El documento describe el impacto del modelo de financiamiento de la educación superior en Chile introducido en 1981. Asigna un tercio de los recursos fiscales a universidades públicas basado en méritos académicos y beneficios por captación de estudiantes de escuelas de alto rendimiento. Esto ha creado inequidades, afectando en particular a universidades regionales como la Universidad de Tarapacá, la cual depende en gran medida de estudiantes locales. Se proponen varias reformas para mejorar la equidad y financiamiento estructural de universidades públic