El documento analiza la corrección de los mercados financieros en junio de 2006, atribuyéndola al miedo a la inflación y el estancamiento económico, aunque se prevé el fin del ciclo de subidas de tipos de interés. Se destaca que los mercados emergentes están en una posición favorable para enfrentar la desaceleración, y la caída de los índices representa una oportunidad de compra para inversiones diversificadas a medio plazo. Sin embargo, se advierte que la creciente incertidumbre podría aumentar el riesgo y la volatilidad en el corto plazo.