El documento describe el desarrollo de los campus universitarios en Chile durante el siglo XX. Las universidades experimentaron un rápido crecimiento para satisfacer la demanda de educación profesional, lo que llevó a la creación de nuevos campus en Santiago y regiones. Los campus se diseñaron siguiendo los principios del urbanismo moderno, con un énfasis en la creación de un espacio central abierto que sirviera como corazón de la comunidad universitaria y permitiera el intercambio de ideas.