Ferreiro y Teberosky estudiaron cómo los niños construyen su conocimiento sobre la escritura a través de varias etapas: presilábica, silábica y alfabética. En la etapa presilábica, los niños usan garabatos y simulaciones de letras sin valor convencional, luego usan grafías convencionales de forma lineal y variable, y finalmente usan un número variable de letras para representar palabras. En la etapa silábica, los niños relacionan grafías con sílabas pero usan una letra por sí