanos, en esta so- ciedad que pretende individualizarnos, solo trabajando juntos podemos conseguir la libertad de nuestros pue- blos, de nuestra cultura y de nosotros mismos. Finalmente, el colectivo cultural nos invita a ser parte de sus ideales: hacer Uyay, con la familia, amigos, cole- gas o desconocidos. Aprovechar las oportunidades que nos brinda la vida para valorar lo nuestro y compartirlo a través del arte, la música, la pintura, el teatro y todas las manifestaciones que se nos puedan ocurrir para de esta manera, sentirnos dignos y felices de ser huancas, de amar lo nuestro. CULTURA “Son compositores de sus canciones, las cuales llenan de un sentimiento de alegría y orgullo por lo nuestro, por nuestra cultura Huanca” Javier Sanabria
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    40 E n la nochedel 22 de agosto, en el distrito de Hual- huas, aparece un grupo de personas disfrazadas avanzando por la calle Ugarte, siendo acompaña- dos por una banda de músicos. Las personas alborotadas llevan entre manos sus celulares para poder grabarlos y tener así un recuerdo de estos protagonistas. Es fiesta de víspera en honor a su patrón San Roque, fiesta que dura hasta el 28 del mismo mes. El principal atractivo son unos personajes multicolores, que con una manta matiz en manos, dan vueltas y vueltas al ritmo de la banda. Los castillones están a punto de ser encendi- dos. El sonido invade a estos peculiares personajes que se dividen en dos grandes asociaciones: La Sociedad de Avelinos Auxilios Mutuos (SAAM) y la Sociedad de Avelinos San Roque (SASAR), la primera está confor- mada por “El pueblo” y la segunda por “Los adinerados”. La rivalidad entre estas asociaciones por hacer la mejor fiesta, está en pie. El origen de esta contienda se remonta al año 1961, cuando SASAR se funda como asociación de Avelinos y “pasa” la fiesta con el característico poncho y sombrero de paja. Años más tarde, esta asociación propondría re- visar cuánto gana cada uno, haciendo una evaluación de esas que se realizan para sacar un préstamo del banco: si tenías el dinero necesario, podías “pasar” la fiesta con ellos. En cambio, la SAAM, que se formó en el año 1969, recibía a la gente, ya sea humilde o de dinero, con una frase: “Auxilios mutuos”. Ellos llevan un poncho plomo solo en la noche de toril, con ello reflejan la humildad. La rivalidad entre ambas asociaciones por querer ganar una competencia se ha hecho cada vez más costosa. Cada pareja de Avelinos tiene que hacer gastos considerables tanto en la banda como en las famosas corridas de toros, toril y víspera. El día central, 23 de agosto, acompañados cada uno por sus bandas, se dirigen a hacer un espectáculo y, como es tradición, se realiza un partido de fútbol entre estas dos asociaciones en el estadio, el ganador es premiado con dos torres de 10 cajitas de cerveza “nada más”, además ¡ASÍ SOMOS LOS HUALHUINOS! Jheyser Poma Porras y Franz Tello Dorregaray “Esto es Hualhuas, y es por eso que se les reconoce, por ser muy vanidosos” Jheyser Poma
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    41 podemos ser partede una costumbre llamada la shacta- da, en la que cada Avelino realiza una pequeña prepara- ción de mesa, poniendo comidas pequeñas en miniatura e invitando a la gente para su degustación, esto por parte de los hijos del pueblo: SAAM. Sabemos que todos los Avelinos se esfuerzan por pre- sentar lo mejor para la fiesta más grande de Hualhuas. Pero de entre todos ellos destaca Coquí Hinostroza, un tipo con cara de pocos amigos, pero muy humilde. Él “pasó” fiesta este año y comenta que tan solo en banda gastó más de 50 mil soles en una semana. En la corrida de toros gastó 70 mil soles, esto debido a que se trajeron toros encajonados de casta, de una ganadería llamada Dinastía Quiñonez de Ica. Son toros de muerte, pero no los matan, sino que, solo muestran un espectáculo para el deleite de la gente y ya. En castillones se gastó 30 mil soles. Esto es Hualhuas, y es por eso que se les reconoce, por ser muy vanidosos. A la mañana del 24, se realiza la primera corrida organi- zada por los mayordomos, acompañados de sus Avelinos y de una imponente banda que deslumbra a uno cuando lo ve entrar. Luego vendría la noche toril, en la