Escuela maternal francesa
La escuela maternal francesa tiene como a su máxima creadora y responsable a Pauline
Kergomard (1838-1925).
Ella defendía una escuela maternal más estimulante para la evolución física e intelectual de los
niños. Pretendía extender una metodología que respetara al niño, por lo que se dedicó a la
formación de maestras y al desarrollo de la coeducación.
Hablando los textos extraídos de su libro L’éducation maternelle dans l’écol, podemos extraer
a su vez una serie de ideas principales esenciales para poder entender el tipo de escuela que
planteaba Kergomard.
1. Lo que se pretende es que las maestras tengan perfectamente claros los contenidos a
impartir, de esta forma se evitaran los momentos de inseguridad. El docente por
tanto debe de estar seguro de los contenidos que va a explicar para llegar a sus
alumnos de forma directa y clara, es decir, para poder producir un aprendizaje de los
que entran y cambian la concepción del alumno.
2. Los ejemplos, anécdotas... en el tipo de aprendizaje que propone Kergomard son
esenciales, porque son estos los que van a atrapar la atención del alumno. Pero estos
ejemplos deben de ser lo más cercanos posibles a el día a día del alumno, ya que si es
una experiencia vivida por el niño se recordará de una manera más profunda y
prolongada.
3. Son importantes los elementos escritos pero deben contrastarse con una buena
explicación oral que sea entendible por los niños, es decir, una explicación sencilla
pero eficaz.
4. Lo más importante que expone el texto, desde nuestro punto de vista, es la idea de
que se trata de vocación, de una ayuda desinteresada que presta la maestra a sus
alumnos, de amor y paciencia, de no solo querer hacer las cosas bien y de que sus
alumnos aprendan, sino de algo que va mucho más allá.

Si comparamos todas estas ideas que hemos podido extraer de los textos del magnífico libro
de Pauline Kergomard con la actualidad, nos damos cuenta de que han sido de gran ayuda, ya
que dicha profesión, la de ser educador, la de transmitir aprendizaje, y sobre todo, en infantil,
debe de ser totalmente vocacional, y si se tiene dicha vocación para enseñar a los niños y más
en las edades comprendidas entre los 3 y 6 años, se va a dedicar todo el tiempo posible a que
sea un aprendizaje directo, claro, preparado, y sobre todo que llame la atención de los niños.
Es por esto que creemos que la idea de formar a las maestras de Pauline Kergomard ha tenido
una gran repercusión en la actualidad. Día a día se debe pretender que los niños aprendan
pero que sobre todo sean niños y como tales aprendan según su edad y según sus
capacidades, y se debe de tener la paciencia para poder enseñar y llamar la atención de los
niños y sobre todo en estas edades, ya que los niños son esponjas que adquieren muchos
conocimientos, y es por eso que debe de ser un aprendizaje vistoso y claro que se interiorice
en el niño para no ser olvidado.

Práctica 3: Escuela maternal francesa

  • 1.
    Escuela maternal francesa Laescuela maternal francesa tiene como a su máxima creadora y responsable a Pauline Kergomard (1838-1925). Ella defendía una escuela maternal más estimulante para la evolución física e intelectual de los niños. Pretendía extender una metodología que respetara al niño, por lo que se dedicó a la formación de maestras y al desarrollo de la coeducación. Hablando los textos extraídos de su libro L’éducation maternelle dans l’écol, podemos extraer a su vez una serie de ideas principales esenciales para poder entender el tipo de escuela que planteaba Kergomard. 1. Lo que se pretende es que las maestras tengan perfectamente claros los contenidos a impartir, de esta forma se evitaran los momentos de inseguridad. El docente por tanto debe de estar seguro de los contenidos que va a explicar para llegar a sus alumnos de forma directa y clara, es decir, para poder producir un aprendizaje de los que entran y cambian la concepción del alumno. 2. Los ejemplos, anécdotas... en el tipo de aprendizaje que propone Kergomard son esenciales, porque son estos los que van a atrapar la atención del alumno. Pero estos ejemplos deben de ser lo más cercanos posibles a el día a día del alumno, ya que si es una experiencia vivida por el niño se recordará de una manera más profunda y prolongada. 3. Son importantes los elementos escritos pero deben contrastarse con una buena explicación oral que sea entendible por los niños, es decir, una explicación sencilla pero eficaz. 4. Lo más importante que expone el texto, desde nuestro punto de vista, es la idea de que se trata de vocación, de una ayuda desinteresada que presta la maestra a sus alumnos, de amor y paciencia, de no solo querer hacer las cosas bien y de que sus alumnos aprendan, sino de algo que va mucho más allá. Si comparamos todas estas ideas que hemos podido extraer de los textos del magnífico libro de Pauline Kergomard con la actualidad, nos damos cuenta de que han sido de gran ayuda, ya que dicha profesión, la de ser educador, la de transmitir aprendizaje, y sobre todo, en infantil, debe de ser totalmente vocacional, y si se tiene dicha vocación para enseñar a los niños y más en las edades comprendidas entre los 3 y 6 años, se va a dedicar todo el tiempo posible a que sea un aprendizaje directo, claro, preparado, y sobre todo que llame la atención de los niños. Es por esto que creemos que la idea de formar a las maestras de Pauline Kergomard ha tenido una gran repercusión en la actualidad. Día a día se debe pretender que los niños aprendan pero que sobre todo sean niños y como tales aprendan según su edad y según sus capacidades, y se debe de tener la paciencia para poder enseñar y llamar la atención de los niños y sobre todo en estas edades, ya que los niños son esponjas que adquieren muchos conocimientos, y es por eso que debe de ser un aprendizaje vistoso y claro que se interiorice en el niño para no ser olvidado.