La familia es un sistema dinámico con roles fijos y vínculos afectivos cuya finalidad es generar nuevos individuos a la sociedad. Una familia funcional cumple objetivos como seguridad afectiva a través de comunicación apropiada, mientras que factores como abuso de sustancias o conflictos pueden llevar a la disfuncionalidad. El adicto se ve atrapado entre dependencia familiar y diferenciación, usando la adicción paradójicamente para mantener ambos vínculos.