La sociedad medieval estaba dividida en estamentos o grupos cerrados con funciones delimitadas: la nobleza se dedicaba a la guerra, el clero a la oración y los campesinos al trabajo de la tierra. La nobleza estaba formada por señores feudales y caballeros que luchaban por ampliar sus territorios, mientras que los caballeros debían proteger la propiedad de sus señores y cumplir una serie de valores. Los campesinos, que constituían el 90% de la población, vivían bajo la dependencia de los señores feudales y trabajaban duramente