El documento resume tres temas centrales de la teología natural de San Agustín: 1) las pruebas de la existencia de Dios como fundamento de las verdades eternas e inmutables, 2) la esencia metafísica de Dios como ser sumamente perfecto e inmutable en contraste con la realidad mutable, y 3) la doctrina del ejemplarismo en que Dios creó el mundo según modelos eternos e inmutables preexistentes en su mente.