La imprenta se originó en China alrededor del año 960 d.C. y se difundió por Europa a partir de 1465. A lo largo de los siglos siguientes se desarrollaron diversas técnicas e inventos como las piezas móviles, la imprenta de Koenig, la linotipia y la fotocomposición que revolucionaron la industria de la impresión. En el siglo XX surgen las impresoras electrónicas y de rayos láser que permiten imprimir de forma digital.