El documento describe tres civilizaciones antiguas: los fenicios, los hebreos y los persas. Los fenicios se asentaron en la costa del Mediterráneo y se dedicaron al comercio marítimo, desarrollando la metalurgia, cerámica y tejidos. Los hebreos se establecieron en varias regiones y se caracterizaron por su monoteísmo y espiritualidad. Los persas fueron un pueblo guerrero que creó un gran imperio bajo gobernantes llamados sátrapas, con religión mazdeísta