El documento discute los riesgos que los medios de comunicación y el uso excesivo de pantallas representan para la salud y el desarrollo de los niños y jóvenes, incluyendo estados emocionales alterados, adicciones, problemas de visión, dolores de cabeza y trastornos como el TDHA. También enfatiza la importancia de que los padres establezcan límites de tiempo frente a pantallas y supervisen el contenido al que acceden los niños en internet para proteger su bienestar.