La ontología medieval consideraba a Dios como el ser supremo y creador de todo. Los principales filósofos medievales que estudiaron la ontología fueron Santo Tomás de Aquino, Boecio, San Agustín y San Anselmo. Cada uno de ellos concibió a Dios y la naturaleza del ser de manera diferente pero coincidieron en que Dios es la fuente y sustento del ser de todas las cosas.