que sa- len de seis a ocho toros. Pasan al día 25 y el organizador de la corrida es SASAR, como quién diría, “los pitucos del barrio”, y al día siguiente los Avelinos de SAAM son quienes animan, dando y aventando los regalos para to- dos los espectadores que están por los palcos, un espec- táculo que a la gente de Hualhuas les gusta apreciar. La banda contagia su melodía a todo aquel que la escucha, más aún si tocan Así somos los hualhuinos, el himno que refleja las vivencias del poblador y recuerda su juventud, y más aún si lo cantas borracho, porque no es usual en- contrar a un Avelino "sano" durante toda esta fiesta. Coquí Hinostroza, el joven humilde de SAAM, me co- menta que cada desayuno que ellos realizan como aso- ciación, es donde la gente se identificaba, pues servían a todos, cosa que no pasaba con SASAR, en donde solo puede entrar uno si tiene una invitación o si eres parte de algún familiar. La tarde del 27, en el parque principal de Hualhuas, en- cuentro torres de cerveza, unas 100 aproximadamente. Celebrando entre la gente, Robert Ramos Medina, que "pasó" la fiesta con SASAR, me cuenta que el gasto que ellos realizan no se compara en nada a los de la otra aso- ciación. En la corrida aproximadamente gastan 50 mil soles. En banda llegan a una cantidad considerable de 70 mil soles. Fuera de la comida, que es de estilo gourmet, unos 10 mil soles. A esto se suman las invitaciones que ellos realizan en materiales de buena calidad como en papel couché, una inversión millonaria que llega casi a los 350 mil soles. Se oyen las bandas, concursan entre ellas como si fueran guerreros a muerte con su instrumento como espada en mano a querer “matarse”. Al igual que la grandeza en su celebración, grande es la rivalidad de querer ser el mejor. No sabemos si será un acto de fe o si solo el ego de querer ser los mejores, o quizá sea solo un acto de fanatismo por parte de la gente hualhuina, lo que sí sabemos es que es una tradición que seguirá por muchos años más, pues es algo propio de su población, de gozar al Avelino multico- lor, que nos recuerda la noche de víspera en la que baila- ban con una manta en mano dando vueltas, cantando y gritando de corazón… ¡Así somos los hualhuinos! “La banda contagia su melodía a todo aquel que la escucha” COSTUMBRE Jheyser Poma
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    42 H ola soy Ángelay hoy les voy a narrar una de las tantas historias de copas, noches de risa y madrugadas de inconsciencia en el centro de Huancayo. Recuerdo la primera vez que libé, cursaba el II semestre de mi carrera, ahora estoy a dos meses de graduarme y no cabe duda que el tiempo se desvaneció como el algodón de azúcar sobre el agua. Esa tarde culminó con el “hígado afuera” y una enorme sonrisa, pero como dicen, la primera no siempre es la mejor y, en efecto, no fue la número uno del top de mis borracheras, pues después descubriría otros lugares donde beber no se resumiría en la inconsciencia; sino en disfrutar más de la compañía y el exótico sabor del alcohol combinado con ingredientes “afrodisíacos” que le dan ese toque de placer que busca todo buen bebedor. Viernes por la tarde. Iba saliendo de la universidad con mi gran amiga Lizbeth, ella es fotógrafa y una excelente persona. Eran casi las 6:00 p. m. y estábamos afuera de la UNCP, donde coincidentemente nos encontramos con nuestro amigo Chance. Él nos invitó a comer. No- sotras accedimos y pronto ya estábamos en el Centro, ahí donde la noche no termina, donde el tránsito es continuo, donde la música de las discotecas llama hasta al peor bailarín para “echarse unos pasos” y el ambiente de los bares invita a disfrutar de una agradable velada. Ubicados en Puno y Real, pensamos cuál sería la mejor opción. La idea era salir a comer, por lo cual Liz propuso el restaurante - fuente de soda El Inca. Anteriormente me había hablado del lugar, decía que, si quería probar el mejor calientito de naranja en Huan- cayo, debería visitarlo. Para quienes desconozcan, el calientito es un "elixir" que conlleva una mezcla de pis- co peruano, canela y clavo, jugo de naranja, gotitas de limón, una infusión caliente y su infaltable vasito con "miel" para acompañar. El Inca nos ofrecía lo que bus- cábamos, entonces