Las escaleras con rampa se utilizan en la rehabilitación de pacientes para realizar ejercicios de ascenso y descenso que mejoran la fuerza muscular y equilibrio. Suelen consistir en dos series de escalones de diferentes alturas o una escalera y rampa continua con barandillas a 90 cm. Se usan después de iniciar la marcha con barras paralelas para introducir más dificultad y preparar al paciente para usar escaleras en la vida diaria.