El documento discute cómo el constante crecimiento de las TIC ha impulsado la evolución de la gestión del conocimiento. Sin embargo, la gestión del conocimiento a menudo falla porque se olvida de internalizar el conocimiento para lograr una gestión eficiente. Un ejemplo es el gasto público en TIC que no siempre se traduce en beneficios reales para los sectores vulnerables debido a que el gobierno olvida que las competencias y el aprendizaje son esenciales para la inclusión social.