El documento contrasta la exploración y explotación del conocimiento. La exploración implica búsqueda, descubrimiento e innovación mientras que la explotación implica refinamiento, eficiencia y producción. Separar las unidades de exploración y explotación permite mantener diferentes procesos y culturas, pero una relación ejecutiva ajustada logra un balance entre ambas. Las organizaciones ambidiestras pueden explorar nuevas capacidades al tiempo que explotan las existentes.