Chance y yo aceptamos. Ya dentro, pedimos alitas broaster y tres calientes de naranja, aho- ra sabríamos si era cierto lo que Liz decía. En algunos minutos nuestro pedido estaba servido. Después de un clásico e infaltable “¡salud!”, injerimos el brebaje. Debo admitir que como en muchas ocasiones, Liz había dado en el clavo, ese calientito fue el mejor que había probado, dulce y con ese toque de acidez exacto, bastante concen- trado, el nivel de alcohol perfecto y la cantidad necesaria de miel. Chance y yo estábamos más que satisfechos, por lo que terminamos con nueve vasitos de calientes sobre la mesa. Quisimos quedarnos y alargar la noche, pero la “economía apretaba”, entonces nos retiramos. El Inca es un lugar donde puedes reunirte con tus ami- gos o familiares y aprovechar para conocerse más. Con- fraternizar y gozar con quienes más quieres. No hay ¿VAMOS AL INCA? Lizbeth Prado Santivañez y Ángela Toro Palma Lizbeth Prado
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    43 música para bailar,solo para escuchar y relajarse. Ideal y acogedor para compartir, de hecho, fue creado con ese propósito. Después de varias noches de reuniones imprevistas, hoy Liz y yo nos encontramos aquí con José, un amigo con el conocimiento suficiente para contarnos sobre este lu- gar que tiene 75 años de existencia. Muchas generacio- nes han pasado por sus mesas, al igual que anécdotas de amigos. José Miguel Velit trabajó el formato americano de esos tiempos, cuando las fuentes de soda no existían en Huancayo, así que le propuso esa idea a Carlos Ca- llmel del Solar, dueño del terreno, quien, sin dudarlo, adoptó la idea y le alquiló el local ubicado en Jr. Puno N° 530 (donde aún continúan), ahí comenzó todo. La primera idea era hacer un lugar donde comer y dis- frutar de alguna bebida no alcohólica o alcohólica, pero en menor grado, y, ¿por qué Inca? Carlos como dueño del área y socio del negocio propuso el nombre, José es- tuvo de acuerdo, acotando: "Inca porque se quería dar un toque autóctono relacionado a la cultura peruana, pero con una cautivadora infraestructura norteamericana". Los dueños encargados han ido rotando, desde 1943 fue- ronCarlosyJoséquienesdieronempujealestablecimiento; hasta que en 1987 dejaron a cargo a Carlos Miranda Gui- llén, un ciudadano extranjero quien, tras una serie de ne- gocios con los entonces dueños, adquirió la propiedad del restaurant y a partir de 1992 figura como gerente general y representante legal, renovando además algunos implemen- tos del local sin perder su esencia y estilo. Desde 1993 es formalmenteunaextensióndebebidasycomidaenlazona. Ahora observamos a la gran cantidad de gente que acu- de al local, todos disfrutando de su estadía, entre risas, algunos quizá desahogando su día, otros negociando, celebrando y hasta personas esperando su turno para ingresar. Pudimos notar un sinfín de motivos para en- contrarse en el punto perfecto. Carlos Miranda hizo un buen trabajo, implementó la venta de los famosos calientitos, sello representativo de El Inca. Pero como nada es eterno, años después tuvo que retirarse del Perú, además había incurrido en una deuda de beneficios sociales con sus trabajadores que no pudo asumir, entonces al ver que el negocio camina- ba por sí solo, decidió dejárselo a los colaboradores en forma de pago; ellos continuaron con el establecimien- to comercial, añadiendo nuevos platos y bebidas, eso sí, conservando siempre la esencia del lugar. En 1998, los tiempos habían cambiado y con ello la idio- sincrasia de las personas, ahora otros eran los gustos y El Inca debía acoplarse, así empezó el boom de los calienti- tos. El mercado huancaíno era ideal y ellos tenían su se- llo, así que avanzan con la venta de tragos. A la fecha, los trabajadores, empleados y a la vez socios, por un com- promiso de palabra y escrito, son quienes administran El Inca Restaurante S.R.LTDA. Después de nuestra conversación, José, Liz y yo hace- mos un último brindis, no nos apresuramos, pues los tres queremos disfrutar de ese exótico y singular aroma de los únicos y exclusivos calientitos de El Inca, así que nuevamente: ¡salud! ENCUENTRO Lizbeth Prado
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    Facultad de Ciencias dela Comunicación