Este documento describe varios métodos químicos para conservar alimentos, incluidos el ahumado, la salazón y el uso de líquidos como el adobo, el escabechado y el encurtido. Explica que estos métodos inhiben el crecimiento de microorganismos y permiten conservar los alimentos durante meses. También discute las ventajas de la larga duración y el uso de conservantes naturales, pero las desventajas de posibles cambios en el sabor y textura de los alimentos tratados químicamente.