La trigonometría se originó en Egipto y Babilonia, donde se establecieron las medidas de ángulos en grados, minutos y segundos. Hiparco de Nicea creó la primera tabla trigonométrica en el siglo II a.C. para resolver triángulos. Tolomeo incorporó una tabla de cuerdas más precisa en su libro Almagesto y explicó métodos para calcular elementos desconocidos de triángulos. Los arabes desarrollaron las seis funciones trigonométricas básicas y las incorporaron en la astronomía.