En algunas regiones le dicen Poira.

Dicen que es un personaje monstruoso, cubierto de pelaje abundante, que más
parece que estuviera envuelto en una luenga cabellera. Tiene manos
grandes, con unas largas y afiladas como las de una fiera.
La diversidad de leyendas que se cuentan sobre las hazañas o artificios como
actúa, constituyen una riqueza folclórica para esta tierra tolimense.
Los pescadores lo califican de travieso, andariego, aventurero, brujo y libertino.
Se quejan de hacerles zozobrar sus embarcaciones, de raptarles los mejores
bogas, de robarles las carnadas y los anzuelos; dicen que les enreda las redes
de pescar, les ahuyenta los peces, castiga a los hombres que no oyen misa y
trabajan en día de precepto, llevándoselos a las insondables cavernas que
posee en el fondo de los grandes ríos.
Se trata de un personaje que vivió en épocas pretéritas en diferentes
pueblos. Era un enigmático hombre que vestía de negro y se ponía un gran
sombrero del mismo color, montaba un brioso caballo también negro que se
confundía con la noche, no hablaba con nadie y a nadie le hacía daño;
aparecía y desaparecía como por encanto.
El anciano se le encontraba en las orillas del camino y aunque ya murió, la
gente sigue sintiendo su presencia. Físicamente se le describe como un
hombre maduro, con un sombrero grande, bien vestido, de rostro sombrío y
en actitud de observación permanente. Las personas que lo han visto
aseguran que lo acompañan dos enormes perros negros cogidos por
gruesas cadenas.
Los trasnochadores que lo han visto o a quienes se les ha presentado,
dicen ver la figura que les sale al camino, los hace correr y les va gritando
"SI TE ALCANZO TE LO PONGO", siempre persigue a los borrachos, a los
peleadores, a los trasnochadores y los jugadores tramposos y
empedernidos. Aprovecha los sitios solitarios. En noches de luna es fácil
confundirlo con las sombras que proyectan las ramas y los arbustos.
Llega siempre de noche a todo galope, acompañado de un fuerte viento
Considerable como una de las leyendas más conocidas del
llano. Cuenta la vida del hombre que quería ser el más
poderoso de la región, su nombre era Juan Francisco Ortiz,
amo y señor de las tierras de la Macarena.
Este señor hizo un pacto con el diablo en el cual le
entregaba su mujer e hijos, a cambio de mucho dinero,
ganado y tierras.
El diablo le dijo a Juan que agarrara un sapo y una gallina, a
los cuales debería coserle los ojos y enterrarlos vivos un
Viernes Santo a las doce de la noche, en un lugar apartado,
luego debería invocar el alma y el corazón. Juan cumplió
con lo encomendado. Pasando varios días, el hombre se dió
cuenta que los negocios prosperaban. Una madrugada se
levantó temprano, y al ensillar su caballo divisó un
imponente toro negro, con los cuatro cascos y los dos
cachos blancos. Pasó este hecho desapercibido y se fué a
trabajar como de costumbre.
La llorona convertida en el espíritu vagabundo de una mujer que
lleva un niño en el cuadril, hace alusión a su nombre porque vaga
llorando por los caminos. Se dice que nunca se le ve la cara y llora
de vergüenza y arrepentimiento por lo que hizo a su familia.
Quienes le han visto dicen que es una mujer revuelta y
enlodada, ojos rojizos, vestidos sucios y deshilachados. Lleva
entre sus brazos un bultico como de niño recién nacido. No hace
mal a la gente, pero causan terror sus quejas y alaridos gritando a
su hijo.
Las apariciones se verifican en lugares solitarios, desde las ocho
de la noche, hasta las cinco de la mañana. Sus sitios preferidos
son las quebradas, lagunas y charcos profundos, donde se oye el
chapaleo y los ayes lastimeros. Se les aparece a los hombres
infieles, a los perversos, a los borrachos, a los jugadores y en
Los campesinos y leñadores que la han visto, dicen
que es una señora corpulenta, elegante, vestida de
hojas frescas y musgo verde, con un sombrero cubierto
de hojas y plumas verdes. No se le puede apreciar el
rostro porque el sombrero la opaca. Hay mucha gente
que conoce sus gritos o bramidos en noches oscuras y
de tempestad peligrosa. Vive en sitios enmarañados,
con árboles frondosos, alejada del ruido de la
civilización y en los bosques cálidos, con animales
dañinos.
Los campesinos cuentan que cuando la Madremonte
se baña en las cabeceras de los ríos, estos se
enturbian y se desbordan, causan inundaciones,
borrascas fuertes, que ocasionan daños espantosos.
Castiga a los que invaden sus terrenos y pelean por
linderos; a los perjuros, a los perversos, a los esposos
infieles y a los vagabundos. Maldice con plagas los
ganados de los propietarios que usurpan terrenos
ajenos o cortan los alambrados de los colindantes.
Habita entre la maraña espesa de la selva virgen, en las
cumbres de la llanura. Con la única pata que tiene
avanza con rapidez asombrosa. Es el endriago más
temido                                               por
colonos, mineros, cazadores, caminantes, agricultores
y leñadores.
Algunos aventureros dicen que es una mujer bellísima
que los llama y los atrae para enamorarlos, pero
avanza hacía la oscuridad del bosque a donde los va
conduciendo con sus miradas lascivas, hasta
transformarse en una mujer horrible con ojos de
fuego, boca desproporcionada de donde asoman unos
dientes de felino y una cabellera corta y despeinada
que cae sobre el rostro para ocultar su fealdad.
En otras ocasiones, oyen los lamentos de una mujer
extraviada; la gritan para auxiliarla, pero los quejidos
van tornándose más lastimeros a medida que avanza
hacia la víctima y cuando ya está muy cerca, se
convierte en una fiera que se lanza sobre la persona, le

