El documento describe las principales corrientes filosóficas del Helenismo: el Estoicismo, fundado por Zenón de Cicio, que promueve la razón y la lógica por encima de las pasiones; el Hedonismo, cuyos principales representantes fueron Epicuro y Lucrecio, que propone el placer como valor supremo; el Escepticismo, que duda de todo y prefiere la abstención; y el Eclecticismo, que escoge ideas de diferentes escuelas consideradas compatibles.