El documento detalla la necesidad de adaptar las estrategias de fidelización a un entorno 2.0 caracterizado por un consumidor más informado y crítico. Presenta un cambio de enfoque hacia la fidelización emocional, promoviendo la interacción bidireccional y la personalización a través de nuevas tecnologías y canales de comunicación. Se enfatiza la importancia de generar experiencias y conexiones emocionales con los clientes para fortalecer la lealtad a las marcas.