El documento analiza la infraestructura de transporte en España, destacando el déficit en la eficiencia a pesar de contar con extensas redes de carreteras y AVEs, que no han generado el empleo esperado. Se critica el gasto en nuevas obras y planes de transporte que no justifican su coste frente a la crisis económica actual, argumentando que deberían priorizarse proyectos de menor impacto económico pero más beneficiosos para las comunidades. Además, se expone la oposición ciudadana a ciertas obras en Logroño, evidenciando el rechazo a inversiones consideradas innecesarias y perjudiciales para la vida local.