Se realizaron 7 experimentos en los que se colocaron diferentes sales como cloruro de sodio, litio, potasio, cobre, bario, estroncio y magnesio en un clip y se expusieron a una llama. En cada caso, la llama cambió de color a una longitud de onda característica, y se calculó la frecuencia y energía asociada a cada longitud de onda.