Las 13 colonias inglesas en América del Norte se establecieron entre 1637 y 1733, pero no tenían autonomía completa de la corona inglesa. El descontento con los nuevos impuestos aplicados por Inglaterra llevó a la guerra de independencia en 1776. El 4 de julio de 1776, las 13 colonias declararon su independencia de Gran Bretaña y establecieron los Estados Unidos de América.