El documento analiza el avance y desafío de la inclusión educativa de estudiantes con discapacidad en América Latina y el Caribe, destacando que aunque se han logrado avances desde la Declaración de Salamanca en 1994, aún se enfrentan barreras significativas en educación postprimaria y empleo. Se enfatiza la transición de la integración a la inclusión como un cambio conceptual que busca adaptar los sistemas educativos a las necesidades de todos los estudiantes, reconociendo también el papel crítico de las políticas públicas y la dignidad de las personas con discapacidad. Se propone un enfoque que priorice la eliminación de barreras para el aprendizaje y la cooperación entre instituciones educativas y la comunidad para lograr una verdadera inclusión.