El documento discute si hay una contradicción entre la fe y la razón. Explica que la Ilustración elevó la razón sobre la fe, creando dos posiciones extremas: quienes subordinan la fe a la razón y quienes rechazan la razón. Sin embargo, la Biblia no muestra una oposición entre ellas. La fe cristiana está fundamentada en hechos como la resurrección de Cristo, y Jesús pidió amar a Dios con la mente. Por lo tanto, no es una fe ciega sino racional.