Folclor

  • 2.
    En algunas regionesle dicen Poira. Dicen que es un personaje monstruoso, cubierto de pelaje abundante, que más parece que estuviera envuelto en una luenga cabellera. Tiene manos grandes, con unas largas y afiladas como las de una fiera. La diversidad de leyendas que se cuentan sobre las hazañas o artificios como actúa, constituyen una riqueza folclórica para esta tierra tolimense. Los pescadores lo califican de travieso, andariego, aventurero, brujo y libertino. Se quejan de hacerles zozobrar sus embarcaciones, de raptarles los mejores bogas, de robarles las carnadas y los anzuelos; dicen que les enreda las redes de pescar, les ahuyenta los peces, castiga a los hombres que no oyen misa y trabajan en día de precepto, llevándoselos a las insondables cavernas que posee en el fondo de los grandes ríos.
  • 3.
    Se trata deun personaje que vivió en épocas pretéritas en diferentes pueblos. Era un enigmático hombre que vestía de negro y se ponía un gran sombrero del mismo color, montaba un brioso caballo también negro que se confundía con la noche, no hablaba con nadie y a nadie le hacía daño; aparecía y desaparecía como por encanto. El anciano se le encontraba en las orillas del camino y aunque ya murió, la gente sigue sintiendo su presencia. Físicamente se le describe como un hombre maduro, con un sombrero grande, bien vestido, de rostro sombrío y en actitud de observación permanente. Las personas que lo han visto aseguran que lo acompañan dos enormes perros negros cogidos por gruesas cadenas. Los trasnochadores que lo han visto o a quienes se les ha presentado, dicen ver la figura que les sale al camino, los hace correr y les va gritando "SI TE ALCANZO TE LO PONGO", siempre persigue a los borrachos, a los peleadores, a los trasnochadores y los jugadores tramposos y empedernidos. Aprovecha los sitios solitarios. En noches de luna es fácil confundirlo con las sombras que proyectan las ramas y los arbustos. Llega siempre de noche a todo galope, acompañado de un fuerte viento
  • 4.
    Considerable como unade las leyendas más conocidas del llano. Cuenta la vida del hombre que quería ser el más poderoso de la región, su nombre era Juan Francisco Ortiz, amo y señor de las tierras de la Macarena. Este señor hizo un pacto con el diablo en el cual le entregaba su mujer e hijos, a cambio de mucho dinero, ganado y tierras. El diablo le dijo a Juan que agarrara un sapo y una gallina, a los cuales debería coserle los ojos y enterrarlos vivos un Viernes Santo a las doce de la noche, en un lugar apartado, luego debería invocar el alma y el corazón. Juan cumplió con lo encomendado. Pasando varios días, el hombre se dió cuenta que los negocios prosperaban. Una madrugada se levantó temprano, y al ensillar su caballo divisó un imponente toro negro, con los cuatro cascos y los dos cachos blancos. Pasó este hecho desapercibido y se fué a trabajar como de costumbre.
  • 5.
    La llorona convertidaen el espíritu vagabundo de una mujer que lleva un niño en el cuadril, hace alusión a su nombre porque vaga llorando por los caminos. Se dice que nunca se le ve la cara y llora de vergüenza y arrepentimiento por lo que hizo a su familia. Quienes le han visto dicen que es una mujer revuelta y enlodada, ojos rojizos, vestidos sucios y deshilachados. Lleva entre sus brazos un bultico como de niño recién nacido. No hace mal a la gente, pero causan terror sus quejas y alaridos gritando a su hijo. Las apariciones se verifican en lugares solitarios, desde las ocho de la noche, hasta las cinco de la mañana. Sus sitios preferidos son las quebradas, lagunas y charcos profundos, donde se oye el chapaleo y los ayes lastimeros. Se les aparece a los hombres infieles, a los perversos, a los borrachos, a los jugadores y en
  • 6.
    Los campesinos yleñadores que la han visto, dicen que es una señora corpulenta, elegante, vestida de hojas frescas y musgo verde, con un sombrero cubierto de hojas y plumas verdes. No se le puede apreciar el rostro porque el sombrero la opaca. Hay mucha gente que conoce sus gritos o bramidos en noches oscuras y de tempestad peligrosa. Vive en sitios enmarañados, con árboles frondosos, alejada del ruido de la civilización y en los bosques cálidos, con animales dañinos. Los campesinos cuentan que cuando la Madremonte se baña en las cabeceras de los ríos, estos se enturbian y se desbordan, causan inundaciones, borrascas fuertes, que ocasionan daños espantosos. Castiga a los que invaden sus terrenos y pelean por linderos; a los perjuros, a los perversos, a los esposos infieles y a los vagabundos. Maldice con plagas los ganados de los propietarios que usurpan terrenos ajenos o cortan los alambrados de los colindantes.
  • 7.
    Habita entre lamaraña espesa de la selva virgen, en las cumbres de la llanura. Con la única pata que tiene avanza con rapidez asombrosa. Es el endriago más temido por colonos, mineros, cazadores, caminantes, agricultores y leñadores. Algunos aventureros dicen que es una mujer bellísima que los llama y los atrae para enamorarlos, pero avanza hacía la oscuridad del bosque a donde los va conduciendo con sus miradas lascivas, hasta transformarse en una mujer horrible con ojos de fuego, boca desproporcionada de donde asoman unos dientes de felino y una cabellera corta y despeinada que cae sobre el rostro para ocultar su fealdad. En otras ocasiones, oyen los lamentos de una mujer extraviada; la gritan para auxiliarla, pero los quejidos van tornándose más lastimeros a medida que avanza hacia la víctima y cuando ya está muy cerca, se convierte en una fiera que se lanza sobre la persona, le