Los reflejos se definen como respuestas automáticas e involuntarias del cuerpo a estímulos. Un reflejo implica generalmente un movimiento muscular o la secreción de una glándula y ocurre a través de un arco reflejo que incluye un receptor, una neurona sensitiva, un centro integrador en la médula espinal, una neurona motora y un efecto muscular o glandular. Algunos ejemplos de reflejos comunes son el reflejo de prensión palmar y el reflejo de la rodilla.