El documento aborda la filosofía medieval a través de figuras clave como Boecio, Escoto Erígena, San Anselmo y Pedro Abelardo, quienes contribuyeron significativamente a temas como la lógica, la teología y el problema de los universales. Boecio se centró en la relación entre lo divino y el mal, mientras que Erígena exploró la naturaleza de Dios y la creación, y Anselmo defendió la relación entre fe y razón. Abelardo, por su parte, propuso una solución al debate sobre los universales que combinaba aspectos del realismo y el nominalismo.