La gestión de inventarios es crucial para las empresas, ya que implican una inversión significativa y son el activo más grande, requiriendo una administración adecuada para asegurar eficiencia en el capital de trabajo. Existen diversos tipos de inventarios, como materias primas, productos en proceso y productos terminados, y su clasificación puede realizarse mediante el método ABC para un control más efectivo. Además, la gestión eficiente de inventarios ayuda a equilibrar el abastecimiento y el consumo, minimizando tanto el exceso como la falta de productos.