El documento describe el conflicto entre Napoleón y el Papa Pío VII a principios del siglo XIX, cuando Napoleón anexó los Estados Pontificios y encarceló al Papa por negarse a unirse al bloqueo continental contra Inglaterra. Más tarde, el Papa recuperó la libertad y regresó a Roma en 1815. A lo largo del siglo XIX, el liberalismo se extendió por Europa a través de revoluciones como las de 1830 y 1848, aunque la Iglesia se opuso a algunos de sus principios laicos.