El documento describe la influencia del cristianismo en el desarrollo de la filosofía medieval. Discutió cómo la filosofía cristiana dominó esta época y se dividió en dos etapas principales: la patrística y la escolástica. La escolástica se centró en problemas como la cuestión de los universales y figuras clave como Tomás de Aquino trataron de armonizar la fe y la razón.