El Mar Caribe ha sido históricamente un lugar de conexión cultural y económica, caracterizado por la interacción entre diversas potencias coloniales y la resistencia de sus pobladores. Desde el punto de vista ambiental, el Caribe se destaca por su biodiversidad y ecosistemas variados, incluyendo arrecifes de coral y manglares, que enfrentan retos relacionados con la explotación insostenible y la gestión política de recursos. La Ciénaga Grande de Santa Marta, una de las áreas más productivas del Caribe colombiano, presenta una historia rica en asentamientos humanos y transformaciones económicas que impactan su ecología.