Los principales aspectos que fortalecen a un actor incluyen tener una buena memoria para aprender el guion sin necesidad de leerlo constantemente, ser sensible para expresarse de manera humana y trascendental, identificarse con el personaje para pensar y actuar como él de forma autónoma e improvisar, vocalizar correctamente las palabras para hacerse entender claramente por el público, y utilizar gestos corporales que enfatizan los pensamientos de una forma más humana.