El documento argumenta que la escuela debe enseñar expresión oral ya que es tan importante como la escrita para funcionar en la sociedad actual. Propone que la escuela debería enseñar habilidades como hacer presentaciones, debates y comunicaciones telefónicas para preparar a los estudiantes para situaciones académicas y laborales. También discute la importancia de enseñar las lenguas propias de las comunidades bilingües, no solo el castellano, para que los estudiantes se desenvuelvan con igual capacidad en ambas lenguas.