El documento describe los procedimientos de la Inquisición española. Comenzaba con una denuncia o acusación, luego los inquisidores examinaban testigos y calificadores determinaban si había herejía. Si la había, se detenía al acusado. También se podía iniciar mediante una inquisición general o especial. Se usaban edictos de gracia y de fe para que la gente confesara herejías.