El documento discute la situación actual de la educación superior en Perú. Resalta que el financiamiento estatal ha disminuido constantemente, mientras que la matrícula universitaria ha crecido rápidamente. Propone que las universidades privadas y públicas deben asociarse más con las empresas para obtener financiamiento adicional y alinear mejor la oferta educativa con las necesidades del mercado laboral.