La historia de los anticonceptivos muestra su evolución desde métodos antiguos utilizados por diversas culturas, como supositorios y ungüentos, hasta el desarrollo de métodos más efectivos y seguros en el siglo XX. A partir de los años 50, se comenzaron a utilizar anticonceptivos orales bajo supervisión médica, que fueron mejorando en composición y seguridad con el tiempo. En la actualidad, existe una amplia variedad de métodos anticonceptivos, aunque muchos no protegen contra enfermedades de transmisión sexual.