El flujo de caja es una herramienta financiera crucial que permite a las empresas visualizar su liquidez y tomar decisiones informadas sobre ingresos y egresos. Facilita la planificación financiera y ayuda a evaluar la salud económica del negocio, indispensable para su estabilidad a largo y corto plazo. Un adecuado flujo de caja mejora la toma de decisiones y garantiza la viabilidad del negocio.